16-01-2008, 16:33:34
¿Alguien sabe qué diantres es un archivo de vídeo ONG? ¿Y uno SUB? Supongo que el Nero-7 los convertirá en avi normales, pero me gusta ver lo que grabo antes de hacerlo, y con esos es imposible abrirlos.
Y sobre Babylon5... ¡Qué coño! Pongo el artículo entero que enlazaba Ronin, porque si todo eso es verdad, me apunto:
AY, BABYLON 5 QUE MAREAS
Javier Redal
Londo: Le mostraré el Babylon 5 que conozco. ¡Lo encontrará una revelación de la más alta naturaleza!
Lennier: No me líe, embajador.
Londo: ¡Oh, mi buen y querido amigo, confíe en mí!
Babylon 5: “La virtud de la misericordia”
Incongruentemente acusada de ser un simple plagio de Espacio Profundo 9, la serie Babylon 5, hija cerebral del escritor/productor J.M. Straczynski, ha alcanzado ya la categoría de «serie de culto», que ha ganado numeroso premios, incluyendo varios Emmy... y dos Premios Hugo en los que derrotó a adversarios tan formidables como Independence Day, Mars Attack y Doce monos.
¿Qué tiene Babylon 5 que no tengan otras series de ciencia ficción? Éstas son mis razones por las que Babylon 5 es «mi segunda afición favorita en todo el universo»:
1. REALISMO
Cada vez que intento hablar a alguien de Babylon 5, digo que «es la única serie de ciencia ficción en que la gente va al cuarto de baño». Babylon 5 se inscribe en la misma línea que Canción triste de Hill Street representó para las series policíacas y Hospital General para las series médicas. Nos presenta un entorno estático (estación espacial, comisaría u hospital), que permite un mejor tratamiento de los personajes y su vida privada. Uno no los ve siempre de servicio, tienen problemas familiares, personales, de relación, ¡incluso alcoholismo y drogas! Y sus situaciones son «reales como la vida misma»: en la Alianza Terrestre hay racismo, problemas laborales en la estación, asuntos turbios en las altas esferas, imperialismo, opresión. Y una de las amenazas que se cierne sobre Babylon 5 es... ¡el recorte de presupuestos!
Basta fijarse, en cuanto a realismo, en el tratamiento que se da a la guerra narn-centauri. No vemos apenas escenas de batallitas espaciales (y las únicas que vemos son estremecedoras e inquietantes), sólo el lado sórdido: refugiados, civiles masacrados, escasez de alimentos y medicinas... y una guerra que las grandes potencias no pueden o no quieren impedir. No es sorprendente que a Mira Furlan (Delenn), yugoslava, se le saltaran las lágrimas en el rodaje de algunos episodios.
El realismo de Babylon 5 incluye la ambigüedad moral. Pocas series, si alguna, hace una pirueta como intercambiar el papel de buenos y malos, como con los narns y los centauri. Un cambio, sin embargo, no totalmente inesperado, pues ya desde el primer episodio sabemos de la feroz opresión de los narn por el imperialismo centauri. Por si fuera poco, en la tercera temporada Straczynski hace el «más difícil todavía» ¡con los vorlons y la Sombras!
Y después de siete temporadas y más de 170 episodios, aún no sabemos dónde están los servicios en la Enterprise....
2. CONTINUIDAD
Ésta es la cualidad más elogiada por los admiradores de Babylon 5. Muchas series de televisión tienen «botón de reinicialización»: cuando acaba el episodio, todo está como al principio. Esto no sucede en Babylon 5. Las acciones de los personajes tienen consecuencias y ellos tienen que pagar por ellas (pregunta a Londo). Cierto que este «arco narrativo» no es exclusivo de Babylon 5; la serie Space: Above and Beyond también tenía uno, y varios episodios de Star Trek: la nueva generación también se pueden ver como un arco: los episodios de los Borg y la guerra civil klingon son dos ejemplos que acuden a la mente. El interesante ciclo de episodios de «El Dominio» en Espacio Profundo 9 muestra quién es original: Espacio Profundo 9 es mucho más interesante cuando se ha «babilonizado».
Este es el aspecto más «culebrónico» de Babylon 5, el cambio: los personajes cambian con el tiempo, los viejos fantasmas del pasado les rondan y sus acciones cambian el curso de la historia. Cuando empezó la serie Babylon 5, el Proyecto Babylon estaba en marcha, y Babylon 5 era «nuestra última y mejor esperanza de paz». Jeffrey Sinclair estaba al mando de una estación espacial de la Alianza Terrestre. Ivanova era una fría oficiala seudosoviética. Delenn era totalmente minbari, enigmática y distante. Londo era un bufón borrachín. G’Kar era un intrigante ambicioso y sin escrúpulos. Kosh, una galleta de la suerte ambulante. Talia Winters aún era Talia Winters. La Alianza Terrestre eran «los buenos» aunque con algunas fisuras. El Cuerpo Psíquico una organización opresivamente paternalista pero básicamente bienhechora. Los centauri eran unos señores con unos pelos raros (y unas señoras con cabeza rapada). Los narns, unos agresivos militaristas. Los minbari un «celeste imperio» inmutable y jerarquizado, presidido por el milenario Consejo Gris. Y los vorlons, vaya usted a saber. En cuanto a los ayudantes de los embajadores, Lennier era un «pardillo» recién salido del monasterio; Na’Toth, la leal y fiera ayudante de G’Kar; Vir, alguien que estaba allí para que Londo le tire cosas. John «Sonrisa-Profidén» Sheridan era comandante del Agamenón, y el Asesino Estelar para los minbari, Franklin un médico eficiente, humanitario y dedicado, y Garibaldi un policía activo y testarudo con un turbulento pasado de alcoholismo.
En la tercera temporada, el Proyecto Babylon ha fracasado, y Babylon 5 es «nuestra última y mejor esperanza de victoria». Sheridan está al mando de una estación independiente. Ivanova es una judía rusa bisexual. Delenn es medio humana e íntimamente comprometida con el destino de Babylon 5. Londo es un personaje fáustico, a veces siniestro y a veces digno de piedad. G’Kar es un nuevo G’Quan. Kosh tira de los hilos de todos en (perdón por el juego de palabras) la sombra, aunque está del lado de los «buenos». Talia Winters es Control, y su personalidad ya no existe. La Alianza Terrestre es una dictadura infiltrada por las Sombras, de las que el Cuerpo Psíquico es la vanguardia. Los centauri, unos agresivos militaristas aliados de las Sombras. Los narns, un pueblo oprimido y humillado. Los minbari empiezan a presentar grietas en su inmutable fachada «oriental». El Consejo Gris ya no existe. Los vorlons son los que quedan de los Primeros. Lennier está enamorado platónicamente de Delenn; Na’Toth está «desaparecida en combate»; Vir está destinado en Minbar y algún día será emperador. Sinclair es el embajador terrestre en Minbar y tiene alma minbari; Franklin tiene un problema de drogas. Y Garibaldi tiene menos pelo. Incluso el logo de Babylon 5 ha cambiado: el «5» con la rama de olivo ha sido reemplazado por el «5» sobre una espada. ¡Hasta los uniformes han cambiado! Y no digo nada de lo que pasa en las temporadas cuarta y quinta, donde se alzan nuevos imperios...
3. LOS DIÁLOGOS
En una ocasión me encontré con una alumno que, sin pegar golpe todo el año y quedando tres semanas de curso, me preguntó qué tenía que hacer para aprobar. Yo puse cara muy seria y dije: «La avalancha ha comenzado ya; es demasiado tarde para que los guijarros voten». Se quedó muy impresionado. En otra ocasión, al comprobar que otro alumno no tenía N.P.I., se me escapó la frase: «Hay un agujero en tu mente». Y cuando otro se quejó de que la asignaturas son difíciles, le dije: «Nada que valga la pena es fácil». Luego se me ocurrió que esta frase o alguna similar es de un episodio de Babylon 5... pero no consigo encontrarlo. Y cuando pensé en alguna cita molona para encabezar este artículo, ¿a qué fuente recurrí?
J.M. Straczynski se considera, antes que nada, un escritor, y Babylon 5 es una serie muy «literaria». No hablo aquí tanto de famosas obras literarias citadas por los personajes, que ciertamente abundan (Star Trek: la nueva generación tenía muchas referencias a Shakespeare... gracias a Patrick Steward). Acostumbrados a que la ciencia ficción televisiva o cinematográfica base todo su atractivo en los efectos especiales, Babylon 5 destaca por sus agudos diálogos. ¿Alguna vez ha intentado usted «citar» un episodio de Star Trek o de Expediente X?
4. REFERENCIAS LITERARIAS
Y ciertamente, en Babylon 5, hay continuas referencias que se extiende desde la mitología babilónica (la lucha entre el caos y el orden), pasando por Homero, las sagas nórdicas, el ciclo del rey Arturo, hasta llegar a El señor de los anillos de Tolkien, una de las obras favoritas de Straczynski que ha influido mucho en Babylon 5. Esto no niega la originalidad de Babylon 5, sino que bebe en las fuentes de las que nace la literatura épica desde hace más de tres mil años.
Por otro lado, las razas increíblemente antiguas de millones de años como los Primeros, los vorlons y las Sombras, tienen un indudable paralelismo con las antiguas razas de los relatos de H.P. Lovecraft. Un aficionado, Mark W. Chase, escribió un interesante artículo al respecto titulado In the Shadows of Madness: A Lovecraftian look into the Babylon 5 Universe. Señala incluso un equivalente del Necronomicon, el sagrado Libro de G’Quan (alguno ha sugerido, en broma, que fue escrito por un narn loco llamado G’Abkul G’Alkazred).
Podría añadirse aquí paralelismos con el ciclo del «Campeón Eterno» de Michael Moorcock. La lucha entre los vorlons y las Sombras recuerda la de los dioses de la Ley y los dioses del Caos, y ciertamente Straczynski hace un discreto homenaje: el nombre del tecnomago de “La geometría de las sombras” se llama «Elric», como el sombrío príncipe de Melniboné. En “Guerra sin fin”, Zathras da a entender que Sinclair, Sheridan y Delenn son una encarnación del Campeón Eterno. Se refiere a ellos como «los Tres que son Uno», expresión que Moorcock aplica a Elric, Corum y Ereköse en la novela El rey de las espadas. Esto no lo he oído mencionar en ninguna parte, así que debo considerarlo mi descubrimiento personal, supongo.
5. REFERENCIAS HISTÓRICAS
Puede decirse que medio siglo XX está en Babylon 5. Una «Segunda Guerra Mundial» contra unos nazis galácticos (los dilgar), que dejó en los vencedores terrestres un extraordinario optimismo, y una «guerra de Vietnam» contra unos seudo-orientales (los minbari) con un final ambiguo, que acabó con la euforia y ha dejado una herencia de frustración y odio. El asesinato del presidente de la Alianza Terrestre, Luis Santiago, es una clara alusión a Kennedy y las innumerables cábalas sobre una conspiración. La guerra narn-centauri, ya se ha dicho, tiene fuertes alusiones a los conflictos nacionalistas en la ex-Unión Soviética y Yugoslavia.
Babylon 5 no es la única serie en hacer esto. Space: Above and Beyond es una Segunda Guerra Mundial en el espacio, mezclada con Oficial y caballero, Top Gun y unas gotas de Expediente X, narrando las lucha de los terrestres (o sea los americanos) con una malvada especie alienígena. No falta Pearl Harbor, el ataque alienígena a las colonias de Vesta y Tellus, e incluso su Guadalcanal en el asalto al planeta Demios (episodio “Sugar Dirt”, no emitido en España). Realmente, y a pesar de su presupuesto cuatro veces superior, Space: Above and Beyond se queda en un «Babylon 5 cutre».
Quizás la más extraordinaria anticipación de Babylon 5 es la de la criminal de guerra del episodio “La Muerte Errante”, la Señora de la Guerra Jha’dur. ¿Recuerdan a cierto «Señor de la Guerra» cuya extradición reclama el juez Baltasar Garzón?
6. EXACTITUD CIENTÍFICA
Aunque Babylon 5 no es «ciencia ficción dura» (nadie es perfecto), la cumple con sólo ciertas libertades: las «puertas de salto» al hiperespacio, y el infame «sonido en el espacio» con propósitos dramáticos. Así, las naves se mueven en el vacío según las leyes de Newton, los cazas pueden volar «de culo», etc. No hay gravedad artificial, excepto en tecnologías muy avanzadas como los minbari. Babylon 5 es un hábitat espacial claramente inspirado en los descritos por Gerard K. O’Neill en su influyente libro Ciudades en el espacio.
El caso más espectacular se da en el episodio “Y el cielo se llenó de estrellas”. En él, Garibaldi ordena mandar robots afuera en busca de un cadáver, confiando en que la gravedad de la estación atraería el cuerpo. Poco después de la emisión, la serie Babylon 5 recibió un premio de la Space Frontier Foundation, que comprende a numerosos científicos, técnicos del espacio y astronautas, a la «Mejor Visión del Futuro» por el realismo de su imaginería. Durante la entrega del premio (cuenta Straczynski), uno de los miembros, experto de la NASA, dijo que hizo los cálculos pertinentes, con la masa de Babylon 5, la vegetación, los alojamientos, ocupantes, naves fondeadas, etc. El resultado fue que el guión era exacto: el cuerpo flotaría desde la estación un poco, sería atraído, golpearía el casco, saltaría, derivaría un poco, y sería atraído de nuevo, o entraría en una órbita elíptica. Otro ejemplo es el salto de Sheridan desde la lanzadera central, a causa del atentado en “La caída de la noche”, uno de los mejores efectos especiales de las primeras temporadas. Lo que me lleva a...
7. EFECTOS ESPECIALES
Hollywood & Cía sufren un caso agudo de «FX-itis». Estamos bombardeados por colo$ale$ megaproduccione$ con pre$upue$to$ dino$áurico$ de muchillone$ de dólare$, que bu$can $olamente una co$a, y cuyos diálogos constan principalmente de aaarghh, gnnnh, gnnak, crash, bum, plaf, crack. En Babylon 5, en cambio, los efectos especiales están al servicio de la historia y no al revés. Y, sin embargo, sus efectos son extraordinarios e innovadores. Ahora los usa todo el mundo, pero conviene recordar que Babylon 5 empezó haciéndose con ordenadores de escritorio Amiga y usando software que se puede comprar «en la tienda de la esquina», no costosas estaciones Silicon Graphics. Desde esos inicios, no han hecho sino mejorar. Los primeros «platós virtuales» creados por ordenador han dado lugar a que en las temporadas cuatro y cinco se presenten escenas en Minbar, Centauri Prime, Marte y el mundo Drazi... e incluso la Tierra en el siglo XXIII. La escena de la flota de Estrellas Blancas volando sobre Ginebra en “Rising Star” es extraordinaria.
En fin, podría seguir. Pero acabaré con la principal virtud de esta serie, la Regla de Oro de Babylon 5:
8. ¡NADA DE NIÑOS LISTOS, NADA DE ROBOTS MONOS!
Y sobre Babylon5... ¡Qué coño! Pongo el artículo entero que enlazaba Ronin, porque si todo eso es verdad, me apunto:
AY, BABYLON 5 QUE MAREAS
Javier Redal
Londo: Le mostraré el Babylon 5 que conozco. ¡Lo encontrará una revelación de la más alta naturaleza!
Lennier: No me líe, embajador.
Londo: ¡Oh, mi buen y querido amigo, confíe en mí!
Babylon 5: “La virtud de la misericordia”
Incongruentemente acusada de ser un simple plagio de Espacio Profundo 9, la serie Babylon 5, hija cerebral del escritor/productor J.M. Straczynski, ha alcanzado ya la categoría de «serie de culto», que ha ganado numeroso premios, incluyendo varios Emmy... y dos Premios Hugo en los que derrotó a adversarios tan formidables como Independence Day, Mars Attack y Doce monos.
¿Qué tiene Babylon 5 que no tengan otras series de ciencia ficción? Éstas son mis razones por las que Babylon 5 es «mi segunda afición favorita en todo el universo»:
1. REALISMO
Cada vez que intento hablar a alguien de Babylon 5, digo que «es la única serie de ciencia ficción en que la gente va al cuarto de baño». Babylon 5 se inscribe en la misma línea que Canción triste de Hill Street representó para las series policíacas y Hospital General para las series médicas. Nos presenta un entorno estático (estación espacial, comisaría u hospital), que permite un mejor tratamiento de los personajes y su vida privada. Uno no los ve siempre de servicio, tienen problemas familiares, personales, de relación, ¡incluso alcoholismo y drogas! Y sus situaciones son «reales como la vida misma»: en la Alianza Terrestre hay racismo, problemas laborales en la estación, asuntos turbios en las altas esferas, imperialismo, opresión. Y una de las amenazas que se cierne sobre Babylon 5 es... ¡el recorte de presupuestos!
Basta fijarse, en cuanto a realismo, en el tratamiento que se da a la guerra narn-centauri. No vemos apenas escenas de batallitas espaciales (y las únicas que vemos son estremecedoras e inquietantes), sólo el lado sórdido: refugiados, civiles masacrados, escasez de alimentos y medicinas... y una guerra que las grandes potencias no pueden o no quieren impedir. No es sorprendente que a Mira Furlan (Delenn), yugoslava, se le saltaran las lágrimas en el rodaje de algunos episodios.
El realismo de Babylon 5 incluye la ambigüedad moral. Pocas series, si alguna, hace una pirueta como intercambiar el papel de buenos y malos, como con los narns y los centauri. Un cambio, sin embargo, no totalmente inesperado, pues ya desde el primer episodio sabemos de la feroz opresión de los narn por el imperialismo centauri. Por si fuera poco, en la tercera temporada Straczynski hace el «más difícil todavía» ¡con los vorlons y la Sombras!
Y después de siete temporadas y más de 170 episodios, aún no sabemos dónde están los servicios en la Enterprise....
2. CONTINUIDAD
Ésta es la cualidad más elogiada por los admiradores de Babylon 5. Muchas series de televisión tienen «botón de reinicialización»: cuando acaba el episodio, todo está como al principio. Esto no sucede en Babylon 5. Las acciones de los personajes tienen consecuencias y ellos tienen que pagar por ellas (pregunta a Londo). Cierto que este «arco narrativo» no es exclusivo de Babylon 5; la serie Space: Above and Beyond también tenía uno, y varios episodios de Star Trek: la nueva generación también se pueden ver como un arco: los episodios de los Borg y la guerra civil klingon son dos ejemplos que acuden a la mente. El interesante ciclo de episodios de «El Dominio» en Espacio Profundo 9 muestra quién es original: Espacio Profundo 9 es mucho más interesante cuando se ha «babilonizado».
Este es el aspecto más «culebrónico» de Babylon 5, el cambio: los personajes cambian con el tiempo, los viejos fantasmas del pasado les rondan y sus acciones cambian el curso de la historia. Cuando empezó la serie Babylon 5, el Proyecto Babylon estaba en marcha, y Babylon 5 era «nuestra última y mejor esperanza de paz». Jeffrey Sinclair estaba al mando de una estación espacial de la Alianza Terrestre. Ivanova era una fría oficiala seudosoviética. Delenn era totalmente minbari, enigmática y distante. Londo era un bufón borrachín. G’Kar era un intrigante ambicioso y sin escrúpulos. Kosh, una galleta de la suerte ambulante. Talia Winters aún era Talia Winters. La Alianza Terrestre eran «los buenos» aunque con algunas fisuras. El Cuerpo Psíquico una organización opresivamente paternalista pero básicamente bienhechora. Los centauri eran unos señores con unos pelos raros (y unas señoras con cabeza rapada). Los narns, unos agresivos militaristas. Los minbari un «celeste imperio» inmutable y jerarquizado, presidido por el milenario Consejo Gris. Y los vorlons, vaya usted a saber. En cuanto a los ayudantes de los embajadores, Lennier era un «pardillo» recién salido del monasterio; Na’Toth, la leal y fiera ayudante de G’Kar; Vir, alguien que estaba allí para que Londo le tire cosas. John «Sonrisa-Profidén» Sheridan era comandante del Agamenón, y el Asesino Estelar para los minbari, Franklin un médico eficiente, humanitario y dedicado, y Garibaldi un policía activo y testarudo con un turbulento pasado de alcoholismo.
En la tercera temporada, el Proyecto Babylon ha fracasado, y Babylon 5 es «nuestra última y mejor esperanza de victoria». Sheridan está al mando de una estación independiente. Ivanova es una judía rusa bisexual. Delenn es medio humana e íntimamente comprometida con el destino de Babylon 5. Londo es un personaje fáustico, a veces siniestro y a veces digno de piedad. G’Kar es un nuevo G’Quan. Kosh tira de los hilos de todos en (perdón por el juego de palabras) la sombra, aunque está del lado de los «buenos». Talia Winters es Control, y su personalidad ya no existe. La Alianza Terrestre es una dictadura infiltrada por las Sombras, de las que el Cuerpo Psíquico es la vanguardia. Los centauri, unos agresivos militaristas aliados de las Sombras. Los narns, un pueblo oprimido y humillado. Los minbari empiezan a presentar grietas en su inmutable fachada «oriental». El Consejo Gris ya no existe. Los vorlons son los que quedan de los Primeros. Lennier está enamorado platónicamente de Delenn; Na’Toth está «desaparecida en combate»; Vir está destinado en Minbar y algún día será emperador. Sinclair es el embajador terrestre en Minbar y tiene alma minbari; Franklin tiene un problema de drogas. Y Garibaldi tiene menos pelo. Incluso el logo de Babylon 5 ha cambiado: el «5» con la rama de olivo ha sido reemplazado por el «5» sobre una espada. ¡Hasta los uniformes han cambiado! Y no digo nada de lo que pasa en las temporadas cuarta y quinta, donde se alzan nuevos imperios...
3. LOS DIÁLOGOS
En una ocasión me encontré con una alumno que, sin pegar golpe todo el año y quedando tres semanas de curso, me preguntó qué tenía que hacer para aprobar. Yo puse cara muy seria y dije: «La avalancha ha comenzado ya; es demasiado tarde para que los guijarros voten». Se quedó muy impresionado. En otra ocasión, al comprobar que otro alumno no tenía N.P.I., se me escapó la frase: «Hay un agujero en tu mente». Y cuando otro se quejó de que la asignaturas son difíciles, le dije: «Nada que valga la pena es fácil». Luego se me ocurrió que esta frase o alguna similar es de un episodio de Babylon 5... pero no consigo encontrarlo. Y cuando pensé en alguna cita molona para encabezar este artículo, ¿a qué fuente recurrí?
J.M. Straczynski se considera, antes que nada, un escritor, y Babylon 5 es una serie muy «literaria». No hablo aquí tanto de famosas obras literarias citadas por los personajes, que ciertamente abundan (Star Trek: la nueva generación tenía muchas referencias a Shakespeare... gracias a Patrick Steward). Acostumbrados a que la ciencia ficción televisiva o cinematográfica base todo su atractivo en los efectos especiales, Babylon 5 destaca por sus agudos diálogos. ¿Alguna vez ha intentado usted «citar» un episodio de Star Trek o de Expediente X?
4. REFERENCIAS LITERARIAS
Y ciertamente, en Babylon 5, hay continuas referencias que se extiende desde la mitología babilónica (la lucha entre el caos y el orden), pasando por Homero, las sagas nórdicas, el ciclo del rey Arturo, hasta llegar a El señor de los anillos de Tolkien, una de las obras favoritas de Straczynski que ha influido mucho en Babylon 5. Esto no niega la originalidad de Babylon 5, sino que bebe en las fuentes de las que nace la literatura épica desde hace más de tres mil años.
Por otro lado, las razas increíblemente antiguas de millones de años como los Primeros, los vorlons y las Sombras, tienen un indudable paralelismo con las antiguas razas de los relatos de H.P. Lovecraft. Un aficionado, Mark W. Chase, escribió un interesante artículo al respecto titulado In the Shadows of Madness: A Lovecraftian look into the Babylon 5 Universe. Señala incluso un equivalente del Necronomicon, el sagrado Libro de G’Quan (alguno ha sugerido, en broma, que fue escrito por un narn loco llamado G’Abkul G’Alkazred).
Podría añadirse aquí paralelismos con el ciclo del «Campeón Eterno» de Michael Moorcock. La lucha entre los vorlons y las Sombras recuerda la de los dioses de la Ley y los dioses del Caos, y ciertamente Straczynski hace un discreto homenaje: el nombre del tecnomago de “La geometría de las sombras” se llama «Elric», como el sombrío príncipe de Melniboné. En “Guerra sin fin”, Zathras da a entender que Sinclair, Sheridan y Delenn son una encarnación del Campeón Eterno. Se refiere a ellos como «los Tres que son Uno», expresión que Moorcock aplica a Elric, Corum y Ereköse en la novela El rey de las espadas. Esto no lo he oído mencionar en ninguna parte, así que debo considerarlo mi descubrimiento personal, supongo.
5. REFERENCIAS HISTÓRICAS
Puede decirse que medio siglo XX está en Babylon 5. Una «Segunda Guerra Mundial» contra unos nazis galácticos (los dilgar), que dejó en los vencedores terrestres un extraordinario optimismo, y una «guerra de Vietnam» contra unos seudo-orientales (los minbari) con un final ambiguo, que acabó con la euforia y ha dejado una herencia de frustración y odio. El asesinato del presidente de la Alianza Terrestre, Luis Santiago, es una clara alusión a Kennedy y las innumerables cábalas sobre una conspiración. La guerra narn-centauri, ya se ha dicho, tiene fuertes alusiones a los conflictos nacionalistas en la ex-Unión Soviética y Yugoslavia.
Babylon 5 no es la única serie en hacer esto. Space: Above and Beyond es una Segunda Guerra Mundial en el espacio, mezclada con Oficial y caballero, Top Gun y unas gotas de Expediente X, narrando las lucha de los terrestres (o sea los americanos) con una malvada especie alienígena. No falta Pearl Harbor, el ataque alienígena a las colonias de Vesta y Tellus, e incluso su Guadalcanal en el asalto al planeta Demios (episodio “Sugar Dirt”, no emitido en España). Realmente, y a pesar de su presupuesto cuatro veces superior, Space: Above and Beyond se queda en un «Babylon 5 cutre».
Quizás la más extraordinaria anticipación de Babylon 5 es la de la criminal de guerra del episodio “La Muerte Errante”, la Señora de la Guerra Jha’dur. ¿Recuerdan a cierto «Señor de la Guerra» cuya extradición reclama el juez Baltasar Garzón?
6. EXACTITUD CIENTÍFICA
Aunque Babylon 5 no es «ciencia ficción dura» (nadie es perfecto), la cumple con sólo ciertas libertades: las «puertas de salto» al hiperespacio, y el infame «sonido en el espacio» con propósitos dramáticos. Así, las naves se mueven en el vacío según las leyes de Newton, los cazas pueden volar «de culo», etc. No hay gravedad artificial, excepto en tecnologías muy avanzadas como los minbari. Babylon 5 es un hábitat espacial claramente inspirado en los descritos por Gerard K. O’Neill en su influyente libro Ciudades en el espacio.
El caso más espectacular se da en el episodio “Y el cielo se llenó de estrellas”. En él, Garibaldi ordena mandar robots afuera en busca de un cadáver, confiando en que la gravedad de la estación atraería el cuerpo. Poco después de la emisión, la serie Babylon 5 recibió un premio de la Space Frontier Foundation, que comprende a numerosos científicos, técnicos del espacio y astronautas, a la «Mejor Visión del Futuro» por el realismo de su imaginería. Durante la entrega del premio (cuenta Straczynski), uno de los miembros, experto de la NASA, dijo que hizo los cálculos pertinentes, con la masa de Babylon 5, la vegetación, los alojamientos, ocupantes, naves fondeadas, etc. El resultado fue que el guión era exacto: el cuerpo flotaría desde la estación un poco, sería atraído, golpearía el casco, saltaría, derivaría un poco, y sería atraído de nuevo, o entraría en una órbita elíptica. Otro ejemplo es el salto de Sheridan desde la lanzadera central, a causa del atentado en “La caída de la noche”, uno de los mejores efectos especiales de las primeras temporadas. Lo que me lleva a...
7. EFECTOS ESPECIALES
Hollywood & Cía sufren un caso agudo de «FX-itis». Estamos bombardeados por colo$ale$ megaproduccione$ con pre$upue$to$ dino$áurico$ de muchillone$ de dólare$, que bu$can $olamente una co$a, y cuyos diálogos constan principalmente de aaarghh, gnnnh, gnnak, crash, bum, plaf, crack. En Babylon 5, en cambio, los efectos especiales están al servicio de la historia y no al revés. Y, sin embargo, sus efectos son extraordinarios e innovadores. Ahora los usa todo el mundo, pero conviene recordar que Babylon 5 empezó haciéndose con ordenadores de escritorio Amiga y usando software que se puede comprar «en la tienda de la esquina», no costosas estaciones Silicon Graphics. Desde esos inicios, no han hecho sino mejorar. Los primeros «platós virtuales» creados por ordenador han dado lugar a que en las temporadas cuatro y cinco se presenten escenas en Minbar, Centauri Prime, Marte y el mundo Drazi... e incluso la Tierra en el siglo XXIII. La escena de la flota de Estrellas Blancas volando sobre Ginebra en “Rising Star” es extraordinaria.
En fin, podría seguir. Pero acabaré con la principal virtud de esta serie, la Regla de Oro de Babylon 5:
8. ¡NADA DE NIÑOS LISTOS, NADA DE ROBOTS MONOS!
