24-01-2008, 17:52:42
Para que se entienda lo que quiero decir:
La doctora Baladía sostuvo desde el primer momento (casi desde antes) que no existían suicidas en las autopsias de los fallecidos por el 11-M. Sin embargo ¿es posible afirmar con tanta contundencia desde muy poco después de terminar las autopsias que no existía un terrorista suicida, si tenemos en cuenta que los restos hmanos estaban absolutamente desperdigados por los vagones y en un estado de destrucción increíble? Mañana, o cuando sea, Baladía afirmará que no es posible diferenciar una etiología suicida de una homicida en los cadáveres de Leganés. Es lo que los peones vienen afirmando durante años. Y desde luego tienen razón, si sólo atendemos a las autopsias. En Leganés, es todo lo demás lo que permite afirmar que se trató de un suicidio.
¿Por qué, entonces, Baladía afirma con tanta seguridad, llegando incluso al insulto hacia los que dijeron que sí los había?
Nuestro amigo Tadpole, en un post en Pinilla el día 2006/03/06 09:11 afirmaba:
Repasemos por otro lado su informe http://www.cedost.it/news/11mar/5.pdf en el que dice "en ningún caso se han encontrado datos o signos indiciearios con base científica, que permitan suponer la existencia de un suicida entre las víctimas".
De "no haber podido encontrar una cosa" a llamar mentiroso y otras lindezas a quien, basándose en otras investigaciones, nunca en autopsias, dice haber sido informado de la existencia de un suicida, hay todo un mundo.
Desde el primer momento me pareció muy precipitado y agresivo el estilo de Baladía negando la existencia de un suicida cuando lo más que se podía afirmar es que no se habían encontrado pruebas de ello. La entrevista con del Pino parece confirmar que se basó para ello tanto en la inexistencia de pruebas del suicida como de su deseo de ello. Y en el caso de la metralla, parece confundir las pruebas con sus opiniones partidistas.
Será interesante ver cómo en la siguiente entrevista la inexistencia de indicios que permiten diferenciar la muerte violenta accidental de la suicida o la homicida, (que en las autopsias del 11-M le permiten negar la existencia de un suicida e insultar a quien lo afirmó durante un tiempo) le permitirán afirmar la etiología homicida.
La doctora Baladía sostuvo desde el primer momento (casi desde antes) que no existían suicidas en las autopsias de los fallecidos por el 11-M. Sin embargo ¿es posible afirmar con tanta contundencia desde muy poco después de terminar las autopsias que no existía un terrorista suicida, si tenemos en cuenta que los restos hmanos estaban absolutamente desperdigados por los vagones y en un estado de destrucción increíble? Mañana, o cuando sea, Baladía afirmará que no es posible diferenciar una etiología suicida de una homicida en los cadáveres de Leganés. Es lo que los peones vienen afirmando durante años. Y desde luego tienen razón, si sólo atendemos a las autopsias. En Leganés, es todo lo demás lo que permite afirmar que se trató de un suicidio.
¿Por qué, entonces, Baladía afirma con tanta seguridad, llegando incluso al insulto hacia los que dijeron que sí los había?
Nuestro amigo Tadpole, en un post en Pinilla el día 2006/03/06 09:11 afirmaba:
Quote:Gracias Aurora #381 Según el link del DV, el 24 de Marzo la Policía Científica aún no descartabaHasta a Tadpole le parece precipitada la conclusión
"... el caso de algún pasajero muy próximo a las mochilas que hicieron explosión no queden restos a analizar, hipótesis ésta que los forenses ven difícil, pero no descartan"
¿Qué forenses? No será Carmen Baladía desde luego porque ella no tenía ninguna duda de que no hubiera suicidas con 13 bolsas de restos sin asignar.
A mí el baile de cifras de IFEMA me recuerda al de Leganés y la identificación de cadáveres lo mismo.
Repasemos por otro lado su informe http://www.cedost.it/news/11mar/5.pdf en el que dice "en ningún caso se han encontrado datos o signos indiciearios con base científica, que permitan suponer la existencia de un suicida entre las víctimas".
De "no haber podido encontrar una cosa" a llamar mentiroso y otras lindezas a quien, basándose en otras investigaciones, nunca en autopsias, dice haber sido informado de la existencia de un suicida, hay todo un mundo.
Desde el primer momento me pareció muy precipitado y agresivo el estilo de Baladía negando la existencia de un suicida cuando lo más que se podía afirmar es que no se habían encontrado pruebas de ello. La entrevista con del Pino parece confirmar que se basó para ello tanto en la inexistencia de pruebas del suicida como de su deseo de ello. Y en el caso de la metralla, parece confundir las pruebas con sus opiniones partidistas.
Será interesante ver cómo en la siguiente entrevista la inexistencia de indicios que permiten diferenciar la muerte violenta accidental de la suicida o la homicida, (que en las autopsias del 11-M le permiten negar la existencia de un suicida e insultar a quien lo afirmó durante un tiempo) le permitirán afirmar la etiología homicida.
La mentira tiene las patas cortas, pero calza zancos al lado de las exclusivas conspiracionistas
