27-01-2008, 10:37:46
(This post was last modified: 27-01-2008, 10:39:19 by morenohijazo.)
A la espera del enjundioso, sin duda, comentario de la doctora Baladía, nueva vedette de Luis del Pino, al estilo de Bob Hope en la II Guerra Mundial, para entretener y animar a sus aguerridas (aunque cada vez más escasas) huestes, he preparado unos comentarios sobre la declaración ante la Comisión de Investigación de la doctora Baladía.
PARTE I: LA CERTEZA MORAL Y LAS PRUEBAS CIENTÍFICAS
Volvamos a las declaraciones de Carmen Baladía, que están dando mucho juego.
Dice (o dizque, como le gusta decir a mi ilustre paisano Jiménez Losantos):
Pues, por supuesto, los “datos objetivos” son la ausencia, hasta el momento de que se habla, de ninguna prueba o indicio objetivo o científico de que hubiera un tersita suicida. No aparecen cables, no aparecen restos adheridos a los cuerpos y, esto es muy importante, las identificaciones que se van conociendo no hacen coincidir ninguno de los cadáveres con presuntos islamistas o sospechosos de deriva fanática hacia el integrismo.
Durante su presencia en la Comisión de Investigación, Carmen Baladía quiso dejar sentada en varias ocasiones el carácter científico de sus deducciones:
Sigamos:
Nuestros parlamentarios, que tontos no son, se dieron cuenta y no dejaron de preguntar:
PARTE I: LA CERTEZA MORAL Y LAS PRUEBAS CIENTÍFICAS
Volvamos a las declaraciones de Carmen Baladía, que están dando mucho juego.
Dice (o dizque, como le gusta decir a mi ilustre paisano Jiménez Losantos):
Quote:• "Certeza moral: Es una convicción que viene a ser el resultado de la suma de una serie de datos objetivos y otros subjetivos valorada por el individuo en cuestión, en este caso por mí. La certeza moral la tuve en las primeras horas del día 12 de que no existían terroristas suicidas entre nuestros muertos y la tuve por cómo se habían ido desarrollando las autopsias en aquellas 12 horas, del cotejo que íbamos realizando entre las fichas pre-morten policiales y los resultados de nuestros estudios necróxicos. Y tuve esa certeza moral tras ver los resultados que iban arrojando las identificaciones dactiloscópicas".¿Cuáles son esos “datos objetivos” valorados por ella, que le permiten llegar a esa “certeza moral” a unas horas tan tempranas como las primeras horas del día 12 de Marzo de 2004? De los “datos subjetivos”, ya ni comento, pues es evidente el patinazo que supone para una persona que quiere hacer pasar sus conclusiones por científicas, el hacer uso de sus “opiniones subjetivas”.
• "Certeza legal: Es una verdad que sin ser absoluta es suficiente para administrar justicia porque hay toda una serie de datos objetivos que permiten crear una conclusión como definitiva basada en conocimientos, datos científicos y lógicos. Esa certeza legal la tuve el 13 de marzo".
• "Certeza absoluta: Es la verdad irrefutable. La tengo el día 17 de marzo".
Pues, por supuesto, los “datos objetivos” son la ausencia, hasta el momento de que se habla, de ninguna prueba o indicio objetivo o científico de que hubiera un tersita suicida. No aparecen cables, no aparecen restos adheridos a los cuerpos y, esto es muy importante, las identificaciones que se van conociendo no hacen coincidir ninguno de los cadáveres con presuntos islamistas o sospechosos de deriva fanática hacia el integrismo.
Durante su presencia en la Comisión de Investigación, Carmen Baladía quiso dejar sentada en varias ocasiones el carácter científico de sus deducciones:
Quote:La señora CASTRO MASAVEU: ¿Había entre los cadáveres algún terrorista suicida?Hago notar la extrañeza que me produjo, cuando leí por primera vez estas declaraciones, esa coletilla (que repetiría varias veces) de ”no alcanzar a entender” que se pudiera plantear la posible existencia de un suicida. Debió ser la única persona en España que, tras la primera convicción de que se trataba de ETA, no se plantease la posible existencia de un atentado islamista: Y para que surja esa idea no hace falta ser científico: sólo ler la prensa.
La señora DIRECTORA DEL INSTITUTO ANATÓMICO FORENSE DE MADRID (Baladía Olmedo): Pues, no. Desde un punto de vista técnico médico-forense, no encontramos. Esa fue una pregunta que se nos hizo en aquellos momentos que no alcanzo a entender.
No había ningún indicio, con base científica, que nos hiciera suponer que entre los fallecidos hubiera algún suicida. La patología lesional, las ropas, la ausencia de sustancia extraña en ropas o impregnada en la piel; si se me apura, la nacionalidad, aunque no es una cuestión médica y quizá no debía hablar de ella. No había nada, desde un punto de vista médico, que nos hiciera pensar entonces ni ahora que había un suicida dentro de los fallecidos
Sigamos:
Quote:La señora CASTRO MASAVEU: Desde el primer momento en el que toman una visión global de la situación y de qué es lo que se encuentran allí, en ningún momento tienen dudas o sospechas de que pudiese haber uno o varios suicidas porque científicamente nada les hacía pensar que esto pudiera ser así.¿Es ello suficiente? Es evidente que para una persona desapasionada, con mente científica y objetiva, la certeza no se podrá haber alcanzado al menos hasta que se hayan identificado todos los cadáveres y comprobado que todos ellos son padres de familia, respetuosos con la ley, amantes de sus hijos, no practicantes de ningún club ni foro violento ni de ningún círculo integrista. Y aún así, podría quedar la duda de si los ficheros de la policía pueden estar atrasados o incompletos. Pero, desde luego, mientras quedase un solo cadáver por identificar, la posibilidad de que se tratase de un terrorista suicida estaba ahí, sobre la mesa. Tanto más cuanto que los cadáveres de terroristas suicidas cuentan entre los más destrozados y menos reconocibles.
La señora DIRECTORA DEL INSTITUTO ANATÓMICO FORENSE DE MADRID (Baladía Olmedo): Como usted muy bien ha dicho antes, como fue un récord, a las doce horas o doce horas y media de haber iniciado las autopsias ya las habíamos concluido y conocíamos todos los cuerpos, sus fragmentos, sus ropas, sus pertenencias, sus tatuajes, sus pearcing, de tal manera que ya sabíamos, a las doce horas de haber iniciado las autopsias, que no había ningún dato que nos hiciera pensar en la existencia de un suicida.
Nuestros parlamentarios, que tontos no son, se dieron cuenta y no dejaron de preguntar:
Quote:El señor CERDÀ ARGENT: Por tanto, usted el día 17 firma el informe en el que afirma científicamente que no hay ningún suicida…Es decir: no sabíamos quienes eran, pero como no habíamos encontrado cartuchos de dinamita o cables adheridos con cinta aislante, ni tatuajes de “Palestina libre” ni “piercings” con la cara de Saddam Husein... Luego veremos cómo la doctora hace caso omiso de su propio silogismo, en una muestra más de ese razonamiento circular que tanto les pone a los conspiracionistas.
La señora DIRECTORA DEL INSTITUTO ANATÓMICO FORENSE DE MADRID (Baladía Olmedo): Los médicos forenses no encontramos datos.
El señor CERDÀ ARGENT: No obstante, los días 18 y 19 aún quedan 20 cadáveres o restos de cadáveres por examinar. ¿No le parece un poco imprudente afirmar que
no hay suicidas cuando quedan restos?
La señora DIRECTORA DEL INSTITUTO ANATÓMICO FORENSE DE MADRID (Baladía Olmedo): No, señoría. Vamos a ver. Los restos que quedaban eran por estudiar los resultados de ADN; estábamos esperando los resultados de ADN, pero esos restos estaban más que vistos por parte de los médicos forenses, por parte de Policía científica y por parte del Instituto Nacional de Toxicología, que habían tomado las muestras necesarias para practicar los estudios de ADN.
La mentira tiene las patas cortas, pero calza zancos al lado de las exclusivas conspiracionistas
