27-01-2008, 10:42:46
PARTE II: EL PERFECTO TERRORISTA Y EL RAZONAMIENTO CIRCULAR
¿Es suficiente con que ninguno de los cadáveres presentase bombas adheridas a los cuerpos, cables, temporizadores o un enorme botón rojo que indicase “Auto destrucción”? Vayan a preguntarles a los Israelíes. Nuevamente el manual del Perfecto Terrorista. A los conspiracionistas les parece prueba suficiente de que no se trata de terroristas suicidas que no lleven la bomba pegada al cuerpo, pero cuando la llevan, también ello es indicio de que no se trata de un suicidio, como sin duda veremos la semana entrante en la segunda parte de la entrevista a la doctora Baladía en Libertad Digital.
En realidad, nada obliga a que un terrorista lleve una mochila agarrada a la espalda, o dinamita adherida al cuerpo con esparadrapo. La dinamita puede ser llevada en un bolso de mano o mochila, y la presencia del terrorista hasta el momento de la explosión se justifica en el hecho de que nadie curiosee la mochila o entre en sospechas al verla abandonada, como saben para su desgracia en Israel. Recuerdo que algunos peones objetaba, precisamente, la poca seguridad de dejar abandonada una mochila a su suerte. O puede llevarla en la mano hasta que explote, y la fuerza de la explosión lógicamente separará la mochila de la mano, que seguramente irá al Paraíso de las manos a tocar el arpa...
Los parlamentarios tampoco omitieron esta posibilidad...
Pero es que encima da una muestra del razonamiento circular antes comentado: Antes dijimos que no había terroristas suicidas porque, pese a que no conocíamos a todos, los cuerpos no presentaban datos científicos que hiciesen sospechar la etiología suicida. Ahora resulta que, cuando se nos recuerda que hay suicidas que no llevan las bombas adheridas al cuerpo, argumentamos que no había ningún marroquí sospechoso entre ellos. Pero ¿no había quince o veinte cadáveres sin identificar?
Eso sin perjuicio de recordar que hay terroristas suicidas que no son marroquíes, argelinos ni árabes de raza. Su razonamiento es muy imperfecto, doctora. Obsérvese cómo descarta que un marroquí pueda ser un terrorista asesino:
Y que recibiese la onda expansiva por la retaguardia es lo que yo sospecharía si se lleva una mochila a la espalda. Usted, no sé.
¿Es que no se dieron cuenta los parlamentarios? ¡Por supuesto que sí! Releyendo atentamente la declaración ante la comisión, tengo la convicción de que los comisionados salieron con más dudas de las que entraron sobre la imparcialidad de la doctora Baladía en cuanto a la precocidad de la declaración de que no había suicidas.
El intercambio de razones con el parlamentario OLABARRÍA MUÑOZ, del PNV, fue tan tenso que se creyó obligado a decir:
Y ya se cuidó la forense de no levantar la liebre durante el juicio...
¿Es suficiente con que ninguno de los cadáveres presentase bombas adheridas a los cuerpos, cables, temporizadores o un enorme botón rojo que indicase “Auto destrucción”? Vayan a preguntarles a los Israelíes. Nuevamente el manual del Perfecto Terrorista. A los conspiracionistas les parece prueba suficiente de que no se trata de terroristas suicidas que no lleven la bomba pegada al cuerpo, pero cuando la llevan, también ello es indicio de que no se trata de un suicidio, como sin duda veremos la semana entrante en la segunda parte de la entrevista a la doctora Baladía en Libertad Digital.
En realidad, nada obliga a que un terrorista lleve una mochila agarrada a la espalda, o dinamita adherida al cuerpo con esparadrapo. La dinamita puede ser llevada en un bolso de mano o mochila, y la presencia del terrorista hasta el momento de la explosión se justifica en el hecho de que nadie curiosee la mochila o entre en sospechas al verla abandonada, como saben para su desgracia en Israel. Recuerdo que algunos peones objetaba, precisamente, la poca seguridad de dejar abandonada una mochila a su suerte. O puede llevarla en la mano hasta que explote, y la fuerza de la explosión lógicamente separará la mochila de la mano, que seguramente irá al Paraíso de las manos a tocar el arpa...
Los parlamentarios tampoco omitieron esta posibilidad...
Quote:El señor OLABARRÍA MUÑOZ: ...Es decir, uno puede pensar en un suicidaNótese que sólo responde al caso más fácil, la posibilidad de que el terrorista hubiera estado en el tren y se las hubiera pirado, en cuyo caso, evidentemente, no es un suicida. Pero Baladía no dice nada sobre la posibilidad de que el asesino permaneciese al lado de la bolsa, o llevándola en la mano, o incluso llevándola sujeta a la espalda por las tiras de la mochila, en cuyo caso es muy probable que tras la explosión se hubiera desprendido del cuerpo.
simbólico, con la mochila, la bolsa puesta en la espalda; puede pensar en una persona que deposite la mochila en un lugar próximo a su presencia material; puede pensar
en un suicida que deposite una mochila e intente huir —al final, podíamos estar hablando técnicamente de un suicidio, aunque de otra naturaleza—. Yo no sé hasta qué punto desde esa perspectiva los niveles técnicos o científicos para la depuración de las características de la existencia de un suicida o no tienen un nivel de perfeccionamiento, un nivel de aproximación científica tal que permita una aseveración tan enfática, tan clara como la que ha hecho usted. Me gustaría saber si además tiene usted algún tipo de experiencia en la —llamémosle— etiología de este tipo de suicidas tan especiales.
La señora DIRECTORA DEL INSTITUTO ANATÓMICO FORENSE DE MADRID (Baladía Olmedo): Respecto a que alguien pudiera haber estado en el tren y luego hubiera salido, tras haber dejado la mochila, al no estar fallecido no es un suicida, es un homicida en términos médico-legales. Por la experiencia que tenemos, como ciudadanos —no estoy hablando como médico- forense—, del terrorismo, son determinados grupos de determinadas religiones y de determinadas nacionalidades.
Al respecto tengo que decir que teníamos fundamentalmente españoles entre los muertos y luego creo que teníamos 16 rumanos, 5 ecuatorianos, 4 búlgaros, 4 peruanos, 4 polacos, etcétera, y 3 marroquíes. De los marroquíes uno nos llegó del hospital a Ifema, porque había recibido tratamiento hospitalario y luego los otros dos, que eran un hombre y una mujer, fueron levantados sus cadáveres en la estación de El Pozo. Según la literatura no presentaban ningún signo que nos permitiera hacer ese diagnóstico.
Pero es que encima da una muestra del razonamiento circular antes comentado: Antes dijimos que no había terroristas suicidas porque, pese a que no conocíamos a todos, los cuerpos no presentaban datos científicos que hiciesen sospechar la etiología suicida. Ahora resulta que, cuando se nos recuerda que hay suicidas que no llevan las bombas adheridas al cuerpo, argumentamos que no había ningún marroquí sospechoso entre ellos. Pero ¿no había quince o veinte cadáveres sin identificar?
Eso sin perjuicio de recordar que hay terroristas suicidas que no son marroquíes, argelinos ni árabes de raza. Su razonamiento es muy imperfecto, doctora. Obsérvese cómo descarta que un marroquí pueda ser un terrorista asesino:
Quote:Por las características de las ropas en el caso del varón —una camisa de cuadros roja, un jersey gris, un pantalón de lana—, por las lesiones de su cuerpo en la zona posterior, no sé en qué sentido del vagón iría, pero la onda expansiva le vino por detrás.¿Qué quería que vistiese? ¿Uniforme fedayin? ¿Equipo Tedax? ¿Kufiyah? Imagino que hubiera preferido Txapela. Pero todo no puede ser, doctora.
Y que recibiese la onda expansiva por la retaguardia es lo que yo sospecharía si se lleva una mochila a la espalda. Usted, no sé.
¿Es que no se dieron cuenta los parlamentarios? ¡Por supuesto que sí! Releyendo atentamente la declaración ante la comisión, tengo la convicción de que los comisionados salieron con más dudas de las que entraron sobre la imparcialidad de la doctora Baladía en cuanto a la precocidad de la declaración de que no había suicidas.
El intercambio de razones con el parlamentario OLABARRÍA MUÑOZ, del PNV, fue tan tenso que se creyó obligado a decir:
Quote:El señor OLABARRÍA MUÑOZ: Para cambiar un poco el tono del interrogatorio, la felicito de nuevo.Pero estamos a 6 de Julio de 2004, los servicios forenses han trabajado muy bien, y toca felicitarles; atacar a la doctora sería denunciado como un acoso intolerable (más o menos como atacar a la Policía, los Tedax, la Guardia Civil, los jueces... pero eso es otro tema) y por encima de todo, no ha aparecido ningún indicio posterior al 11-M de un terrorista suicida. Como dirían los peones, la dejaron ir viva...
Y ya se cuidó la forense de no levantar la liebre durante el juicio...
La mentira tiene las patas cortas, pero calza zancos al lado de las exclusivas conspiracionistas
