28-01-2008, 01:43:33
Aunque en la entrevista habla de certezas de que no había suicidas, en sus comparecencias en la Comisión de Investigación lo que dice es que no existían indicios para pensar que los había. No es lo mismo tener certeza de una cosa, que no disponer de indicios para afirmar lo contrario.
En cuanto a la etiología suicida, por lo poco que sé, que es lo que he leído en la transcripción del juicio, para llegar a una conclusión, tanto si es de etiología suicida u homicida, además de los informes post-mortem, de las autopsias, se hace necesario el análisis de la información que suministra la policía y la familia, sobre el individuo concreto, datos que Carmen Baladía no podía conocer el día 12M sobre todos los fallecidos, puesto que quedaban muchos cuerpos sin identificar que eran precisamente los más destrozados por la onda expansiva.
Por eso, desde mi punto de vista, lo correcto hubiese sido afirmar que ese día no podía tener certeza sobre la etiología de la muerte de todos los cuerpos, porque no disponía de todos los elementos de juicio necesarios para ello, máxime cuando el ministro Acebes declaró que también se había abierto la línea de investigación yihadista, por lo que uno de los elementos para determinar la etiología, la información policial sobre la posible autoría yihadista del atentado, impedía descartar por completo la inexistencia de suicidas sin la total identificación de los cuerpos.
En el Juicio los peritos ponen el ejemplo del precipitado, que a priori no saben si se ha caído solo o le han empujado, por lo que los forenses han de determinar el carácter medico-legal de la muerte también por otros factores, como antecedentes anteriores de intentos de autolisis de la víctima, y que además todo ello es una prueba pericial que el tribunal ha de valorar también: es el Tribunal el que establece certezas.
Llevado este ejemplo del precipitado, al que nos ocupa, ¿Cómo puede hablar de certezas Carmen Baladía en aquellos días, cuando la autoría yihadista (con sus antecendetes suicidas recientes en la Casa de España de Marruecos) era una posibilidad admitida ya incluso por el propio ministro Acebes, y quedaban cuerpos destrozados por identificar?
Las certezas, del tipo que sean, las tendrá ahora, como yo puedo tener las mías sobre sus verdaderas intenciones con esas declaraciones.
En cuanto a la etiología suicida, por lo poco que sé, que es lo que he leído en la transcripción del juicio, para llegar a una conclusión, tanto si es de etiología suicida u homicida, además de los informes post-mortem, de las autopsias, se hace necesario el análisis de la información que suministra la policía y la familia, sobre el individuo concreto, datos que Carmen Baladía no podía conocer el día 12M sobre todos los fallecidos, puesto que quedaban muchos cuerpos sin identificar que eran precisamente los más destrozados por la onda expansiva.
Por eso, desde mi punto de vista, lo correcto hubiese sido afirmar que ese día no podía tener certeza sobre la etiología de la muerte de todos los cuerpos, porque no disponía de todos los elementos de juicio necesarios para ello, máxime cuando el ministro Acebes declaró que también se había abierto la línea de investigación yihadista, por lo que uno de los elementos para determinar la etiología, la información policial sobre la posible autoría yihadista del atentado, impedía descartar por completo la inexistencia de suicidas sin la total identificación de los cuerpos.
En el Juicio los peritos ponen el ejemplo del precipitado, que a priori no saben si se ha caído solo o le han empujado, por lo que los forenses han de determinar el carácter medico-legal de la muerte también por otros factores, como antecedentes anteriores de intentos de autolisis de la víctima, y que además todo ello es una prueba pericial que el tribunal ha de valorar también: es el Tribunal el que establece certezas.
Llevado este ejemplo del precipitado, al que nos ocupa, ¿Cómo puede hablar de certezas Carmen Baladía en aquellos días, cuando la autoría yihadista (con sus antecendetes suicidas recientes en la Casa de España de Marruecos) era una posibilidad admitida ya incluso por el propio ministro Acebes, y quedaban cuerpos destrozados por identificar?
Las certezas, del tipo que sean, las tendrá ahora, como yo puedo tener las mías sobre sus verdaderas intenciones con esas declaraciones.
