Iker juega con la fascinación y el atractivo del miedo, ya sea a lo desconocido, lo extraño o los terrores cotidianos.
Su programa de radio (el de TV no me dejan verlo :lol
es como esas fogatas de acampada donde se improvisan historias de miedo o fenómenos paranormales contadas como verídicas ("sucedió a un conocido..."), pero también tiene otros aspectos que suelen recurrir al morbo (crímenes extraños y/o violentos, desapariciones, personajes siniestros, historia con toques misteriosos...) rodeado de "un equipo de expertos cualificados" para dar más credibilidad o, por lo menos, no quedar como un Tristanbraker cualquiera.
Hay hechos ciertos (crímenes brutales o relacionados con sectas, desapariciones, alucinaciones colectivas, mucha sugestión) mezclados con leyendas urbanas, supuestos elementos sobrenaturales o enigmas históricos de dudoso interés o credibilidad.
Su tendencia a encontrar fenómenos extraordinarios en sucesos de lo más ordinario a veces provoca sonrojo, pero no todo ha de ser mentira, se trata de separar los hechos ciertos y demostrables (¿cientificamente?) del humo, porque eso es lo que vende Iker, humo. Y su coletilla para quitarse importancia: "Nosotros no opinamos, sólo aportamos los datos" es muy engañosa, crear una corriente de opinión puede ser mucho más dañino que opinar simplemente.
Lo que si es cierto es que viendo o escuchando su programa uno se da cuenta que hay muchas cosas raras por ahí pero, sobre todo, mucha gente rara o mal de la cabeza.
No recuerdo quién lo dijo pero me gustó esta frase que citó Manuel de Prada en uno de sus programas: Cuando el hombre deja de creer en Diós empieza a creer en cualquier cosa.
Su programa de radio (el de TV no me dejan verlo :lol
es como esas fogatas de acampada donde se improvisan historias de miedo o fenómenos paranormales contadas como verídicas ("sucedió a un conocido..."), pero también tiene otros aspectos que suelen recurrir al morbo (crímenes extraños y/o violentos, desapariciones, personajes siniestros, historia con toques misteriosos...) rodeado de "un equipo de expertos cualificados" para dar más credibilidad o, por lo menos, no quedar como un Tristanbraker cualquiera.Hay hechos ciertos (crímenes brutales o relacionados con sectas, desapariciones, alucinaciones colectivas, mucha sugestión) mezclados con leyendas urbanas, supuestos elementos sobrenaturales o enigmas históricos de dudoso interés o credibilidad.
Su tendencia a encontrar fenómenos extraordinarios en sucesos de lo más ordinario a veces provoca sonrojo, pero no todo ha de ser mentira, se trata de separar los hechos ciertos y demostrables (¿cientificamente?) del humo, porque eso es lo que vende Iker, humo. Y su coletilla para quitarse importancia: "Nosotros no opinamos, sólo aportamos los datos" es muy engañosa, crear una corriente de opinión puede ser mucho más dañino que opinar simplemente.
Lo que si es cierto es que viendo o escuchando su programa uno se da cuenta que hay muchas cosas raras por ahí pero, sobre todo, mucha gente rara o mal de la cabeza.
No recuerdo quién lo dijo pero me gustó esta frase que citó Manuel de Prada en uno de sus programas: Cuando el hombre deja de creer en Diós empieza a creer en cualquier cosa.
