02-02-2008, 09:56:59
(This post was last modified: 02-02-2008, 09:57:53 by morenohijazo.)
larean Wrote:Moreno:Vale. Luego pondré algo sobre el tema. Analizaremos además someramente (aunque nosotros tenemos acceso a muy poquitos datos) el caso que motivó la protesta de Baladía.
A mí me interesa muchísimo que, como profesional, refutes esos peritajes. No salgo de mi asombro de que el Colegio de Médicos de Madrid se haya prestado a esto.
Ahora entraba para hacer notar que, como dije antes, Montes ya había sido denunciado.
Pongo ahora un párrafo de la Querella de Montes contra la COPE en la que dice:
Quote:D. JOSÉ LUIS MONTES MIEZA fue mantenido en su cargo, a pesar de que a finales del año 2.002 la Consejería de Sanidad de la Comunidad de Madrid, de la que entonces era titular D. José Ignacio Echaniz, recibió una denuncia que describía, por primera vez, una práctica generalizada de eutanasia activa en los enfermos terminales que llegaban al Servicio de Urgencias del Hospital Severo Ochoa de Leganés (Madrid).Bien ¿a qué les suena ésto? Yo creo que alguien del hospital llevaba dos o tres años (desde 2002, al menos) detrás de Montes. Por una cuestión personal, celos profesionales, sentimiento de decepción por no haber ascendido, etc. No creo que sea una enfermera a la que haya echado una bronca, o algo así. Esos cabreos no dan lugar a odios tan pertinaces y a medidas tan extremas. Tampoco creo que sea un sanitario de creencias ultraconservadoras. La denuncia anónima, a una Consejería entonces gobernada por el PSOE (creo) no cuadra. En ese caso, hubiera ido a una organización pro-vida o similar.
La prudencia, discreción y eficacia con que entonces se investigaron los hechos denunciados, permitieron sobreseer el expediente incoado por resultar absolutamente incierto el contenido de la denuncia anónima, sin generar la más mínima alarma social ni provocar el desprestigio de personas, profesionales médico-sanitarios e instituciones de la Sanidad Pública.
Sea quien sea, le denuncia al hospital y a la Consejería. De manera anónima, o sea, cobarde.
La denuncia no surte efecto, y el traidor (permítaseme este calificativo demagógico, pero es que me lo imagino con sombreto de copa, bigote de línea, rimmel en los ojos, y un puñal en la mano, a la manera de los Traidores del cine mudo) vuelve a intentarlo cuando hay otro equipo en la Consejería. Pero ésta vez decide asegurar el golpe, y manda cartas a las Asociaciones de Defensa de los Pacientes, que sabe que se van a tomar el asunto como una cuestión personal y van a armar un follón de mil pares (y lo siento mucho, pero a las pruebas me remito, al menos en este caso)
En este caso, efectivamente, le ha salido bien por el momento en cuanto al calvario que ha padecido el pobre Montes, aunque al final ha sido exculpado.
Montes debería tener una idea clara sobre quién puede ser quien le odia tanto. Pero no tendrá pruebas. Mi opinión: Investíguese por aquellos profesionales que fueron relegados por los sucesivos ascensos y nombramientos de Montes.
Los peores gozarían con ésto (¿a quén beneficia? ¿quién es el nuevo jefe? blablabla)...
Luego vuelvo con lo de los casos clínicos
La mentira tiene las patas cortas, pero calza zancos al lado de las exclusivas conspiracionistas
