03-02-2008, 14:27:32
(This post was last modified: 03-02-2008, 15:41:39 by morenohijazo.)
Claro... por eso no está entre los cuatro enfermos dudosos que presentaron los Forenses. Los Forenses no tenían ninguna duda sobre las sedaciones.
Es evidente que la doctora Baladía minimiza los riesgos de la intervención quirúrgica y de los procedimientos que ella sugiere . Al parecer la enferma ingresó con un vólvulo en el sigma (región anatómica final del colon, que tiene forma de S) lo que quiere decir que estaba torcido sobre sí mismo, a la manera de una manguera retorcida que no deja pasar el agua. Si no se resuelve, se producirá una necrosis.
El tratamiento correcto, sin perjuicio de que venga un cirujano o médico de Urgencias menos oxidado que yo y me corrija, es la colocación de una sonda rectal para vaciar el recto.
Baladía no niega que se hiciera ésto, dice que «no se aseguró desde el inicio la correcta colocación de la sonda rectal». Tengamos en cuenta que se trata de una paciente con demencia, que seguramente precisaría además sedación leve pues la sonda rectal no es precisamente agradable, y la colocación en una persona con demencia de una sonda es muy problemática y hay que valorar muy mucho si se hace o no. Baladía opina sesgadamente. Una cosa es no ser corporativista, otra muy distinta creer que porque algo fue mal, necesariamente hay que condenar al médico responsable.
Muchos casos se resuelven espontáneamente, o con la sonda si se decide colocar, pero en caso de no hacerse así, hay que considerar la cirugía o nada.
Decir que la cirugía tiene "mortalidad baja" es de traca. Precisamente si los cirujanos mantienen la mortalidad en niveles aceptables (¿qué entiende esta mujer por mortalidad "baja"?) es porque procuran no operar cuando las condiciones no son buenas y el resultado en calidad de vida es desfavorable.
En todo caso, someter a cirugía a un paciente con Demencia no es, ni mucho menos, una obligación ética como lo sería socorrer a un accidentado, por ejemplo. A no ser que el enfermo haya hecho Testamento vital, queda siempre en manos de la familia, no del cirujano ni el Médico de Urgencias. Me juego el cuello a que Montes habló con el Cirujano, se informó a la familia, quien decidió no someter a más sufrimientos a una persona con una demencia, que en el mejor de los casos quedaría como un ser incapaz de reconocerlos, de alegrarse con sus alegfrías y entristecerse con sus penas.
El peritaje de los Forenses, desestimando la opinión de Baladía aunque incluyéndolo en el Informe Final, hace pensar que no vieron ningún defecto ético en la actuación de Montes.
Porque ésto es cuestión de ética. En el caso de un procedimiento extraordinario como es la Cirugía, y máxime en presencia de una enfermedad irreversible como es la demencia, progresiva además e incapacitante, no hay ninguna obligación ética de operar. Si el paciente o los tutores deciden no operar, no se opera y en paz.
Si la familia consintió en no operar y Baladía cree que hizo mal, debería denunciar a la familia. Pero no lo hará, claro.
EDITO: Por cierto, gracias, Viana.
Es evidente que la doctora Baladía minimiza los riesgos de la intervención quirúrgica y de los procedimientos que ella sugiere . Al parecer la enferma ingresó con un vólvulo en el sigma (región anatómica final del colon, que tiene forma de S) lo que quiere decir que estaba torcido sobre sí mismo, a la manera de una manguera retorcida que no deja pasar el agua. Si no se resuelve, se producirá una necrosis.
El tratamiento correcto, sin perjuicio de que venga un cirujano o médico de Urgencias menos oxidado que yo y me corrija, es la colocación de una sonda rectal para vaciar el recto.
Baladía no niega que se hiciera ésto, dice que «no se aseguró desde el inicio la correcta colocación de la sonda rectal». Tengamos en cuenta que se trata de una paciente con demencia, que seguramente precisaría además sedación leve pues la sonda rectal no es precisamente agradable, y la colocación en una persona con demencia de una sonda es muy problemática y hay que valorar muy mucho si se hace o no. Baladía opina sesgadamente. Una cosa es no ser corporativista, otra muy distinta creer que porque algo fue mal, necesariamente hay que condenar al médico responsable.
Muchos casos se resuelven espontáneamente, o con la sonda si se decide colocar, pero en caso de no hacerse así, hay que considerar la cirugía o nada.
Decir que la cirugía tiene "mortalidad baja" es de traca. Precisamente si los cirujanos mantienen la mortalidad en niveles aceptables (¿qué entiende esta mujer por mortalidad "baja"?) es porque procuran no operar cuando las condiciones no son buenas y el resultado en calidad de vida es desfavorable.
En todo caso, someter a cirugía a un paciente con Demencia no es, ni mucho menos, una obligación ética como lo sería socorrer a un accidentado, por ejemplo. A no ser que el enfermo haya hecho Testamento vital, queda siempre en manos de la familia, no del cirujano ni el Médico de Urgencias. Me juego el cuello a que Montes habló con el Cirujano, se informó a la familia, quien decidió no someter a más sufrimientos a una persona con una demencia, que en el mejor de los casos quedaría como un ser incapaz de reconocerlos, de alegrarse con sus alegfrías y entristecerse con sus penas.
El peritaje de los Forenses, desestimando la opinión de Baladía aunque incluyéndolo en el Informe Final, hace pensar que no vieron ningún defecto ético en la actuación de Montes.
Porque ésto es cuestión de ética. En el caso de un procedimiento extraordinario como es la Cirugía, y máxime en presencia de una enfermedad irreversible como es la demencia, progresiva además e incapacitante, no hay ninguna obligación ética de operar. Si el paciente o los tutores deciden no operar, no se opera y en paz.
Si la familia consintió en no operar y Baladía cree que hizo mal, debería denunciar a la familia. Pero no lo hará, claro.
EDITO: Por cierto, gracias, Viana.
La mentira tiene las patas cortas, pero calza zancos al lado de las exclusivas conspiracionistas
