04-02-2008, 17:02:15
Continuando con los casos informados como dudosos por los forenses, paso a comentar muy brevemente el tercero de los cuatro casos:
Lo más posible es lo segundo, porque no se informa de fractura de cráneo (más que probable en caso de caída y posterior hemorragia), y porque la hemorragia subaracnoidea no es la típica lesión cerebral a esperar tras un traumatismo, sin o más bien de manera espontánea por hipertensión arterial, edad, etc.
La ocurrencia de la hemorragia junto a la tumba del marido no es casual, evidentemente. Posiblemente la pobre mujer tuvo una subida de tensión... y se le rompió una arteria...
La importancia estriba en que si es una fractura, como si encontramos un punto de sangrado único, tiene más posibilidades de realizar algún acto terapéutico que si no lo es. Por eso, imagino, Montes consultó con Neurología. Hago notar que esta actitud es la contraria de la del monstruo asesino que quieren ver en él que sedaba a los pacientes sin conceder ninguna oportunidad. Pero los Neurólogos le respondieron que no la había.
Los datos que tenemos en este resumen nos informan de que la Comisión Interna había informado como irregular esta sedación. Debió tratarse de alguna de las dos denuncias que se pusieron contra Montes antes de 2004, presumiblemente por la misma persona, que odia a Montes por la razón que sea. El caso es que, al parecer, tras dejar a Montes defenderse, citar a los neurólogos y dar sus razones, la Comisión exculpó al médico. Justo lo que no pudo hacer durante todo el proceso que comenzó con la denuncia de 2005: defenderse.
La absolución de Montes pasa inexcusablemente por la presencia de un Consentimiento Informado que demuestra que la familia le autorizó a proceder a la sedación. En Cuidados Paliativo, la mayoría de expertos opinan que los Consentimientos Informados no tienen por qué ser necesariamente escritos, pues es muy duro para la familia afectada por la muerte de un ser querido en plazo inminente, y por el dolor del propio enfermo, que se te acerque un tipo que te presenta un papel a firmar en el que parece que el médico se quita las culpa de todo lo que pueda pasar. Mucho más duro aún que la autorización para transplantes, pues en ésta, claramente, el médico actúa por un bienestar de otros enfermos, mientras que arece que en el Consentimiento Informado lo que quiere es escaquearse.
Así que casi todos (todos en el caso de los que practican Paliativos) aceptan que basta con el consentimiento hablado y reflejado en la Historia Clínica.
Que, por cierto, es otro de los motivos por el que se dijo que Montes cometió “mala praxis”: guardar los consentimientos aparte, bajo llave. La verdad es que viendo que alguien que pulula por el Hospital con ansias de venganza como para acusar tres veces a Montes de asesinato, no me extraña que el Médico guarde bajo llave... todo. De hecho ¿quién nos asegura que si falta algún consentimiento, no lo haya “desaparecido” el Misterioso Delator?
Siguiendo con el caso, esta mañana se me ha confirmado algo que ya sospechaba: entre los que han asesorado, a petición del Juez, para la última Sentencia, está la SECPAL, representada por su presidente, Dr. Gómez Batiste, así como un conocido Psicólogo, gran experto en Bioética y Consentimiento Informado, del que no pondré el nombre porque no ha aparecido en prensa (y por algo será). En fin, alguien que sabe más, pero mucho más, de Bioética que la Dra Baladía, por ejemplo, cuyo interés por hacer sufrir a una pobre enferma con Demencia la inserción de sondas, enemas, etc, se me escapa. Y prefiero que sea así, porque si pienso que se puede deber a intereses político-conspiranoicos, me sulfuro
De las dosis usadas no diré gran cosa. Como en los otros casos, Montes usa unas dosis algo superiores a las que se manejan habitualmente; ahora bien, no son dosis como para causar la muerte a nadie, no son sospechosas de intento de eutanasia, y en realidad pueden justificarse perfectamente si pensamos que la Sedación necesita dosis muy variables según personas y casos, las dosis recomendadas son orientativas, y en un Servicio con el follón de Urgencias puede necesitar dosis superiores a la media.
La última frase del resumen, si de verdad es de los forenses, es claramente rechazable: la situación de coma no garantiza la ausencia de sufrimiento, opinan la mayoría de expertos, y ante la duda de sufrimiento hay que tratar. Por otro lado, la hemorragia subaracnoidea es muy dolorosa, (la sangre, por mínima cantidad que sea, en líquido cefalorraquídeo, produce unas jaquecas impresionantes) y además la cefalea que produce no cede bien con los opioides, y precisa dosis más altas.
Quote:CASO Nº 3:Cosa importante: La mujer ¿sufrió la caída por haber tenido una hemorragia cerebral? O bien ¿sufrió la hemorragia y posteriormente, obnubilada, cayó de cuatro metros de altura?
HEMORRAGIA CEREBRAL Pronóstico infausto en breve
Mujer de 83 años que ingresa en el hospital a las 18.57 del 11 de julio de 2004. "Ingresa en coma, mala situación clínica, taquicardia, múltiples ruidos respiratorios, gestos de inquietud y de dolor, se decide con la familia la sedación", recoge el informe de los forenses. La mujer había caído en el foso de una tumba abierta desde cuatro metros de altura. La tumba estaba junto a la de su marido, muerto una semana antes. Se le diagnosticó "hemorragia subdural [entre las meninges que recubren el cerebro] aguda. El pronóstico de fallecimiento en las próximas 24-48 horas es alto", recoge el informe. La paciente recibió 100 miligramos de dormicum y la misma cantidad de morfina.
Una comisión interna del hospital calificó de "no indicada" esta sedación y "excesivas" las dosis usadas". El médico que la aplicó defendió su decisión por escrito a la dirección del hospital, señalando que los neurólogos habían descartado operarla ante su "pronóstico infausto en breve" y por el "intenso sufrimiento". Los forenses consideran "no excesivas" las dosis usadas, pero califican la sedación de "dudosa" porque la mujer estaba en estado de coma.
Lo más posible es lo segundo, porque no se informa de fractura de cráneo (más que probable en caso de caída y posterior hemorragia), y porque la hemorragia subaracnoidea no es la típica lesión cerebral a esperar tras un traumatismo, sin o más bien de manera espontánea por hipertensión arterial, edad, etc.
La ocurrencia de la hemorragia junto a la tumba del marido no es casual, evidentemente. Posiblemente la pobre mujer tuvo una subida de tensión... y se le rompió una arteria...
La importancia estriba en que si es una fractura, como si encontramos un punto de sangrado único, tiene más posibilidades de realizar algún acto terapéutico que si no lo es. Por eso, imagino, Montes consultó con Neurología. Hago notar que esta actitud es la contraria de la del monstruo asesino que quieren ver en él que sedaba a los pacientes sin conceder ninguna oportunidad. Pero los Neurólogos le respondieron que no la había.
Los datos que tenemos en este resumen nos informan de que la Comisión Interna había informado como irregular esta sedación. Debió tratarse de alguna de las dos denuncias que se pusieron contra Montes antes de 2004, presumiblemente por la misma persona, que odia a Montes por la razón que sea. El caso es que, al parecer, tras dejar a Montes defenderse, citar a los neurólogos y dar sus razones, la Comisión exculpó al médico. Justo lo que no pudo hacer durante todo el proceso que comenzó con la denuncia de 2005: defenderse.
La absolución de Montes pasa inexcusablemente por la presencia de un Consentimiento Informado que demuestra que la familia le autorizó a proceder a la sedación. En Cuidados Paliativo, la mayoría de expertos opinan que los Consentimientos Informados no tienen por qué ser necesariamente escritos, pues es muy duro para la familia afectada por la muerte de un ser querido en plazo inminente, y por el dolor del propio enfermo, que se te acerque un tipo que te presenta un papel a firmar en el que parece que el médico se quita las culpa de todo lo que pueda pasar. Mucho más duro aún que la autorización para transplantes, pues en ésta, claramente, el médico actúa por un bienestar de otros enfermos, mientras que arece que en el Consentimiento Informado lo que quiere es escaquearse.
Así que casi todos (todos en el caso de los que practican Paliativos) aceptan que basta con el consentimiento hablado y reflejado en la Historia Clínica.
Que, por cierto, es otro de los motivos por el que se dijo que Montes cometió “mala praxis”: guardar los consentimientos aparte, bajo llave. La verdad es que viendo que alguien que pulula por el Hospital con ansias de venganza como para acusar tres veces a Montes de asesinato, no me extraña que el Médico guarde bajo llave... todo. De hecho ¿quién nos asegura que si falta algún consentimiento, no lo haya “desaparecido” el Misterioso Delator?
Siguiendo con el caso, esta mañana se me ha confirmado algo que ya sospechaba: entre los que han asesorado, a petición del Juez, para la última Sentencia, está la SECPAL, representada por su presidente, Dr. Gómez Batiste, así como un conocido Psicólogo, gran experto en Bioética y Consentimiento Informado, del que no pondré el nombre porque no ha aparecido en prensa (y por algo será). En fin, alguien que sabe más, pero mucho más, de Bioética que la Dra Baladía, por ejemplo, cuyo interés por hacer sufrir a una pobre enferma con Demencia la inserción de sondas, enemas, etc, se me escapa. Y prefiero que sea así, porque si pienso que se puede deber a intereses político-conspiranoicos, me sulfuro
De las dosis usadas no diré gran cosa. Como en los otros casos, Montes usa unas dosis algo superiores a las que se manejan habitualmente; ahora bien, no son dosis como para causar la muerte a nadie, no son sospechosas de intento de eutanasia, y en realidad pueden justificarse perfectamente si pensamos que la Sedación necesita dosis muy variables según personas y casos, las dosis recomendadas son orientativas, y en un Servicio con el follón de Urgencias puede necesitar dosis superiores a la media.
La última frase del resumen, si de verdad es de los forenses, es claramente rechazable: la situación de coma no garantiza la ausencia de sufrimiento, opinan la mayoría de expertos, y ante la duda de sufrimiento hay que tratar. Por otro lado, la hemorragia subaracnoidea es muy dolorosa, (la sangre, por mínima cantidad que sea, en líquido cefalorraquídeo, produce unas jaquecas impresionantes) y además la cefalea que produce no cede bien con los opioides, y precisa dosis más altas.
La mentira tiene las patas cortas, pero calza zancos al lado de las exclusivas conspiracionistas
