17-02-2008, 00:17:32
(This post was last modified: 17-02-2008, 00:20:57 by morenohijazo.)
Talmente.
Y más. Yo siempre he visto muy dudosos los "delitos de enaltecimiento" tal y como se estaban aplicando desde la reforma del código penal de la era Aznar.
Y lo explicaré con un ejemplo foráneo. El hecho de negar el Holocausto nazi, sólo negarlo, dudo mucho que sea materia penal. Es decir, una persona puede decir: "Mirusté, yo no creo que las cámaras de gas de Auschwitz fueran de verdad cámaras de gas. Por esto, y por esto, y por esto". Y lo que tenemos que hacer es razonar con él, rebatir sus argumentos, convencer a los oyentes (porque al que dice eso probablemente es imposible). Materia muy distinta es que esté promoviendo la fundacion de un partido racista, xenófobo, ultraviolento, o que diga, y dé publicidad, a afirmaciones como: "Los judíos son unos hdp..., unos c..., que envenenan las aguas, que cometen crímenes rituales, que tratan de aniquilar al Estado..." Salvo que demuestres lo que estás diciendo, es, en mi opìnión, penalmente punible.
La diferencia es, para mi, clara: En el primer caso estás diciendo que no te crees una cosa, y entramos en el terreno de la conciencia personal, de la creencia en que un hecho ocurrió o no; en el segundo caso, afirmamos de una persona un grupo de personas una serie de conductas, creencias y actos delictivos, cuya divulgación entre la población pùede llevar a discriminación o persecuciones, y entre el Gobierno a perseguir penalmente a ese sujeto o sujetos víctimas de calumnias
Recientemente el Constitucional Español exculpó a un librero por vender libros de David Irving, el revisionista inglés, y otros por el estilo. Yo creo que por ahí van los tiros.
Trasladando el caso a nuestro entorno, en ocasiones se ha acusado (o se ha pretendido que se acusara) a determinados políticos, personas físicas, o colectivos, por desear la independencia de Euskadi; o por negar los hechos que se imputaban a determinados miembros de ETA; o por negar que en Euskadi exista libertad (llaar a Euskadi patria oprimida es prácticamente lo msmo).
Pues todo ello, a mí, mientras se quede en eso, no pasa de ser una opinión que ampara la libertad de expresión. Incluso, afirmar, como a veces se hace en Gara, que tal o cual preso ha sido objeto de torturas basándose en la palabra del preso no debería ser punible, al igual que va a sr muy dudoso que se pueda castigar a Pedro Jota, que siempre se acoje a un seguro "fuentes bien informadas dicen que..." para poder acogerse siempre a la libertad de información.
Ahora bien, Federico ha pasado ese límite que media entre la Libertad de Expresión y el Delito de Difamación. Ha pasado el punto del "No me creo que esto ocurriera así" al "La Policía falsificó pruebas y lo voy a demostrar" "La policía, los jueces, los fiscales, son traidores, prevaricadores, asesinos, ladrones, gentuza, corruptos, chulos, soberbios, engreídos..."
Todo esto, seguro que viene Isócrates, o Iustitia, y lo explica en dos patadas llenas de palabros como "ius" y "res", pero a mi me está costando un huevo.
Pero creo que queda claro: volviendo al ejemplo de Hitler y los alemanes:
-Si Federico, en Alemania de 1932, hubiera dicho: "No me creo que los judíos hayan sido perseguidos; ni me creo que se deba a la casualidad que buen número de pensadores del último siglo hayan sido judíos", incluso "No me creo que sea producto sólo del esfuerzo personal que los negocios judíos sean boyantes" no hubiera pasado de ser un botarate xenófobo y sin gracia.
-Un Federico en la Alemania de 1932; diciendo: "Los judíos han falsificado pruebas; los judíos han conspirado para cambiar el Gobierno; los judios han aceptado sobornos para que no se conozcan los viles manejos que llevaron al poder al Gobierno ilegal que nos subyuga; los judíos están de acuerdo con éste nuestro Gobierno actual, salido de la traición y la deshonra, para destruir nuestro gran país; los judíos quieren ponerse de acuerdo con los comunistas y los nacionalistas para desmembrar nuestro país y entregarlo a nuestros enemigos..."
Ríanse si les parece exagerado. Verán qué numerito ultraderechista el día 3 ante los Juzgados de Plaza Castilla. El tema es muy serio. Cada vez más, los que rodean a esta calaña, se consideran por encima de la ley, de manera que queren dejar al Estado indefenso contra ellos.
Federico y sus insultos, calumnias, acusaciones sin fundamento, no deben ser acogidas bajo el manto protector de la Libertad de Expresión, salvo que queramos exponernos a un deterioro muy grave de la ética periodística, política, parlamentaria.
Por cierto, han convcado una "mani" en Barcelona el 23 de Febrero. Huyuyuyuyu. San Tejero ¿Será casualidad?
Y más. Yo siempre he visto muy dudosos los "delitos de enaltecimiento" tal y como se estaban aplicando desde la reforma del código penal de la era Aznar.
Y lo explicaré con un ejemplo foráneo. El hecho de negar el Holocausto nazi, sólo negarlo, dudo mucho que sea materia penal. Es decir, una persona puede decir: "Mirusté, yo no creo que las cámaras de gas de Auschwitz fueran de verdad cámaras de gas. Por esto, y por esto, y por esto". Y lo que tenemos que hacer es razonar con él, rebatir sus argumentos, convencer a los oyentes (porque al que dice eso probablemente es imposible). Materia muy distinta es que esté promoviendo la fundacion de un partido racista, xenófobo, ultraviolento, o que diga, y dé publicidad, a afirmaciones como: "Los judíos son unos hdp..., unos c..., que envenenan las aguas, que cometen crímenes rituales, que tratan de aniquilar al Estado..." Salvo que demuestres lo que estás diciendo, es, en mi opìnión, penalmente punible.
La diferencia es, para mi, clara: En el primer caso estás diciendo que no te crees una cosa, y entramos en el terreno de la conciencia personal, de la creencia en que un hecho ocurrió o no; en el segundo caso, afirmamos de una persona un grupo de personas una serie de conductas, creencias y actos delictivos, cuya divulgación entre la población pùede llevar a discriminación o persecuciones, y entre el Gobierno a perseguir penalmente a ese sujeto o sujetos víctimas de calumnias
Recientemente el Constitucional Español exculpó a un librero por vender libros de David Irving, el revisionista inglés, y otros por el estilo. Yo creo que por ahí van los tiros.
Trasladando el caso a nuestro entorno, en ocasiones se ha acusado (o se ha pretendido que se acusara) a determinados políticos, personas físicas, o colectivos, por desear la independencia de Euskadi; o por negar los hechos que se imputaban a determinados miembros de ETA; o por negar que en Euskadi exista libertad (llaar a Euskadi patria oprimida es prácticamente lo msmo).
Pues todo ello, a mí, mientras se quede en eso, no pasa de ser una opinión que ampara la libertad de expresión. Incluso, afirmar, como a veces se hace en Gara, que tal o cual preso ha sido objeto de torturas basándose en la palabra del preso no debería ser punible, al igual que va a sr muy dudoso que se pueda castigar a Pedro Jota, que siempre se acoje a un seguro "fuentes bien informadas dicen que..." para poder acogerse siempre a la libertad de información.
Ahora bien, Federico ha pasado ese límite que media entre la Libertad de Expresión y el Delito de Difamación. Ha pasado el punto del "No me creo que esto ocurriera así" al "La Policía falsificó pruebas y lo voy a demostrar" "La policía, los jueces, los fiscales, son traidores, prevaricadores, asesinos, ladrones, gentuza, corruptos, chulos, soberbios, engreídos..."
Todo esto, seguro que viene Isócrates, o Iustitia, y lo explica en dos patadas llenas de palabros como "ius" y "res", pero a mi me está costando un huevo.
Pero creo que queda claro: volviendo al ejemplo de Hitler y los alemanes:
-Si Federico, en Alemania de 1932, hubiera dicho: "No me creo que los judíos hayan sido perseguidos; ni me creo que se deba a la casualidad que buen número de pensadores del último siglo hayan sido judíos", incluso "No me creo que sea producto sólo del esfuerzo personal que los negocios judíos sean boyantes" no hubiera pasado de ser un botarate xenófobo y sin gracia.
-Un Federico en la Alemania de 1932; diciendo: "Los judíos han falsificado pruebas; los judíos han conspirado para cambiar el Gobierno; los judios han aceptado sobornos para que no se conozcan los viles manejos que llevaron al poder al Gobierno ilegal que nos subyuga; los judíos están de acuerdo con éste nuestro Gobierno actual, salido de la traición y la deshonra, para destruir nuestro gran país; los judíos quieren ponerse de acuerdo con los comunistas y los nacionalistas para desmembrar nuestro país y entregarlo a nuestros enemigos..."
Ríanse si les parece exagerado. Verán qué numerito ultraderechista el día 3 ante los Juzgados de Plaza Castilla. El tema es muy serio. Cada vez más, los que rodean a esta calaña, se consideran por encima de la ley, de manera que queren dejar al Estado indefenso contra ellos.
Federico y sus insultos, calumnias, acusaciones sin fundamento, no deben ser acogidas bajo el manto protector de la Libertad de Expresión, salvo que queramos exponernos a un deterioro muy grave de la ética periodística, política, parlamentaria.
Por cierto, han convcado una "mani" en Barcelona el 23 de Febrero. Huyuyuyuyu. San Tejero ¿Será casualidad?
La mentira tiene las patas cortas, pero calza zancos al lado de las exclusivas conspiracionistas
