18-02-2008, 18:44:45
De todos modos, hay que reconocer que en el castigo llevan su penitencia.
Les hace leer los primeros capítulos de "El Amo del Mundo", de Robert Hugh Benson, así, sin anestesia.
Y luego les pedimos que no estén chavetas.
Les hace leer los primeros capítulos de "El Amo del Mundo", de Robert Hugh Benson, así, sin anestesia.
Y luego les pedimos que no estén chavetas.
La mentira tiene las patas cortas, pero calza zancos al lado de las exclusivas conspiracionistas
