26-02-2008, 21:59:23
Hala, pues abrimos hilo:
Habría que preguntar en Atenas a aquel infame demagogo Demóstenes cómo pudieron celebrar una muerte que, supuestamente, desconocían... Pero en ningún caso cuadra con la personalidad de Alejandro.
Hay otras cuestiones que merecen tratarse:
Lo de Calígula invistiéndose de Alejandro es posterior a su total demencia, y entra muy bien en la tradición romana (como Antonio se travestía en Hércules, por ejemplo); en ningún caso merma al Magno, sólo ridiculiza más al "Botitas".
Una palabra a favor de Plutarco:
Digo sarcásticamente lo de "¡cuánto daño ha hecho!", pero es sólo porque me indigna el paralelismo con César. Eso de la "colección de chismes" es bastante corriente, lo mismo se podría decir de Suetonio y los Césares... Incluso a grandes autores de novela histórica siempre les acusaron de fusilar/ampliar Suetonio, como Robert Graves para hacer su "Yo, Claudio" y "Claudio el dios y su esposa Mesalina", lo que me parece muy injusto.
Plutarco es muy importante. Provenía de Grecia y acertó a encontrarse con los emperadores hispanos que le lanzaron como gran autor, incluso un sobrino suyo llegó a ser educador de Marco Aurelio. Pero es que no sería hasta el s.XIV cuando a instancias del Gran Maestre de San Juan que el obispo Nicolás haría la 1ª traducción a un idioma moderno: el aragonés.
morenohijazo Wrote:Yo también he estado leyendo el hilo de Historia Militar, y tengo que decir que crece mi admiración por el sargento Isócrates... pero es un tema que, siendo apasionante para cualquier apasionado de la Historia Antigua, no tiene solución.Ya me extenderé, pero la respuesta a lo que plantea Morenohijazo es NO.
Por cierto, no pensé que el nick Isócrates lo hubiera elegido por el honesto y honrado orador ateniense que murió en 338 A C. Durante una huelga de hambre... contra Filipo de Macedonia. Simplemente, no se me ocurrió
Alejandro nunca llegó a enfrentarse a Roma, pero muy probablemente la hubiera vencido, del mismo modo que 150 años después Roma no tuvo ningún problema en enfrentarse y derrotar a una casi despoblada Macedonia, que tenía grandes dificultades para formar sus falanges, y a los ejércitos seléucidas, que no eran ni una sombra de los ejércitos de Alejandro.
Prefiero hacer algún comentario sobre Alejandro y los desatinos que se han escrito sobre él. Pero ¿por qué digo que se han escrito desatinos? ¿Quién tenía interés en difamarlo?
Vamos a verlo; en éste primer comentario sobre Alejandro quiero explicar quiénes son los malos de la película; quiénes han creado la Leyenda Negra sobre Alejandro.
Alejandro ha sido siempre una de las figuras más ensalzadas y divinizadas de la Historia, al tiempo que ha sido calumniado, no con el insulto directo, sino mediante una labor de zapa y un racaraca constante que a los de Desiertos Lejanos nos recuerda a figuras mediáticas bien conocidas...
Nada más morir comenzó la separación de su figura real de la figura que construyó el mito y la leyenda, y podríamos decir que lo hizo en dos sentidos contrapuestos:
-Por un lado, la parte oriental de su imperio (y no hablo en sentido geográfico, sino en el sentido que podríamos llamar social), la parte que posteriormente dio origen a la fantasía de los persas/ árabes y las Mil y una Noches, construía la leyenda de Iskandar , el Gran monarca, hijo de Dios, Dios viviente que llegó a los confines del Mundo, luchó contra monstruos, caminó bajo las aguas (todo esto, y más, se encentra en las leyendas sobre Alejandro), mató dragones, habló con el Ángel que sostiene el Mundo (no, Pedro Jota, no). Esta leyenda, evidentemente, no tiene ninguna parte de realidad, pero hace muchos siglos que no hay ningún historiador serio que se crea algo de ello, así que no hablaremos de nada de eso...
-Por otro lado, en Europa, moría Antípatro, el regente, (amigo y general de Filipo y luego de Alejandro) y su hijo Casandro, enemigo mortal de Alejandro, se apoderaba de Macedonia. Casandro profesaba un odio implacable a Alejandro , aún muerto, y de hecho asesinó a la madre, esposa e hijo del gran conquistador. Entre paréntesis, quizás fue una de las razones de que Tolomeo se apoderase de la Tumba de su jefe y amigo Alejandro en su peregrinación hacia Macedonia. ¿Hubiera respetado la Tumba de Alejandro el cruel Casandro? Seguramente, no. Así que, seguramente, Tolomeo, además de otras razones como dotarse a sí de legitimidad, y la oficial de dar descanso a Alejandro con su padre divino (no olvidemos que era hijo de Ammon) pensaba que le estaba haciendo un póstumo favor.
Como sea, Casandro empezó pronto a socavar la reputación de Alejandro . Y contó con ello con los hombres más inteligentes de Grecia (aunque menos de lo que ellos se creían): el Liceo de Atenas . La intelectualidad griega, y sobre todo la de Atenas, estaba amargada por el derrumbamiento de su organización de ciudades-estado y la pérdida de libertades. Estaba también muy dolida por la muerte del demagogo (en el peor de los sentidos; es un personaje repulsivo) Demóstenes (al que sin embargo Alejandro había perdonado la vida en varias circunstancias en situaciones en las que ningún rey de la Antigüedad hubiera sido tan generoso; además Alejandro no mató a Demóstenes, pese a que los atenienses lo consideraron responsable indirecto) y
Calístenes , sobrino de Aristóteles, que sin embargo fue condenado a muerte por Alejandro tras pruebas evidentes de alta traición. Tendremos que hablar de su ejecución un día.
La intelectualidad de Atenas, que sin embargo había expulsado de su seno al mejor de ellos, Aristóteles, por su relación con los macedonios, sirvió bien a los propósitos de Casandro edificando una Leyenda Negra sobre Alejandro, que, en parte, ha pervivido hasta hoy, mezclada con los actos heroicos y las hazañas del gran conquistador.
La reconoceréis en las descripciones del alcoholismo de Alejandro, las orgías, los accesos de furia, la incontinencia, los asesinatos de Hetairos que descollan de vez en cuando en las biografías de Alejandro, y que lo presentan como una caricatura de déspota orientalizado, libertino y entregado a todos los excesos. Descripciones realizadas por hombres que no habían visto a Alejandro desde que era un casi adolescente de 18 años, e instigadas por Casandro, que era el único que había visto a Alejandro de adulto (visitó Babilonia) pero cuya fiabilidad era cero, por motivos propios .
Las fuentes griegas hostiles a Alejandro pervivieron en algunas de las fuentes que han legado hasta nosotros: [/b]Rufo Quinto Curcio, que escribió en la época del emperador Claudio, Diodoro, Justino (inspirado en un tal Trogo, hoy desaparecido), y posteriormente el que se llamó Pseudos-Calístenes, con los moralistas romanos y romano-cristianos, enfocaron las patrañas de Casandro y los atenienses como un retrato de la Virtud corrompida por el Poder, la Lujuria, etc [/b].
Fuentes favorables a Alejandro, si exceptuamos a Plutarco (que es más bien una colección de chismorreos) tenemos a Arriano, que recoge la fuente directa del general y amigo de Alejandro y faraón Tolomeo I Lagos. Tolomeo fue testigo de todo lo que cuenta; tiende a engrandecerse a sí mismo, dando más importancia a sus hechos propios de los que posiblemente tuvo, así que su descripción de la gloria y la grandeza moral de Alejandro no es seguramente exagerada.
Si los griegos atenienses actuaron por odio hacia quien creía que había acabado con su libertad, los romanos recogieron sus supuestos excesos como ejemplos de tiranía (Rufo, por ejemplo, veía en Alejandro un espejo donde Calígula se había mirado demasiado frecuentemente) y los cristianos acogieron las patrañas como ejemplo de dónde llega el paganismo en la ausencia de Dios, los historiadores modernos tienen menos justificación, al tratar de juzgar los hechos de la vida de Alejandro desde la perspectiva de un hombre del siglo XIX.
Es increíble que se perdone historiográficamente a Demóstenes porque “son cosas de la Edad Antigua” y se juzgue con dureza a Alejandro como si fuese un militar del siglo XX y no un rey de un país semi bárbaro de las montañas balcánicas, que conquistó el mundo.
Si tenemos tiempo, iremos viendo algunos de los enigmas que oscurecieron las semblanzas de Alejandro Magno, ydaré mi opinión sobre ellas. Por ejemplo, para el próximo día: ¿Mató Alejandro a su padre Filipo?
Habría que preguntar en Atenas a aquel infame demagogo Demóstenes cómo pudieron celebrar una muerte que, supuestamente, desconocían... Pero en ningún caso cuadra con la personalidad de Alejandro.
Hay otras cuestiones que merecen tratarse:
Lo de Calígula invistiéndose de Alejandro es posterior a su total demencia, y entra muy bien en la tradición romana (como Antonio se travestía en Hércules, por ejemplo); en ningún caso merma al Magno, sólo ridiculiza más al "Botitas".
Una palabra a favor de Plutarco:
Digo sarcásticamente lo de "¡cuánto daño ha hecho!", pero es sólo porque me indigna el paralelismo con César. Eso de la "colección de chismes" es bastante corriente, lo mismo se podría decir de Suetonio y los Césares... Incluso a grandes autores de novela histórica siempre les acusaron de fusilar/ampliar Suetonio, como Robert Graves para hacer su "Yo, Claudio" y "Claudio el dios y su esposa Mesalina", lo que me parece muy injusto.
Plutarco es muy importante. Provenía de Grecia y acertó a encontrarse con los emperadores hispanos que le lanzaron como gran autor, incluso un sobrino suyo llegó a ser educador de Marco Aurelio. Pero es que no sería hasta el s.XIV cuando a instancias del Gran Maestre de San Juan que el obispo Nicolás haría la 1ª traducción a un idioma moderno: el aragonés.
