28-02-2008, 13:36:03
(This post was last modified: 28-02-2008, 14:00:17 by morenohijazo.)
ALEJANDRO Y LA MUERTE DE SU PADRE: (III) EL ASESINATO
Antes de partir a Persia, Filipo tenía que dejar atada la retaguardia. El hermano de Olimpia, Alejandro de Epiro, debía estar lógicamente resentido por el repudio de su hermana, así que decidió hacer un acto de conciliación. Ofreció la mano de su hija Cleopatra (hermana de Alejandro, sobrina del novio, aunque eso tenía menos importancia que ahora).
Se montó una boda por todo lo alto en el teatro de Egae, la antigua capital de Macedonia. Filipo mandó que la guardia no entrase con él al teatro, según parece para hacer ver a los invitados griegos que no era un militóN siempre rodeado de guardaespaldas. Filipo entró, pues, sin armas, y avanzó hasta donde se encontraba el capitán de la guardia, que parecía esperarle para darle la novedad. Pero lo que hizo fue clavarle una daga en el corazón.
Pausanias, pues ya habrán adivinado que se trataba de él, trató de huir, aprovechando la confusión, y que los notables, Alejandro entre ellos, no llevaban armas. Según Diodoro trató de escapar hacia unos viñedos, donde le esperaban unos cómplices con caballos. Evidentemente, pues, había premeditación.. Y también es evidente la presencia de cómplices que le prepararon los caballos, y quizás un lugar donde esconderse, o una ciudad donde se le abrirían las puertas. Algunas fuentes han especulado con la existencia de un barco que le esperaba, y ello apuntaría directamente a Persia o Atenas, pero no hubo pruebas de ello.
Pausanias casi logró escapar, pero tropezó con unas viñas y cayó largo. Los primeros hombres que llegaron hasta él, Pérdicas y Leonato (dos amigos y posteriormente generales de Alejandro) lo mataron.
Esto sirvió para que lenguas maliciosas acusaran al hijo de la muerte del padre, y presentar como pruebas el “¿a quién beneficia?”, señalando la posibilidad de que los cargos obtenidos por los camaradas de Alejandro lo fueran por su colaboración en la muerte y ocultación posterior del crimen. Como veis, nada nuevo hay bajo el sol, y los argumentos suenan extrañamente peoniles ¿no?
En realidad, no resulta nada extraño que, ante un regicidio, los guerreros macedonios reaccionaran brutalmente ante el crimen de Pausanias. Los historiadores que opinan que es extraña la reacción de Pérdicas y Leonato están juzgando desde el punto de vista actual, donde hay un Poder Judicial independiente, unas fuerzas policiales que se conocen la legislación al dedillo, que tienen prohibido maltratar a los detenidos, que todos sabemos que hay que garantizar un juicio justo, etc. Pero deberían recodar que, incluso en el mundo contemporáneo, magnicidios como los de Alfonso XIII, (fracasado) Francisco Fernando de Hagsburgo, Sadat de Egipto, se saldaron con intentos de linchamiento de los autores, cuando les pudieron echar el guante las enfurecidas masas.
Con más razón, en la Edad Antigua, y en la monarquía macedonia, el asesino no podía esperar clemencia si sus compañeros, agresivos militares, entrenados para la violencia y la dureza. lo enganchaban.
En cuanto a la “recompensa”, pasan por alto el hecho de que [/b]Pérdicas y Leonato eran dos muy buenos militares, como los demás Compañeros de Alejandro, que también recibieron los mismos o más honores sin haber matado a Pausanias.[/b]
Por otro lado, fijémonos en que Pausanias estuvo a punto de escapar. Si Alejandro hubiera planeado todo para matar a Pausanias, su chapucería hubiera sido de época, pues sólo el tropezón del fugitivo impidió la huida.
Otro punto que casi no se ha comentado: Alejandro, todos están de acuerdo, estaba desarmado. Si sabía que iban a asesinar a su padre, no cabe duda que planearía dar un golpe de efecto y ser coronado rey, como ocurrió en realidad. Sin embargo, fue un momento muy peligroso, en el que podría estallar un motín; en la violenta historia de la monarquía macedonia, no hubiera sido la primera vez...
Más motivos: la oportunidad del momento. Es posible que Alejandro no tuviese aprecio por su padre, y quizás anhelaba que más bien pronto le dejase el campo libre. Pero de ahí a matarlo... Y de ser así ¿hacía falta matarle delante de toda Macedonia, medio Epiro, y media Grecia? En muy poco tiempo, los macedonios partirían hacia Persia, a una empresa en la que pasarían más peligros que en toda su vida. Tendría mil y una posibilidades de cometer su asesinato y hacerlo pasar por un hecho de guerra.
Psicológicamente, el perfil de Alejandro hace casi imposible su responsabilidad en el crimen: aún suponiendo que no le creyese su padre biológico, Alejandro no fue nunca el tirano oriental, matando “conspirativamente”, que la propaganda ateniense quiso presentar (espero hablar algún día de la muerte de Parmenión, Filotas, Kleitos, etc, y veréis lo que quiero decir), y menos lo sería a los veinte años. Las muertes achacables a Alejandro lo fueron en el calor de la batalla o de la bronca, o de manera legal, a la luz pública. Nunca se le conoció ni una muerte como la de Filipo. De haberlo hecho, y viendo cómo se comportó ante otras muertes, sin duda los remordimientos le hubieran vuelto medio loco.
¿Pudo Alejandro matar a su padre por instigación o de acuerdo con Olimpia? Olimpìa sí era muy capaz de actuar tan arteramente, sin embargo en el futuro Alejandro se resistiría, en varias ocasiones, a matar a quien le disgustaba a su madre (empezando por el regente Antípatro). Comentar también que las sospechas de la culpabilidad de Olimpia no se acompañan de pruebas. La historia de que viajó a cubrir con oro el cadáver de Pausanias no es probable: Olimpia era impulsiva, pero no tonta; además estaba ocupándose de otra cosa: asesinar a Eurídice y su hijo, lo que hizo sin conocimiento de su hijo, que la reprendió ásperamente.
En mi opinión, el culpable más probable era Demóstenes, que hacía tiempo actuaba, no sólo por Atenas, sino también abundantemente estimulado por el oro persa (se encontraron tablillas de pagos persas a Demóstenes por sumas de dineros inmensas). Nada hay que añadir sobre el odio de Demóstenes, personal y también profesional: no cabe ninguna duda de que Demóstenes creía que la muerte de Filipo favorecería a Atenas, era lo mejor que le podía pasar, y que se trataba de un individuo sin escrúpulos cuando se trataba de cumplir lo que creía su destino.
El que Demóstenes propusiera e hiciera aprobar un voto de agradecimiento a Pausanias no tiene valor probatorio: es evidente que pudo hacerlo impulsado por el odio y la alegría, aunque no tuviera nada que ver; Demóstenes consideraba a Alejandro un mozo fatuo e inhábil (pese a que su comportamiento en Queronea, y luego llevando las negociaciones en nombre de su padre, debiera haberle mejorado la percepción del asunto).
Lo que hace sospechar de Demóstenes, como indicó Acorrecto, es que dio la noticia a sus conciudadanos en un plazo tan breve que hacía imposible que recibiese la información por otro camino que no fuera estando informado previamente o... habiendo preparado él el golpe.
La manera más rápida de comunicar información en la Grecia del siglo IV A.C.era mediante hogueras encendidas en cumbres montañosas con visibilidad de una a otra. Evidentemente, eso podía sólo servir para comunicar una noticia ya esperada. Y es la única manera por la que Demóstenes pudo haber sido informado de la muerte de su enemigo a tiempo para comunicarlo a los atenienses. Todas las demás formas, relevos, postas, etc, nunca hubieran sido suficientemente veloces.
Antes de partir a Persia, Filipo tenía que dejar atada la retaguardia. El hermano de Olimpia, Alejandro de Epiro, debía estar lógicamente resentido por el repudio de su hermana, así que decidió hacer un acto de conciliación. Ofreció la mano de su hija Cleopatra (hermana de Alejandro, sobrina del novio, aunque eso tenía menos importancia que ahora).
Se montó una boda por todo lo alto en el teatro de Egae, la antigua capital de Macedonia. Filipo mandó que la guardia no entrase con él al teatro, según parece para hacer ver a los invitados griegos que no era un militóN siempre rodeado de guardaespaldas. Filipo entró, pues, sin armas, y avanzó hasta donde se encontraba el capitán de la guardia, que parecía esperarle para darle la novedad. Pero lo que hizo fue clavarle una daga en el corazón.
Pausanias, pues ya habrán adivinado que se trataba de él, trató de huir, aprovechando la confusión, y que los notables, Alejandro entre ellos, no llevaban armas. Según Diodoro trató de escapar hacia unos viñedos, donde le esperaban unos cómplices con caballos. Evidentemente, pues, había premeditación.. Y también es evidente la presencia de cómplices que le prepararon los caballos, y quizás un lugar donde esconderse, o una ciudad donde se le abrirían las puertas. Algunas fuentes han especulado con la existencia de un barco que le esperaba, y ello apuntaría directamente a Persia o Atenas, pero no hubo pruebas de ello.
Pausanias casi logró escapar, pero tropezó con unas viñas y cayó largo. Los primeros hombres que llegaron hasta él, Pérdicas y Leonato (dos amigos y posteriormente generales de Alejandro) lo mataron.
Esto sirvió para que lenguas maliciosas acusaran al hijo de la muerte del padre, y presentar como pruebas el “¿a quién beneficia?”, señalando la posibilidad de que los cargos obtenidos por los camaradas de Alejandro lo fueran por su colaboración en la muerte y ocultación posterior del crimen. Como veis, nada nuevo hay bajo el sol, y los argumentos suenan extrañamente peoniles ¿no?
En realidad, no resulta nada extraño que, ante un regicidio, los guerreros macedonios reaccionaran brutalmente ante el crimen de Pausanias. Los historiadores que opinan que es extraña la reacción de Pérdicas y Leonato están juzgando desde el punto de vista actual, donde hay un Poder Judicial independiente, unas fuerzas policiales que se conocen la legislación al dedillo, que tienen prohibido maltratar a los detenidos, que todos sabemos que hay que garantizar un juicio justo, etc. Pero deberían recodar que, incluso en el mundo contemporáneo, magnicidios como los de Alfonso XIII, (fracasado) Francisco Fernando de Hagsburgo, Sadat de Egipto, se saldaron con intentos de linchamiento de los autores, cuando les pudieron echar el guante las enfurecidas masas.
Con más razón, en la Edad Antigua, y en la monarquía macedonia, el asesino no podía esperar clemencia si sus compañeros, agresivos militares, entrenados para la violencia y la dureza. lo enganchaban.
En cuanto a la “recompensa”, pasan por alto el hecho de que [/b]Pérdicas y Leonato eran dos muy buenos militares, como los demás Compañeros de Alejandro, que también recibieron los mismos o más honores sin haber matado a Pausanias.[/b]
Por otro lado, fijémonos en que Pausanias estuvo a punto de escapar. Si Alejandro hubiera planeado todo para matar a Pausanias, su chapucería hubiera sido de época, pues sólo el tropezón del fugitivo impidió la huida.
Otro punto que casi no se ha comentado: Alejandro, todos están de acuerdo, estaba desarmado. Si sabía que iban a asesinar a su padre, no cabe duda que planearía dar un golpe de efecto y ser coronado rey, como ocurrió en realidad. Sin embargo, fue un momento muy peligroso, en el que podría estallar un motín; en la violenta historia de la monarquía macedonia, no hubiera sido la primera vez...
Más motivos: la oportunidad del momento. Es posible que Alejandro no tuviese aprecio por su padre, y quizás anhelaba que más bien pronto le dejase el campo libre. Pero de ahí a matarlo... Y de ser así ¿hacía falta matarle delante de toda Macedonia, medio Epiro, y media Grecia? En muy poco tiempo, los macedonios partirían hacia Persia, a una empresa en la que pasarían más peligros que en toda su vida. Tendría mil y una posibilidades de cometer su asesinato y hacerlo pasar por un hecho de guerra.
Psicológicamente, el perfil de Alejandro hace casi imposible su responsabilidad en el crimen: aún suponiendo que no le creyese su padre biológico, Alejandro no fue nunca el tirano oriental, matando “conspirativamente”, que la propaganda ateniense quiso presentar (espero hablar algún día de la muerte de Parmenión, Filotas, Kleitos, etc, y veréis lo que quiero decir), y menos lo sería a los veinte años. Las muertes achacables a Alejandro lo fueron en el calor de la batalla o de la bronca, o de manera legal, a la luz pública. Nunca se le conoció ni una muerte como la de Filipo. De haberlo hecho, y viendo cómo se comportó ante otras muertes, sin duda los remordimientos le hubieran vuelto medio loco.
¿Pudo Alejandro matar a su padre por instigación o de acuerdo con Olimpia? Olimpìa sí era muy capaz de actuar tan arteramente, sin embargo en el futuro Alejandro se resistiría, en varias ocasiones, a matar a quien le disgustaba a su madre (empezando por el regente Antípatro). Comentar también que las sospechas de la culpabilidad de Olimpia no se acompañan de pruebas. La historia de que viajó a cubrir con oro el cadáver de Pausanias no es probable: Olimpia era impulsiva, pero no tonta; además estaba ocupándose de otra cosa: asesinar a Eurídice y su hijo, lo que hizo sin conocimiento de su hijo, que la reprendió ásperamente.
En mi opinión, el culpable más probable era Demóstenes, que hacía tiempo actuaba, no sólo por Atenas, sino también abundantemente estimulado por el oro persa (se encontraron tablillas de pagos persas a Demóstenes por sumas de dineros inmensas). Nada hay que añadir sobre el odio de Demóstenes, personal y también profesional: no cabe ninguna duda de que Demóstenes creía que la muerte de Filipo favorecería a Atenas, era lo mejor que le podía pasar, y que se trataba de un individuo sin escrúpulos cuando se trataba de cumplir lo que creía su destino.
El que Demóstenes propusiera e hiciera aprobar un voto de agradecimiento a Pausanias no tiene valor probatorio: es evidente que pudo hacerlo impulsado por el odio y la alegría, aunque no tuviera nada que ver; Demóstenes consideraba a Alejandro un mozo fatuo e inhábil (pese a que su comportamiento en Queronea, y luego llevando las negociaciones en nombre de su padre, debiera haberle mejorado la percepción del asunto).
Lo que hace sospechar de Demóstenes, como indicó Acorrecto, es que dio la noticia a sus conciudadanos en un plazo tan breve que hacía imposible que recibiese la información por otro camino que no fuera estando informado previamente o... habiendo preparado él el golpe.
La manera más rápida de comunicar información en la Grecia del siglo IV A.C.era mediante hogueras encendidas en cumbres montañosas con visibilidad de una a otra. Evidentemente, eso podía sólo servir para comunicar una noticia ya esperada. Y es la única manera por la que Demóstenes pudo haber sido informado de la muerte de su enemigo a tiempo para comunicarlo a los atenienses. Todas las demás formas, relevos, postas, etc, nunca hubieran sido suficientemente veloces.
La mentira tiene las patas cortas, pero calza zancos al lado de las exclusivas conspiracionistas
