28-02-2008, 15:10:58
Como siempre, Acorrecto, tienes razón.
Algunas de las fuentes dicen que Olimpia educó a su hijo en la creencia de que Filipo no era su padre (otra cosa es que Alejandro se lo creyera o no) pero otras lo niegan, y llegan a citar esa frase "¿No va a dejar de calumniarme Alejandro ante Hera?" como prueba de que no era así.
En todo caso, lo que hay que estar de acuerdo es que Alejandro, cuando aceptó honores divinos, no estaba loco.
Porque en realidad hay que preguntarse si en algún momento Alejandro creyó en su divinidad o sólo fue una de tantas manipulaciones que los Grandes aceptan para llegar mejor a sus pueblos.
Conocida es la anécdota de que ante una herida, en presencia de sus amigos íntimos, les dijo "¿Lo veis? ¡Es sangre, sangre humana!"
Ddo que Acorrecto ha sacado el tema, voy a contar una cosa que a mi me convence bastante, y que no puse en mis anteriores post por no cargarlos aún más, que bastante rollo hay ya.. Pensaba contarlo en otro momento, si hablábamos de la divinidad de Alejandro.
En realidad Alejandro no planteó su divinidad de manera continuada y seria hasta llegar a Egipto. En Egipto, como sabéis, estaban subyugados por los persas, a quien se consideraba como tiranos y dominadores extranjeros, y recibieron a Alejandro con los brazos abiertos. Recordemos que los faraones eran, para el pueblo egipcio, la encarnación viviente de Ra; ¿qué mejor para ganar el aplauso unánime, la reverencia y aún la adoración, que declarar reinstaurada la presencia de un faraón glorioso hijo de Amón en el trono egipcio?
Ello aseguraría la fidelidad de Egipto en un momento clave. Alejandro había tomado una dcisión arriesgadísima al iniciar la campaña: habia licenciado su flota, rehusando enfrentarse a la poderosísima flota persa. La flota ateniense era de lealtad muy dudosa, entonces ¿con qué contaba Alejandro? Pues con conquistar todos los puertos posibles del Mediteráneo, de manera que la flota a Darío no le serviría para nada. Por ello, tras Asia Menor, forzó Isos, opero en lugar de dirigirse al corazón del Imperio, giró hacia Siria, Palestina y Egipto. De ahí los durísimos asedios de Halicarnaso, Tiro, Gaza, etc, que no podía permitirse dejar neutrales (y dispuestos a ayudar a la flota persa) a sus espaldas.
Por la misma razón, asegurarse la benevolencia de los poderosísimos sacerdotes de Ammón, confirmándoles en sus puestos, y la adoración del pueblo, fue un rasgo genial, no una chifladura. El dominio que impuso duró 300 años en Egipto.
Y el segundo momento en el que se impone como hijo de Dios, el momento que la literatura contraria a Alejandro critica más, es cuando, ya Gran Rey de Persia, trata de unificar ambos entornos, los cortesanos y nobles orientales, cultos, refinados, con los macedonios, rudos guerreros, pero que miraban a los persas como enemigos derrotados, nunca como compañeros.
Fue muy difícil. Es fácil decir que Alejandro se adelantó a su tiempo, pero no tenemos ni idea de cuántos siglos llevaba de avance.
En Persia existía una forma de saludo, la Proskynesis, o prostración reverente que debían realizar los persas ante quien era mucho más noble que él. En el caso del Gran Rey, casi todos los persas estaban obligados a hacerla, pues eran muy inferiores a él. Sólo unos pocos Familiares (a veces no familiares reales, sino nobles dignificados con este título) no estaban obligados a hacerlo. Veamos cómo lo cuenta Herodoto:
Así pues, como en otras muchas costumbres, Alejandro entendió que los persas no le hubiera recibido como Gran Rey de pleno derecho divino si no aceptaba que todos sus súbditos
se prostrasen ante él
En su mentalidad, tendente a hacer persas y macedonios iguales, aceptar la proskynesis no tenía nada que ver con humillación o despotismo, sino con unificación de sus nobles, e igualdad entre Oriente y occidente. Si hablamos más adelante de la muerte de Calístenes (qué plasta era el pobre) lo contaré un poco más.
Bien, el caso es que los persas aceptaban de mil amores prostrarse ante él, era un honor (por distintas razones, ya lo habían aceptado como sucesor divino de Darío) y no había problema. Pero... ¿y los macedonios? ¿Cómo conseguir que los macedonios aceptaran una reverencia ante él, su compañero de juegos, sin sentirse ridículos?
Efectivamente: Alejandro sacó su disfraz de rey y se lo puso. Quiero decir que si los macedonios no se inclinaban hacia su rey, posiblemente su orgullo no se vería resentido ante la prostración ante Dios.
Se lo creyeron? Seguramente, no. Pero alejandro se habría dado cuenta de que la postura macedonia de resistencia a la prostración era un paripé ante los persas. es decir, se habrían burlado tanto de los persas por hacer eso... Pero, al adoptar la identidad de un Dios, les daba una excusa para reconocer la prostración, ante sí mismos, como diferente de la que hacían los bárbaros
Sea como fuere, Alejandro no pretendía que la costumbre persa se hiciera obligación entre los macedonios. Organizó un numerito con su amigo Hefestión en el que los macedonios, a cambio de una única proskynesis, recibirían el beso que les convertiría en Familiares, y se acabó el problema.
Una gran idea. Lástima que la estupidez humana lo fastidiara todo. Pero eso lo contaré más adelante.
Vaya por la idea, pues, de que posiblemente Alejandro usó la idea de la divinidad más como un arma política que como una Verdad Inmutable...
Algunas de las fuentes dicen que Olimpia educó a su hijo en la creencia de que Filipo no era su padre (otra cosa es que Alejandro se lo creyera o no) pero otras lo niegan, y llegan a citar esa frase "¿No va a dejar de calumniarme Alejandro ante Hera?" como prueba de que no era así.
En todo caso, lo que hay que estar de acuerdo es que Alejandro, cuando aceptó honores divinos, no estaba loco.
Porque en realidad hay que preguntarse si en algún momento Alejandro creyó en su divinidad o sólo fue una de tantas manipulaciones que los Grandes aceptan para llegar mejor a sus pueblos.
Conocida es la anécdota de que ante una herida, en presencia de sus amigos íntimos, les dijo "¿Lo veis? ¡Es sangre, sangre humana!"
Ddo que Acorrecto ha sacado el tema, voy a contar una cosa que a mi me convence bastante, y que no puse en mis anteriores post por no cargarlos aún más, que bastante rollo hay ya.. Pensaba contarlo en otro momento, si hablábamos de la divinidad de Alejandro.
En realidad Alejandro no planteó su divinidad de manera continuada y seria hasta llegar a Egipto. En Egipto, como sabéis, estaban subyugados por los persas, a quien se consideraba como tiranos y dominadores extranjeros, y recibieron a Alejandro con los brazos abiertos. Recordemos que los faraones eran, para el pueblo egipcio, la encarnación viviente de Ra; ¿qué mejor para ganar el aplauso unánime, la reverencia y aún la adoración, que declarar reinstaurada la presencia de un faraón glorioso hijo de Amón en el trono egipcio?
Ello aseguraría la fidelidad de Egipto en un momento clave. Alejandro había tomado una dcisión arriesgadísima al iniciar la campaña: habia licenciado su flota, rehusando enfrentarse a la poderosísima flota persa. La flota ateniense era de lealtad muy dudosa, entonces ¿con qué contaba Alejandro? Pues con conquistar todos los puertos posibles del Mediteráneo, de manera que la flota a Darío no le serviría para nada. Por ello, tras Asia Menor, forzó Isos, opero en lugar de dirigirse al corazón del Imperio, giró hacia Siria, Palestina y Egipto. De ahí los durísimos asedios de Halicarnaso, Tiro, Gaza, etc, que no podía permitirse dejar neutrales (y dispuestos a ayudar a la flota persa) a sus espaldas.
Por la misma razón, asegurarse la benevolencia de los poderosísimos sacerdotes de Ammón, confirmándoles en sus puestos, y la adoración del pueblo, fue un rasgo genial, no una chifladura. El dominio que impuso duró 300 años en Egipto.
Y el segundo momento en el que se impone como hijo de Dios, el momento que la literatura contraria a Alejandro critica más, es cuando, ya Gran Rey de Persia, trata de unificar ambos entornos, los cortesanos y nobles orientales, cultos, refinados, con los macedonios, rudos guerreros, pero que miraban a los persas como enemigos derrotados, nunca como compañeros.
Fue muy difícil. Es fácil decir que Alejandro se adelantó a su tiempo, pero no tenemos ni idea de cuántos siglos llevaba de avance.
En Persia existía una forma de saludo, la Proskynesis, o prostración reverente que debían realizar los persas ante quien era mucho más noble que él. En el caso del Gran Rey, casi todos los persas estaban obligados a hacerla, pues eran muy inferiores a él. Sólo unos pocos Familiares (a veces no familiares reales, sino nobles dignificados con este título) no estaban obligados a hacerlo. Veamos cómo lo cuenta Herodoto:
Quote:si dos persas del mismo rango se encontraban al pasar, se besaban en los labios a modo de saludo; si uno de los dos era de rango ligeramente inferior, besaba al otro en la mejilla; y si uno de los dos era de un rango muy inferior, se postraba frente al otro.Bien, los Familiares tenían el derecho al beso, en lugar de la prostración. Pero, entiéndase bien, los persas entendían como un honor incomparable la proskynesis o el beso y si por azar, el reyu, enfadado, rechazaba al invitado que iba a prostrarse, se consideraba deshonrado.
Así pues, como en otras muchas costumbres, Alejandro entendió que los persas no le hubiera recibido como Gran Rey de pleno derecho divino si no aceptaba que todos sus súbditos
se prostrasen ante él
En su mentalidad, tendente a hacer persas y macedonios iguales, aceptar la proskynesis no tenía nada que ver con humillación o despotismo, sino con unificación de sus nobles, e igualdad entre Oriente y occidente. Si hablamos más adelante de la muerte de Calístenes (qué plasta era el pobre) lo contaré un poco más.
Bien, el caso es que los persas aceptaban de mil amores prostrarse ante él, era un honor (por distintas razones, ya lo habían aceptado como sucesor divino de Darío) y no había problema. Pero... ¿y los macedonios? ¿Cómo conseguir que los macedonios aceptaran una reverencia ante él, su compañero de juegos, sin sentirse ridículos?
Efectivamente: Alejandro sacó su disfraz de rey y se lo puso. Quiero decir que si los macedonios no se inclinaban hacia su rey, posiblemente su orgullo no se vería resentido ante la prostración ante Dios.
Se lo creyeron? Seguramente, no. Pero alejandro se habría dado cuenta de que la postura macedonia de resistencia a la prostración era un paripé ante los persas. es decir, se habrían burlado tanto de los persas por hacer eso... Pero, al adoptar la identidad de un Dios, les daba una excusa para reconocer la prostración, ante sí mismos, como diferente de la que hacían los bárbaros
Sea como fuere, Alejandro no pretendía que la costumbre persa se hiciera obligación entre los macedonios. Organizó un numerito con su amigo Hefestión en el que los macedonios, a cambio de una única proskynesis, recibirían el beso que les convertiría en Familiares, y se acabó el problema.
Una gran idea. Lástima que la estupidez humana lo fastidiara todo. Pero eso lo contaré más adelante.
Vaya por la idea, pues, de que posiblemente Alejandro usó la idea de la divinidad más como un arma política que como una Verdad Inmutable...
La mentira tiene las patas cortas, pero calza zancos al lado de las exclusivas conspiracionistas
