28-02-2008, 20:14:07
Efectivamente; resulta difícil saber si -en ocasiones- Alejandro se creyó un Dios o no, pero en todo caso nunca en él llegó a ser síntoma de locura. Recordemos que, por entonces, y hasta épocas bien recientes, distintos gobernantes (no sólo en Occidente, pensemos en Extremo Oriente en Japón o Tibet, sn ir más lejos, o algunas culturas americanas en América) han sido´gobertnadas por reencarnaciones de hombres santos, o dioses directamente; y otras veces, demasiadas veces diría yo, han dido gobernados por líderes enviados por la Gracia de Dios.
Para terminar con el tema de la Poskynesis y no dejar a nadie curioso de saber por qué digo lo de la estupidez hu7mana, voy a contar cómo acabó el episodio de la proskynesis
Primero veamos cómo lo cuenta Plutarco:
-La idea de que se trataba de una "adoración", como si fuera prestada a un Dios; ya hemos visto que no era así, y la Proskynesis no tenía que ver nada con las honras divinas; simplemente era una manera de saludo reverencial de los persas a las personas de mucho más rango que ellas. Recordemos las pendencias que podían estallar entre los nobles españoles del Siglo de Oro sobre si alguien se quitaba el sombrero antes que el otro o no, o las recientes polémicas entre presidentes de las Comunidades autónomas y Ministros sobre protocolo, y a lo mejor no nos parecen costumbres de bárbaros anticuados.
-Plutarco no cuenta con detalle las negociaciones anteriores, que nos han legado por Arriano, sobre todo, y al conocer mejor las costumbres persas, para solucionar el problema. Consta que hubo una ceremonia previa, con macedonios y persas, en la que los persas realizaron la Proskynesis y recibieron el rango de Familiares Reales (para mostrar a los griegos que nada había de servil en ello; los persas lo consideraban, evidentemente, un gran honor). Esta primera cereminoa falló porque Leonato se echó a reir al ver a alguno que hacía mala figura, y la ceremonia se fue al cuerno. Alejandro se enfadó con Leonato, seguramente le castigó de alguna manera, pero luego "se reconcilió con él" dice Arriano.
-Ante el primer fracaso, Hefestión, incansable amigo y leal hasta la muerte, urdió una segunda ceremonia sólo con los nobles macedonios: Es la que relata Plutarco. Hefestión había hablado con todos (no sólo con Calístenes; a éste lo nombra porque era el cabeclla) para explicarles bien qué tenían que hacer: Proskynesis, recibir el beso que les ascendía a Parientes Reales, y ya no habría más proskynesis para ellos, al tiempo que los persas veían un rito de respeto al Gran Rey cumplido. Él mismo, Hefestión, fue el primero que hizo la Proskynesis.
-Todo fue bien hasta llegar a Calistenes. Éste era el sobrino de Calístenes, y ni siquiera Clitarco y el Liceo disimulan que tenía mal caracter, era moralista en exceso (por lo menos con los demás) y "regañon". Aristóteles dijo que no llegaría a viejo, reforiéndose a su impertinencia (que Clitarco los del Liceo llamaron luego sinceridad). Al principio de la expedición sus escritos (era el cronista) son zalameros y tan excesivamente pelotilleros que cuentan que el mismo Alejandro se lo recriminó, diciendo que no le hacía falta más hazañas de las que él hubiera hecho, o algo así. Pero Calistenes no le tomó ojeriza por ello, sino por el buen trato que daba a los asiáticos, por no esclavizarlos (piense esto quien lo vea como un mártir de la libertad). Un punto importante: Calístenes no era macedonio; era ateniense.
-El caso es que Calístenes, que ya había tenido algún enfrentamiento con el rey, y que era el cabecilla de los rebeldes, se acercó a ver si colaba lo del beso sin la Proskynesis. Evidentemente, su acto era una provocación deliberada, y si Alejandro hubiera sido el tirano que decía Calístenes, no hubiera necesitado más para rebanarle en pedacitos.
-Plutarco dice que no se dio cuenta. Pero es imposible que Alejandro estuviera "despistado" precisamente en el momento en que se acercaba el cabecilla de los descontentos. Y menos aún que tampoco Hefesti´n, que habia organizado la escena, no viera nada. Simplemente, con su generosidad habitual que le valió el apodo de Magno, Alejandro decidió dejarlo correr, cerrando de una vez el tema.
-Pero no contaba con la estupidez humana. Un tal Demetrio, celoso de que Calistenes no cumpliera con el rito, se lo chivó al rey. Me imagino la escena. Alejandro y Hefestión mirando al otro lado, Calistenes acercandose con la cara de salirse con la suya, y de repente Demetrio: "¡Jefe, jefe, Cali se ha escaqueado"
-Evidentemente, el rey no podía darle el beso de aceptación, todo se había ido al garete. Y llega la insolencia final de Calistenes. Según Arriano la frase fue ligeramente más insolente: "Bueno, sólo me ha costado un beso de menos"
-Nuevamente, si Alejandro hubiera sido el tirano soberbio, enloquecido y corrupto que dicen sus detractores, Calistenes no hubiera sobrevivido ni cinco minutos, y las hormigas serían un poco más gordas...
-Sin embargo, el resultado del caso muestra la generosidad increíble de Alejandro. Calístenes no fue ni siquiera degradado; siguió siendo el Maestro de Pajes, puesto de mucha confianza, que con el tiempo le permitió participar en una conspiración para matar a Alejandro (a veces Alejandro, de tan confiado parece tonto), No se volvió a intentar ningún intento para imponer la Proskynesis a sus hombres...
Para terminar con el tema de la Poskynesis y no dejar a nadie curioso de saber por qué digo lo de la estupidez hu7mana, voy a contar cómo acabó el episodio de la proskynesis
Primero veamos cómo lo cuenta Plutarco:
Quote:En fin, con haber resistido vigorosa y filosóficamente la adoración, siendo el único que decía en público lo que en secreto incomodaba a todos los principales y más ancianos de los macedonios, él bien redimió a los griegos de una gran vergüenza, y de una mucho mayor todavía a Alejandro, evitando así la tal adoración; pero se perdió a sí mismo: pues antes parecía querer hacer fuerza al rey que persuadirle.Es evidente que Plutarco recoge una tradición completamente hostil a la Proskynesis; no en vano recoge el relato de los atenienses, sobre todo de un tal Clitarco. Hay una serie de inexactitudes:
Cares de Mitilene cuenta que bebiendo en un banquete Alejandro en un copa, la alargó a uno de los amigos, y tomándola éste se levantó de cara al hogar, bebió y adoró primero, después besó a Alejandro, y se volvió a recostar, y que lo mismo ejecutaron todos por orden; pero Calístenes, tomando la copa a tiempo que Alejandro no atendía, sino que estaba en conversación con Hefestión, bebió y se acercó para besarle; pero diciéndole Demetrio, denominado Fidón: « Oh rey!, no le beses, porque éste solo no te ha adorado», Alejandro huyó el rostro al ósculo, y Calístenes dijo en voz alta: «Bien, me iré con un beso menos.»
-La idea de que se trataba de una "adoración", como si fuera prestada a un Dios; ya hemos visto que no era así, y la Proskynesis no tenía que ver nada con las honras divinas; simplemente era una manera de saludo reverencial de los persas a las personas de mucho más rango que ellas. Recordemos las pendencias que podían estallar entre los nobles españoles del Siglo de Oro sobre si alguien se quitaba el sombrero antes que el otro o no, o las recientes polémicas entre presidentes de las Comunidades autónomas y Ministros sobre protocolo, y a lo mejor no nos parecen costumbres de bárbaros anticuados.
-Plutarco no cuenta con detalle las negociaciones anteriores, que nos han legado por Arriano, sobre todo, y al conocer mejor las costumbres persas, para solucionar el problema. Consta que hubo una ceremonia previa, con macedonios y persas, en la que los persas realizaron la Proskynesis y recibieron el rango de Familiares Reales (para mostrar a los griegos que nada había de servil en ello; los persas lo consideraban, evidentemente, un gran honor). Esta primera cereminoa falló porque Leonato se echó a reir al ver a alguno que hacía mala figura, y la ceremonia se fue al cuerno. Alejandro se enfadó con Leonato, seguramente le castigó de alguna manera, pero luego "se reconcilió con él" dice Arriano.
-Ante el primer fracaso, Hefestión, incansable amigo y leal hasta la muerte, urdió una segunda ceremonia sólo con los nobles macedonios: Es la que relata Plutarco. Hefestión había hablado con todos (no sólo con Calístenes; a éste lo nombra porque era el cabeclla) para explicarles bien qué tenían que hacer: Proskynesis, recibir el beso que les ascendía a Parientes Reales, y ya no habría más proskynesis para ellos, al tiempo que los persas veían un rito de respeto al Gran Rey cumplido. Él mismo, Hefestión, fue el primero que hizo la Proskynesis.
-Todo fue bien hasta llegar a Calistenes. Éste era el sobrino de Calístenes, y ni siquiera Clitarco y el Liceo disimulan que tenía mal caracter, era moralista en exceso (por lo menos con los demás) y "regañon". Aristóteles dijo que no llegaría a viejo, reforiéndose a su impertinencia (que Clitarco los del Liceo llamaron luego sinceridad). Al principio de la expedición sus escritos (era el cronista) son zalameros y tan excesivamente pelotilleros que cuentan que el mismo Alejandro se lo recriminó, diciendo que no le hacía falta más hazañas de las que él hubiera hecho, o algo así. Pero Calistenes no le tomó ojeriza por ello, sino por el buen trato que daba a los asiáticos, por no esclavizarlos (piense esto quien lo vea como un mártir de la libertad). Un punto importante: Calístenes no era macedonio; era ateniense.
-El caso es que Calístenes, que ya había tenido algún enfrentamiento con el rey, y que era el cabecilla de los rebeldes, se acercó a ver si colaba lo del beso sin la Proskynesis. Evidentemente, su acto era una provocación deliberada, y si Alejandro hubiera sido el tirano que decía Calístenes, no hubiera necesitado más para rebanarle en pedacitos.
-Plutarco dice que no se dio cuenta. Pero es imposible que Alejandro estuviera "despistado" precisamente en el momento en que se acercaba el cabecilla de los descontentos. Y menos aún que tampoco Hefesti´n, que habia organizado la escena, no viera nada. Simplemente, con su generosidad habitual que le valió el apodo de Magno, Alejandro decidió dejarlo correr, cerrando de una vez el tema.
-Pero no contaba con la estupidez humana. Un tal Demetrio, celoso de que Calistenes no cumpliera con el rito, se lo chivó al rey. Me imagino la escena. Alejandro y Hefestión mirando al otro lado, Calistenes acercandose con la cara de salirse con la suya, y de repente Demetrio: "¡Jefe, jefe, Cali se ha escaqueado"
-Evidentemente, el rey no podía darle el beso de aceptación, todo se había ido al garete. Y llega la insolencia final de Calistenes. Según Arriano la frase fue ligeramente más insolente: "Bueno, sólo me ha costado un beso de menos"
-Nuevamente, si Alejandro hubiera sido el tirano soberbio, enloquecido y corrupto que dicen sus detractores, Calistenes no hubiera sobrevivido ni cinco minutos, y las hormigas serían un poco más gordas...
-Sin embargo, el resultado del caso muestra la generosidad increíble de Alejandro. Calístenes no fue ni siquiera degradado; siguió siendo el Maestro de Pajes, puesto de mucha confianza, que con el tiempo le permitió participar en una conspiración para matar a Alejandro (a veces Alejandro, de tan confiado parece tonto), No se volvió a intentar ningún intento para imponer la Proskynesis a sus hombres...
La mentira tiene las patas cortas, pero calza zancos al lado de las exclusivas conspiracionistas
