29-02-2008, 21:14:26
¡Pobres criaturas de la cabeza negra en llamas! Nadie los quiere ya, ni siquiera los que les han vendido sus partos, los jefes morales que los han alimentado de odio a sus pechos. Los que creyeron que iban a redimir a España de los rompepatrias criminales se ven ahora ocultos como apestados en los lazaretos para tontos inútiles pero ruidosos. Y les cuesta percibir cuál es ahora su situación: no pueden comprender que han pasado de ser pequeños héroes de la revolución cívica a especímenes ejemplares de la necedad patria.
