02-03-2008, 12:42:24
No lo sé GAVILAN.
La Obra es un tema tan complicado que apenas he rascado por encima. Su "nomento" fue cuando el escándalo de la Logia P2, el Banco Ambrosiano y la muerte de Juan Pablo I que llevó a Juan Pablo II hasta la silla de Pedro con todo el apoyo del Opus. Ahora, con Benedicto, andan muy cuidadosos porque el Papa ya se ha merendado a los Legionarios de Cristo y también les metió un buen paquete a los del Camino Neocatecuminal (los Kikos).
Lo que es un dato cierto en éste caso es que el gran proceso que se inició con las decenas de denuncias sobre centros de rehabilitación, que supuso la mayor redada en Europa y la imputación de cargos terribles contra toda la cúpula internacional de la secta, terminó con todos en la calle, sin cargos, por haber prescrito los delitos tras 17 años retrasando el sumario. Hay denuncias por prevaricación contra jueces y fiscales, protestas formales del CGPJ y grupos de jueces por los impedimentos y ataques que sufrió el juez instructor y la propia policía... Y todo eso sigue escondido en el último cajón de cualquier despacho.
La Justicia no es infalible.
La Obra es un tema tan complicado que apenas he rascado por encima. Su "nomento" fue cuando el escándalo de la Logia P2, el Banco Ambrosiano y la muerte de Juan Pablo I que llevó a Juan Pablo II hasta la silla de Pedro con todo el apoyo del Opus. Ahora, con Benedicto, andan muy cuidadosos porque el Papa ya se ha merendado a los Legionarios de Cristo y también les metió un buen paquete a los del Camino Neocatecuminal (los Kikos).
Lo que es un dato cierto en éste caso es que el gran proceso que se inició con las decenas de denuncias sobre centros de rehabilitación, que supuso la mayor redada en Europa y la imputación de cargos terribles contra toda la cúpula internacional de la secta, terminó con todos en la calle, sin cargos, por haber prescrito los delitos tras 17 años retrasando el sumario. Hay denuncias por prevaricación contra jueces y fiscales, protestas formales del CGPJ y grupos de jueces por los impedimentos y ataques que sufrió el juez instructor y la propia policía... Y todo eso sigue escondido en el último cajón de cualquier despacho.
La Justicia no es infalible.
