05-03-2008, 18:47:23
Arautiam Wrote:No queda más remedio que recopilar algunas declaraciones (sólo algunas, hay más) de algunos personajes que ahora quieren darle la vuelta al calcetín y olvidarse de las preguntas parlamentarias y sus declaraciones a los medios durante tres años y medio.no me aclaro con... Wrote:Está calculado con cabeza y corazón, cabeza porque no se quitan la idea de que su partido perdió el 14 M y corazón porque es lo que les duele por la derrota de su partido el 14M. El 11M les da igual, y ya está claro después del segundo debate que ya no sirven a ningún partido.Eso no es cabeza y corazón, es "coraza y cabezón" como dice el guiñol de Acebes...¿o es el de Zaplana?
un saludo
PARA QUE QUEDAN LAS COSAS CLARAS, por el bien de la democracia:
Durante los años 2005 y 2006, fueron varios centenares de preguntas parlamentarias sobre el 11-M las que formularon algunas personas del PP en el Congreso de los Diputados.
No es comprensible que situaciones y hechos como los del 11-M, sometidos a la justicia desde el principio y con víctimas por medio, no quedaran fuera del debate político, o al menos silenciado hasta el final de la actuación de aquélla. De esta forma no se corre el riego de comprometer la autonomía e independencia de la función judicial y, a la vez, se respeta a una de las partes del proceso, la más importante, las víctimas del atentado.
Publicada la sentencia, se observa con claridad como estas actuaciones parlamentarias, incluyendo como meros indicios especulaciones periodísticas, afectaron a los sentimientos de las victimas y a la dignidad de profesionales. La conmoción social, el dolor de las familias y el esfuerzo y sufrimiento desplegado por los profesionales que intervinieron en tan dramáticas circunstancias, debieron ser respetados hasta el pronunciamiento judicial, que es donde esta la verdad jurídica, no en los medios de comunicación.
Esta labor en el Parlamento, en un principio, propició satisfacción a sus protagonistas que se jactaban de ello. Pero, a medida que transcurría el tiempo, a primeros de 2007, este sentimiento de orgullo por el trabajo realizado sobre el 11-M en el Parlamento, dio paso a declaraciones públicas de algunos de sus patrocinadores –ahí están las hemerotecas- en las que se buscaba justificaciones o rectificaciones, tratando de desvincularse de aquella cobertura por vía parlamentaria a las cambiantes “teorías conspirativas”.
La fallida desvinculación política y mediática de las teorías conspiranoicas:
El 16 de marzo de 2006, en tertulia de la COPE, Pedro José Ramírez, en relación con las noticias publicadas sobre el reconocimiento en sede judicial de la bolsa de Vallecas, comenta: “…Zaplana dice que no va a aceptar el silencio que se quiere poner en el 11-M. Todo está relacionado. Ayer en la presentación del libro de Jaime Ignacio del Burgo, tanto Zaplana como Esperanza Aguirre estuvieron clarísimos.
Además, Zaplana acompañó su firmeza de una reflexión de lógica aplastante. Dice, oiga si los responsables de lo que ocurrió entonces fuimos nosotros, y aquí cualquier cosa que se descubra, nosotros, si hubo una operación para amañar pruebas, en definitiva el Gobierno éramos nosotros. Y si además, tal y como machaconamente se dice que nosotros insistamos en este sentido nos va a perjudicar, a qué viene tanta furia, a qué viene tanto crujir de dientes, a qué vienen tantas descalificaciones, pues déjennos que vayamos por el camino equivocado. Yo eso lo traslado también al ámbito periodístico.
Pero lo que nadie va a conseguir es hacernos abdicar de nuestra capacidad de razonar y si el líder de la oposición dio un paso atrás antesdeayer, y ya pudo comprobar D. Mariano Rajoy como lo utilizó inmediatamente en su contra R. Zapatero. Dio un paso atrás diciendo: pedí que me lo aclararan y ya me lo han aclarado…”
El 20 de febrero de 2007, con el titular “Zaplana se descuelga con que jamás hizo oposición con el 11-M”, algunos medios de comunicación (ABC), daban cuenta de la rueda de prensa en la Cámara Baja:
«Insistió en que “jamás desde el PP se ha puesto en tela de juicio la actuación de la Justicia” y que si ha discrepado, ha sido para pedir que se aclaren contradicciones entre altos mandos policiales y para exigir “la máxima diligencia” al Gobierno en la búsqueda de la verdad. “¿Qué miedo hay para acercarse a la verdad?”... “Conformarse con una versión que no hay por donde cogerla no tenía mucho sentido. Eso, en teoría, no tenía que haber perjudicado o beneficiado a nadie, sino que tenía que habernos unido a todos en el conocimiento de la verdad, pero se han empeñado en hacernos tragar lo que era intragable”, apostilló…
“Los que tocan de oído y hacen campaña gratuita están en su perfecto derecho, pero al final la práctica de las pruebas dan la razón a los argumentos sólidos que nosotros hemos venido manteniendo. Si nosotros y las víctimas no hubiéramos exigido conocimiento de pruebas que se tenían que haber hecho hace mucho tiempo, al final no se podría saber la verdad”, sentenció Zaplana.
Sólo unas horas antes de que Zaplana defendiera que ningún miembro del PP ha hecho oposición con el 11-M o ha puesto en tela de juicio las decisiones o investigaciones judiciales, el portavoz popular en la Comisión de Asuntos Exteriores del Congreso, Gustavo de Arístegui, hacía unas declaraciones en TVE en el sentido contrario. Según el dirigente del PP, sería “ilusorio o irresponsable” descartar la posible cooperación, “aunque sea táctica o esporádica”, entre grupos terroristas de distinto origen. Arístegui reconoció que la actitud de los imputados se inscribe “claramente” en la actitud de negarlo todo recogida en los manuales de islamismo radical. “Es evidente” que el 11-M tiene participación islamista, pero, a su juicio, “parece claro” que todos los participantes “a lo mejor no eran islamistas radicales o estaban directamente adoctrinados y reclutados por redes afines o redes directamente vinculadas con Al Qaeda”».
El 15 de abril de 2007, durante una entrevista en Heraldo de Aragón, y ante la afirmación de que la teoría de la conspiración se está desmoronando, RAJOY contesta: "¡Ah!, pero a mí eso me trae sin cuidado. Yo me presenté a las elecciones del 11 de marzo, las perdí, y a la noche hice una rueda de prensa, llamé por teléfono al señor Zapatero, le felicité... ¿Y sabe usted cuántas veces he planteado en el Congreso de los Diputados el tema del 11-M? Ninguna. En el tema del 11-M lo único que tengo que decir es que los tribunales resuelvan lo que tengan que resolver y yo lo respetaré y lo acataré. Lo de la teoría de la conspiración, que se lo pregunten a otros".
Mal se compaginan estas declaraciones con las realizadas seis meses antes en El Mundo 5 de setiembre 2006: «He dado instrucciones, a lo largo de estas últimas fechas y desde hace mucho tiempo para que, cuando se produzcan acontecimientos novedosos, se vuelvan a reiterar las preguntas que se hicieron en su día al Gobierno».
Otra declaración a ABC 5 de abril de 2007: «Fue ayer la presidenta de la Comunidad de Madrid, Esperanza Aguirre, la que admitió carecer de datos que acrediten cualquier tipo de relación entre el 11-M y ETA. Pero a esta asunción le siguió otra no menos reveladora frente a aquellos que llevan tres años cuestionando la investigación, la instrucción, el sumario y el juicio por estos atentados. En opinión de Aguirre, no hay duda de que, de existir esa relación ETA-islamistas, “se esclarecerá en el juicio” porque en el juicio, prosiguió, “se va a saber la verdad”.
Establecida con claridad esta tesis, el “número dos” del PP, Ángel Acebes, también defendió ayer que el primer partido de la oposición “nunca ha hablado de la teoría conspirativa”, sin hacer referencia, por ejemplo, a las cientos de preguntas que, vía parlamentaria, se le ha remitido al Gobierno en el Congreso para responder sobre el contenido de determinadas informaciones periodísticas».
Alicia Castro, portavoz adjunta del PP en el Congreso de los Diputados, en una entrevista en INE.es (Nueva España) 10 de junio de 2007, a la pregunta sobre el Juicio del 11-M: ¿Desmonta las tesis del PP?, obviando las preguntas parlamentarias, responde: “La única tesis del PP es que queremos ver a los culpables en la cárcel. Para ello hay que saber toda la verdad y esa es la única tesis que mantuvimos, mantenemos y mantendremos. El PP jamás ha sostenido una tesis, a no ser que dé usted credibilidad a los infundios de Pérez Rubalcaba”.
En un curso de verano organizado por la Asociación de Periodistas Parlamentarios en el Escorial, según publicaron algunos medios (El País 1 de junio de 2007) el Sr. Rajoy, en relación con el 11-M, dijo: “Hubo gran presión de la opinión pública para que el Ministro del Interior ofreciera los datos. Se vio obligado a actuar rápido. Estas cosas hay que hacerlas con calma”.
Quizá, fuera la primera vez que se admitió, aunque indirectamente, la precipitación y los posibles errores en la gestión de la información ese trágico día.
Casi finalizado el juicio, en una entrevista realizada al líder de la oposición, SR RAJOY publicada en la página 14 del diario El Mundo, el día 24 de junio de 2007, a la pregunta ¿No cree que con lo que hemos visto en el juicio oral del 11-M, e independientemente de que se respete la sentencia, lo que ha quedado claro es que la versión oficial es UN GRAN CAMELO?, dio la siguiente respuesta: “Ojalá los tribunales puedan aclarar todas las dudas que se han generado con todo el tema de los explosivos y la actuación de la policía. Yo tengo dudas, como puede tenerlas mucha gente, pero insisto en que tienen que ser los tribunales los que tienen que resolverlos”.
A nadie se le oculta que esta contestación, dada a una pregunta que califica la versión oficial de un gran camelo, casi finalizado el juicio, es un perfecto indicador de cómo ha estado la opinión pública en relación con el 11-M. Si un líder político, con un nivel y calidad de información muy superior al resto de los ciudadanos, y después de las pruebas practicadas en la vista oral, tiene dudas, ¿Qué pensarán el resto del común de los mortales?
Esto, que supone prestar credibilidad a esa grave irresponsabilidad del bulo de la conspiración, fue comentado al día siguiente en ABC de la siguiente forma: “…como sorprende que a estas alturas el líder del PP declare -suponemos que para halagar a los promotores de la conspiración- que tiene dudas sobre la autoría de la masacre del 11-M, … …cosa a la que también se opone el «clan conspirador» del PP, que presume tener el control de la estrategia informativa y política de este partido -el doberman interior- para acabar haciéndole al PP más daño…”
El 12 de agosto de 2007, en carta del director, Pedro J. escribe: “…Es cierto que el triunfo socialista no se habría producido sin el 11-M y que la magnitud de este misterio sin resolver eclipsa cualquier otra consideración. Pero incluso para aprovechar los garrafales errores del Gobierno Aznar en la gestión de la crisis, incluso para….”.
La gestión de la crisis no fue un error, sino un acierto. El error fue la inadecuada gestión de la información, que personas del periódico El Mundo y de la COPE trataron de defender, manteniendo extrañas teorías sobre la autoría o sobre la “conspiración” para hacerlas coincidir con aquel auténtico error informativo.
El día 29 de octubre de 2007, un día antes de la lectura de la sentencia y con motivo de un rifirrafe en el Congreso de los Diputados, Zaplaza ante los medios acreditados, entre otras cosas, dijo: «el PP nunca ha sido responsable ni ha mantenido la llamada teoría de la conspiración… Nosotros sólo hemos buscado la verdad. Yo solamente conozco una teoría, la de la manipulación que quieren hacer el Gobierno y el PSOE… El 11-M nunca debió marcar ninguna agenda política. Desgraciadamente, la marcó siempre por el ejercicio de manipulación permanente del Gobierno y del PSOE». Ante esto, pienso yo que la grotesca iniciativa de las preguntas parlamentarias debió de ser llevada a cabo por los “marcianos”.
Publicada la sentencia, Jaime I. del Burgo, el 12 de noviembre de 2007, en una entrevista publicada por el periódico “20minutos”, dice: “¿Pero qué conspiración? A mí me gustaría que me explicaran qué es eso. … En cuanto a ETA, no afirmaba que hubiera tenido participación directa ni indirecta en el atentado, sino que había base para llevar a cabo una rigurosa investigación…. ¿Pero yo he dicho alguna vez que ETA estaba allí? Lo de la Comisión de Investigación y las preguntas parlamentarias, al parecer, fue un sueño, claro, producto de una ensoñación. Pero es que aún hay más, el 8 de enero de 2008, en unas declaraciones a la prensa, este señor expresó su confianza «en que un futuro Gobierno del PP abra una investigación interna que permita esclarecer los “agujeros” que, a su juicio, aún no se han despejado sobre los atentados del 11-M».
En esta misma dirección, varias voces del PP, entre las que cabe destacar al diputado en el Congreso Jesús López-Medel y la diputada popular en el Parlament de Cataluña Montserrat Nebrera, pidieron a su partido cerrar la puerta que les une al "pasado", en alusión a los atentados del 11-M. Ante esta opinión mayoritaria, en la primera reunión de la dirección del PP, después de la sentencia, tratando de superar “lo hecho y lo dicho”, incluso en el Parlamento, comunicaron: «lo importante es reconocer que la sentencia es un avance y un éxito del Estado de Derecho y, a partir de ahí, se debe mirar al futuro». Lopes-Medel, que no rectificó, fue apartado de cargos en el partido. Nebreda, rectificó.
El 3 de marzo de 2008, próximas las elecciones generales en una entrevista en ABC, Zaplana dijo: “Yo de la autoría de ETA nada más que cuando nos tocó dar la información en las horas clave después del atentado que nos trasladaba la Policía, la Guardia Civil y el CNI. Dijimos en aquel momento la verdad. Podemos mantener lo que decíamos en las coyunturas y en los momentos en que lo expresamos”.
Y de las preguntas parlamentarias ¿Qué?. Tiene amnesia!!
A la pregunta: A menos de una semana del 9-M, ¿quiere hacer autocrítica sobre la teoría de la conspiración?, contesta: “Pero es que yo no he hablado jamás de una teoría de la conspiración, ni nadie en mi partido en el sentido que algunos han querido darle. Ante situaciones difíciles de entender, hemos pedido explicaciones”.
Después de las graves consecuencias personales e institucionales de estas aberrantes teorías, sostenidas por algunos medios y determinados políticos, tratar de descolgarse de todo lo mantenido durante más de tres años, o hacerlo a medias cuando las evidencias son tan abrumadoras, es quedarse atrapados en la equivocación o, en el peor de los casos, en la mentira.
La omisión de una explicación y disculpa pública, constituye un pésimo servicio a la democracia, que los demás tenemos que evitar que se olvide.
Ánimo, y como dice alguno, Fuerza y honor.
Un saludo
