Fínisima la ironía entonces Valdemar... a tus pies 
Yo tengo más miedo por lo que pueda pasarle a LdP una vez todo el tema conspiracionista se vaya desinflando. Las grandes decepciones son fuerzas muy poderosas, y los peones negros han puesto demasiada pasión ciega en este tema. Toda esa pasión ciega (fe), toda esa energía, si se ve defraudada puede volverse contra aquél que prometió revelaciones, que decía poseer el caliz de la vida eterna no siendo este más que un mísero vaso de plástico.
Yo hasta cierto punto soy positivo. Pienso que el Estado de Derecho prevalecerá. Que la sensatez, llegado el caso, hará hueco en muchos peones. Y que los que no puedan soportar el revés que supondrá la sentencia y desaparición de los teóricos conspiracionistas requerirá de mucha inversión en psiquiatras. Y espero que a LdP no le pase nada. Fijate como algunos de los peones más enfrascados en la busqueda de la verdad (como es el caso de Tad Pole en los comentarios al último artículo de Areán) han llegado al punto en que niegan que LdP sea conspiracionista, cuando el mismo lo dice.
Creen que son el Titanic, y no ven que el iceberg se les acerca. Lo que pasa es que ni siquiera son el Titanic, no llegan ni a cayuco.

Yo tengo más miedo por lo que pueda pasarle a LdP una vez todo el tema conspiracionista se vaya desinflando. Las grandes decepciones son fuerzas muy poderosas, y los peones negros han puesto demasiada pasión ciega en este tema. Toda esa pasión ciega (fe), toda esa energía, si se ve defraudada puede volverse contra aquél que prometió revelaciones, que decía poseer el caliz de la vida eterna no siendo este más que un mísero vaso de plástico.
Yo hasta cierto punto soy positivo. Pienso que el Estado de Derecho prevalecerá. Que la sensatez, llegado el caso, hará hueco en muchos peones. Y que los que no puedan soportar el revés que supondrá la sentencia y desaparición de los teóricos conspiracionistas requerirá de mucha inversión en psiquiatras. Y espero que a LdP no le pase nada. Fijate como algunos de los peones más enfrascados en la busqueda de la verdad (como es el caso de Tad Pole en los comentarios al último artículo de Areán) han llegado al punto en que niegan que LdP sea conspiracionista, cuando el mismo lo dice.
Creen que son el Titanic, y no ven que el iceberg se les acerca. Lo que pasa es que ni siquiera son el Titanic, no llegan ni a cayuco.
