Quote:pues los funcionarios que saben cosas que no han contado no hablarán mientras no se sientan a salvo de represalias políticas.Es como si quisieran darle otra vez cuerda al reloj peonil (tic-tac, tic-tac). Pero me parece que a esa pobre máquina ya no la echa a andar ni Uri Geller.
Por cierto, que esos improbables e imaginarios funcionarios deben ser medio tontos: no se han enterado de que callando pudieran estar cometiendo un delito; tampoco de que el carácter vitalicio de la condición de funcionario se creó para hacer inútiles las presiones y "represalias políticas". Pero ¿qué se puede esperar de gente dispuesta a creer que unos policías pueden ponerse a matar compatriotas por una medalla y 120 euros más al mes?
