12-03-2008, 13:54:42
Nadie (nadie que hable en serio) cuestiona la campaña eñectoral de 1996 por el atentado sufrido meses antes por Aznar, pese a que éste usó a más y mejor su condición de casi-víctima en la campaña.
La mentira tiene las patas cortas, pero calza zancos al lado de las exclusivas conspiracionistas
