17-03-2008, 13:09:24
Acorrecto:
Tienes razón en lo que dices. No obstante, tu punto de vista no es contradictorio con lo que se viene escribiendo aquí sobre el asunto. Todo el fenómeno político y mediático al que nos referimos tiene una estructura similar al sistema circulatorio de un mamímefo. Existen los grandes vasos, de los que parte una red jerárquica que se adelgaza y extiende hasta los vasos capilares.
Elenco y los del coro son vasos capilares, cuya misión no carece de importancia, ya que son los responsables de hacer llegar la «sangre» a los tejidos. También es verdad que sin los grandes vasos nada llegaría a los capilares. Es importante identificar las grandes arterias, pero no hay que renunciar a observar como se difunden y transmiten los mensajes a cada célula.
Si se trata de combatir este estado de cosas hay que analizar todos los niveles de la «distribución» y, si hay posibilidad, actuar sobre ellos.
Evidentemente las creencias y criterios de certeza de los de a pie tienen su origen en quienes hacen su siembra desde los cargos políticos y mediáticos. No es nada difícil rastrear el transporte de los mensajes y su evolución. Pero los que pueden infiltrar esas maneras en la sociedad (los tejidos de un organismo) son esos capilares que se extienden por todas partes. Ellos son los que asumen la tarea de captar, por emplear tus mismas palabras, «capas de ciudadanos "normales" que terminan asumiendo consignas consideradas "verdades como puños"».
En una cosa discrepo de lo que dices: los aspersores que ahora tratan de pulverizar sobre la sociedad esos mensajes putrefactos no son sujetos al borde de la enfermedad mental. Saben bien lo que hacen. El odio y la maldad no son patologías, sino opciones de la libertad humana. Por eso no quiero empequeñacer su responsabilidad. Todos, desde los grandes vasos a los más diminutos capilares, trabajan con un mismo fin y una misma responsabilidad. Aunque el grosor de cada responsabilidad sea distinto.
Un abrazo. Cuídate.
Tienes razón en lo que dices. No obstante, tu punto de vista no es contradictorio con lo que se viene escribiendo aquí sobre el asunto. Todo el fenómeno político y mediático al que nos referimos tiene una estructura similar al sistema circulatorio de un mamímefo. Existen los grandes vasos, de los que parte una red jerárquica que se adelgaza y extiende hasta los vasos capilares.
Elenco y los del coro son vasos capilares, cuya misión no carece de importancia, ya que son los responsables de hacer llegar la «sangre» a los tejidos. También es verdad que sin los grandes vasos nada llegaría a los capilares. Es importante identificar las grandes arterias, pero no hay que renunciar a observar como se difunden y transmiten los mensajes a cada célula.
Si se trata de combatir este estado de cosas hay que analizar todos los niveles de la «distribución» y, si hay posibilidad, actuar sobre ellos.
Evidentemente las creencias y criterios de certeza de los de a pie tienen su origen en quienes hacen su siembra desde los cargos políticos y mediáticos. No es nada difícil rastrear el transporte de los mensajes y su evolución. Pero los que pueden infiltrar esas maneras en la sociedad (los tejidos de un organismo) son esos capilares que se extienden por todas partes. Ellos son los que asumen la tarea de captar, por emplear tus mismas palabras, «capas de ciudadanos "normales" que terminan asumiendo consignas consideradas "verdades como puños"».
En una cosa discrepo de lo que dices: los aspersores que ahora tratan de pulverizar sobre la sociedad esos mensajes putrefactos no son sujetos al borde de la enfermedad mental. Saben bien lo que hacen. El odio y la maldad no son patologías, sino opciones de la libertad humana. Por eso no quiero empequeñacer su responsabilidad. Todos, desde los grandes vasos a los más diminutos capilares, trabajan con un mismo fin y una misma responsabilidad. Aunque el grosor de cada responsabilidad sea distinto.
Un abrazo. Cuídate.
