19-03-2008, 13:43:20
Tengo un amigo con un hermano con síndrome de Down y desde luego el cariño de los padres en tan grande como el de su hijo, que es enorme, el de un eterno niño grande. Pero además de los problemas de retraso inherentes al síndrome este conlleva muchas enfermedades congénitas, ha sido intervenido del corazón en varias ocasiones y la esperanza de vida de estas personas suele ser la mitad de una sana.
Es evidente que si se tiene un hijo con este problema no se le va a querer menos pero me parece de justicia que los padres puedan decidir si quieren un hijo con esta problemática, tanto por el bien del niño (que en caso de defunción de los padres tiene serios problemas para vivir por si solo) como por el de los padres que deben sacrificar muchas cosas por el bien de su hijo y que tendrán un extra de sufrimiento añadido en su educación.
Es evidente que si se tiene un hijo con este problema no se le va a querer menos pero me parece de justicia que los padres puedan decidir si quieren un hijo con esta problemática, tanto por el bien del niño (que en caso de defunción de los padres tiene serios problemas para vivir por si solo) como por el de los padres que deben sacrificar muchas cosas por el bien de su hijo y que tendrán un extra de sufrimiento añadido en su educación.
