25-03-2008, 10:09:58
Puntualizo para malpensados, je je, no estamos embarazados .Además, en nuestro caso, abortaríamos sin dudarlo porque mi pareja , con el segundo, sufrió una hernia discal gravísima, con riesgo de perder de forma permanente la movilidad de un pie (estuvo un mes sin poder levantarlo y un neurocirujano lo dió por irrecuperable), que hubo que operar de urgencia y pese a estar más o menos bien ahora ( ha perdido sensibilidad en dos dedos del pie y suele tener molestias en la espalda), no nos arriesgaríamos ni de coña.
Irene, supongamos que no hay ningún problema psicológico más allá de la incomodidad , compartida por ambos ,de tener "otro". ¿Qué hacemos?.
P.D. Algún día contaré la historia del neurocirujano que fue incapaz de diagnosticar una hernia discal de caballo, pese a que le dijimos que un traumatólogo ya lo había hecho, hasta que no vió la resonancia (y aun así dudaba) y,entre risas, nos decía que el pie estaba perdido (su movilidad), que no había prisa en operar y que mientras tanto podía hacer la vida normal que el pie le permitiera.
Y que quede claro que en ningún modo es , o pretende ser, un ataque a la profesión medica, es que este tío debe ser más torpe que la hostia. El l resto de médicos consultados coincidieron en que era gravísimo, el disco estaba estaba totalmente fuera y presionaba al nervio (se me perdone el lenguaje profano). Todos los demás médicos (dos traumatólogos y un neurocirujano) le pedían andar con los talones (cosa que, por cierto, no hizo el gañán) y cuando veían que le resultaba imposible lo tenían clarísimo. Para más inri, al neurocirujano bobo fuimos con la resonancia y , en plan chulito, dijo que no se la enseñaramos, que el se bastaba y sobraba, le hizo quitarse la blusa (el único que se lo pidió) , diagnosticó no sé que leches y los ojos se le abrieron como platos cuando vió la resonancia ("hostias, pues sí que es una hernia") .. resultado....le mandó una prueba costosísima ....y, parece ser, bastante dolorosa y le dió cita para tres semanas (tenía cursos muy importantes que impartir).
En el polo opuesto, el neurocirujano al que fuimos después (salí de la consulta del otro jurando en arameo y con una cosa clara: ese tío no tocaba a mi Santa) nos dijo simplemente que le enseñaramos la resonancia, la vió, dijo que era muy grave, que había que operar inmediatamente ( a los tres días se realizó la intervención), que hasta entonces reposo absoluto y que respecto la movilidad del pie no se podía afirmar que estaba perdida irremediablemente, que ya se vería.
Joer, pues al final he contao la historia, supongo que el cuerpo me lo pedía desde hace tiempo. Durante un tiempo estuvimos tentados de denunciarlo pero preocupados como andábamos (lo del pie, el niño tenía dos meses, mi compañera hecha polvo por tener que dejar de darle pecho...) se nos fue yendo de la cabeza y como al final todo salió bien pues decidimos pasar del tema. Sólo un aviso, si tenéis que ser tratados por un neurocirujano en Alicante, estaré encantado de deciros el nombre del sujeto en cuestión para que no os ponga una mano encima.
Irene, supongamos que no hay ningún problema psicológico más allá de la incomodidad , compartida por ambos ,de tener "otro". ¿Qué hacemos?.
P.D. Algún día contaré la historia del neurocirujano que fue incapaz de diagnosticar una hernia discal de caballo, pese a que le dijimos que un traumatólogo ya lo había hecho, hasta que no vió la resonancia (y aun así dudaba) y,entre risas, nos decía que el pie estaba perdido (su movilidad), que no había prisa en operar y que mientras tanto podía hacer la vida normal que el pie le permitiera.
Y que quede claro que en ningún modo es , o pretende ser, un ataque a la profesión medica, es que este tío debe ser más torpe que la hostia. El l resto de médicos consultados coincidieron en que era gravísimo, el disco estaba estaba totalmente fuera y presionaba al nervio (se me perdone el lenguaje profano). Todos los demás médicos (dos traumatólogos y un neurocirujano) le pedían andar con los talones (cosa que, por cierto, no hizo el gañán) y cuando veían que le resultaba imposible lo tenían clarísimo. Para más inri, al neurocirujano bobo fuimos con la resonancia y , en plan chulito, dijo que no se la enseñaramos, que el se bastaba y sobraba, le hizo quitarse la blusa (el único que se lo pidió) , diagnosticó no sé que leches y los ojos se le abrieron como platos cuando vió la resonancia ("hostias, pues sí que es una hernia") .. resultado....le mandó una prueba costosísima ....y, parece ser, bastante dolorosa y le dió cita para tres semanas (tenía cursos muy importantes que impartir).
En el polo opuesto, el neurocirujano al que fuimos después (salí de la consulta del otro jurando en arameo y con una cosa clara: ese tío no tocaba a mi Santa) nos dijo simplemente que le enseñaramos la resonancia, la vió, dijo que era muy grave, que había que operar inmediatamente ( a los tres días se realizó la intervención), que hasta entonces reposo absoluto y que respecto la movilidad del pie no se podía afirmar que estaba perdida irremediablemente, que ya se vería.
Joer, pues al final he contao la historia, supongo que el cuerpo me lo pedía desde hace tiempo. Durante un tiempo estuvimos tentados de denunciarlo pero preocupados como andábamos (lo del pie, el niño tenía dos meses, mi compañera hecha polvo por tener que dejar de darle pecho...) se nos fue yendo de la cabeza y como al final todo salió bien pues decidimos pasar del tema. Sólo un aviso, si tenéis que ser tratados por un neurocirujano en Alicante, estaré encantado de deciros el nombre del sujeto en cuestión para que no os ponga una mano encima.
