Acerca de los explosivos, el Sr. Morís publicaba ayer en LD un nuevo artículo.
Extracto las siguientes citas:
Lamento decir que la "anterior afirmación" del Sr. Morís es errónea en varios puntos. Para empezar, soy de los que piensan que hay que tener mucho cuidado en las citas literales, porque, en cuanto uno se descuida, se introducen distorsiones decisivas que llevan a ese famoso amigo: el muñeco de paja. Por ejemplo, el Sr. Morís cita con desaprobación la sentencia atribuyéndole la siguiente literalidad: "no conocemos el tipo de explosivo que se utilizó en los trenes, pero procedía de Mina Conchita". Eso es inexacto. Lo que la sentencia dice (p 537) es:
Además, sorprendentemente, afirma que este proceder es muy distinto a lo ocurrido en el caso de la T4, donde, afirma, "se conoce con precisión el tipo de explosivo", "la naturaleza del mismo": "una mezcla de amonal o amosal con un explosivo tipo C-4 a base de hexógeno". Otra vez: en el 11-M, igual que en atentado de la T4, se conoce con precisión el TIPO (la naturaleza) del explosivo. En el 11-M, al igual que en el atentado de la T4, no se sabe la MARCA del explosivo. El propio Sr. Morís señala, refiriéndose al último de estos dos atentados, que el explosivo era una mezcla de amonal O amosal (ya tenemos una ligera imprecisión) y un explosivo "Tipo C-4 a base de hexógeno". ¿Por qué es más precisa para él una definición de explosivo "tipo C-4" que la de una dinamita "tipo goma"?
De modo que, antes de hacer un juicio de intenciones tan sombrío ("se obedeció desde el primer instante la orden de impedir que se conociera la naturaleza de los explosivos") convendría demostrar y exponer con claridad la veracidad de los hechos de base.
Es una pena que al dolor de la trágica pérdida se una la desazón de creer que los servicios del Estado lo han engañado a uno. Lo siento de veras.
Extracto las siguientes citas:
Quote:En cualquier caso, con negociación o sin ella, se supone que corresponde a nuestros cuerpos y fuerzas de seguridad prevenir, minimizar y tratar de eliminar los riesgos. Dentro de esas acciones está la de identificar la naturaleza y el tipo de artefactos del que se sirven los terroristas para convertirnos en sus víctimas, en algunos casos, como en el mío y en el de mi familia, para el resto de nuestras vidas.Como siempre, respeto y me solidarizo con el dolor de una víctima. Huelga decirlo. Pero ello no quita ni da razón en un debate.
No obstante, y por desgracia, a pesar de que los españoles hemos acumulado una gran experiencia en la lucha contra el terrorismo, no siempre hemos podido acertar en el reconocimiento de la naturaleza de lo que tanto daño causó y causa. [...] Según la sentencia que no logró explicarme qué asesino a mi hijo, "no conocemos el tipo de explosivo que se utilizó en los trenes, pero procedía de Mina Conchita". Sin embargo, a mi juicio tenía que haber reflejado que no ha quedado probado que la Goma 2 ECO que encontramos en la instrucción sirviese para volar cuatro trenes en Madrid.
[...]
En el atentado de la T-4 se cifró la cantidad éste en unos quinientos kilogramos. La naturaleza del mismo era, según la información periodística, una mezcla de amonal o amosal con un explosivo tipo C-4 a base de hexógeno.
[...]
Por tanto, en todos los atentados posteriores al 11-M, o se conoce con precisión el tipo de explosivo o se conocerá a no tardar mucho. [...]
Si mi afirmación anterior no es errónea, comprenderán que sienta la necesidad imperiosa de que alguien [...] me explique los motivos por los que en un atentado de ese calibre, y después de tanto tiempo, no se hayan hecho públicas las razones que nos han impedido conocer qué sirvió para causar tanto mal.
[...]Entre otras muchísimas dudas, convive conmigo la que se refiere a la decisión de ocultar los explosivos utilizados. ¿Quiénes lo decidieron? ¿Los autores de la masacre? ¿O acaso los que dicen que la investigaron?
[...]
En el atentado de la T-4 la gran masa demolida correspondía a materiales de construcción que pesaban toneladas, y sin mucha dificultad se pudo identificar la naturaleza del explosivo utilizado; es más, se dispuso de doscientas muestras para analizar. Sin embargo, en el caso de los trenes sólo se presentaron para analizar veintitrés muestras lavadas y sin sustrato suficiente. Es decir, no válidas analíticamente y sin que constara su cadena de custodia.
Creo que las comparaciones que he expuesto servirán para que cualquier persona honrada y con un mínimo de sentido común entienda que sean muchas las víctimas que, a pesar de la paciencia que han demostrado, crean que en las estaciones de El Pozo, de Atocha y de Santa Eugenia se obedeció desde el primer instante la orden de impedir que se conociera la naturaleza de los explosivos.
[...]
Lamento decir que la "anterior afirmación" del Sr. Morís es errónea en varios puntos. Para empezar, soy de los que piensan que hay que tener mucho cuidado en las citas literales, porque, en cuanto uno se descuida, se introducen distorsiones decisivas que llevan a ese famoso amigo: el muñeco de paja. Por ejemplo, el Sr. Morís cita con desaprobación la sentencia atribuyéndole la siguiente literalidad: "no conocemos el tipo de explosivo que se utilizó en los trenes, pero procedía de Mina Conchita". Eso es inexacto. Lo que la sentencia dice (p 537) es:
Quote:1) El explosivo utilizado por los terroristas fue, en todos los casos, dinamita plástica -"tipo goma"-.Y es que el Sr. Morís incide por enésima vez en la tantas veces repetida falacia: "No sabemos qué tipo de explosivo se utilizó en los trenes". En este caso, habla continuamente de "la naturaleza" del explosivo. NO. Lo que la sentencia recoge es que el TIPO de explosivo (su naturaleza) sí se conoce: dinamita plástica tipo goma. Lo que se desconoce es la MARCA.
2) No se sabe con absoluta certeza la marca de la dinamita que explotó en los trenes, pero toda o gran parte de ella procedía de mina Conchita.
Además, sorprendentemente, afirma que este proceder es muy distinto a lo ocurrido en el caso de la T4, donde, afirma, "se conoce con precisión el tipo de explosivo", "la naturaleza del mismo": "una mezcla de amonal o amosal con un explosivo tipo C-4 a base de hexógeno". Otra vez: en el 11-M, igual que en atentado de la T4, se conoce con precisión el TIPO (la naturaleza) del explosivo. En el 11-M, al igual que en el atentado de la T4, no se sabe la MARCA del explosivo. El propio Sr. Morís señala, refiriéndose al último de estos dos atentados, que el explosivo era una mezcla de amonal O amosal (ya tenemos una ligera imprecisión) y un explosivo "Tipo C-4 a base de hexógeno". ¿Por qué es más precisa para él una definición de explosivo "tipo C-4" que la de una dinamita "tipo goma"?
De modo que, antes de hacer un juicio de intenciones tan sombrío ("se obedeció desde el primer instante la orden de impedir que se conociera la naturaleza de los explosivos") convendría demostrar y exponer con claridad la veracidad de los hechos de base.
Es una pena que al dolor de la trágica pérdida se una la desazón de creer que los servicios del Estado lo han engañado a uno. Lo siento de veras.
