25-03-2008, 22:43:40
(This post was last modified: 25-03-2008, 22:43:58 by morenohijazo.)
Errante, buen punto. Yo añadiría más. Posiblemente (es difícil dar una opinión fundada sin conocer a la persona) Don Gabriel Moris tenía una opinión ya fundada sobre el terrorismo. Opinión fundada y muy firme. Al ocurrir los atentados del 11-M, tras sucederse las primeras fases del duelo (donde no se estructura nada) su mente integra los nuevos datos en la armazón ya cimentada y construida en lugar de derruir lo ya asentado en su espíritu (terrorismo = ETA) y construir algo nuevo. A escala distinta mucha gente reacciona así (aunque evidentemente casi nadie tiene que pasar por lo del pobre Sr. Moris) cuando continúan con su rutina de dejar un hueco en la mesa (yo he conocido mucha gente que sienta la urna con las cenizas en la mesa, les habla, les pone plato, etc; eso lo veremos más cuanto más se popularice la incineración y llevarse la ceniza a casa), continuar con sus rutinas como si el ser querido siguiera presente, etc. Popularmente se conocería como "agarrarse a un clavo ardiendo". Es apuntalar tu edificio de creencias en lugar de dejar que caiga todo por los suelos.
Puede parecer arriesgada mi opinión, y lo es, porque evidentemente no conozco a Moris. Pero no me baso sólo en lo comentado hoy aquí. La reacción que he citado (asumir los nuevos datos como parte de la creencia ya constituida, en lugar de construir un edificio nuevo) existe, está bien documentada, y bien puede ser que a Don Gabriel le ocurra ésto. Recordemos, al caso, que Moris, perito durante el juicio, hizo varias declaraciones antes de realizar los estudios para los que había sido nombrado en la que manifestaba estar convencido ya de que los acusados del 11-M no eran los culpables, y el Sumario no había ido por buen camino. Prácticamente manifestó que su opinión estaba ya formada, antes de haber realizado cualquier prueba a las muestras.
Por poner otro ejemplo fácil de ver en la sociedad y parecido a este caso, en muchas ocasiones las personas que han sufrido (o al menos está convencidas de ello) un error médico, pueden luego desarrollar una suspicacia tal que entablan muchas demandas contra médicos, Servicios de Salud, Servicios Públicos, etc, a los que ellos ven como culpables de todo lo malo que les pasa. Aunque haya habido otros culpables (por ejemplo un curandero, un seguro médico privado, etc) o no haya ningún culpable. Pero han identificado su gran enemigo y su razón se agarra a eso. Es más fácil así que reconocer que uno mismo ha cometido algún error, o que todo lo que has creído durante gran parte de tu vida es erróneo.
Puede parecer arriesgada mi opinión, y lo es, porque evidentemente no conozco a Moris. Pero no me baso sólo en lo comentado hoy aquí. La reacción que he citado (asumir los nuevos datos como parte de la creencia ya constituida, en lugar de construir un edificio nuevo) existe, está bien documentada, y bien puede ser que a Don Gabriel le ocurra ésto. Recordemos, al caso, que Moris, perito durante el juicio, hizo varias declaraciones antes de realizar los estudios para los que había sido nombrado en la que manifestaba estar convencido ya de que los acusados del 11-M no eran los culpables, y el Sumario no había ido por buen camino. Prácticamente manifestó que su opinión estaba ya formada, antes de haber realizado cualquier prueba a las muestras.
Por poner otro ejemplo fácil de ver en la sociedad y parecido a este caso, en muchas ocasiones las personas que han sufrido (o al menos está convencidas de ello) un error médico, pueden luego desarrollar una suspicacia tal que entablan muchas demandas contra médicos, Servicios de Salud, Servicios Públicos, etc, a los que ellos ven como culpables de todo lo malo que les pasa. Aunque haya habido otros culpables (por ejemplo un curandero, un seguro médico privado, etc) o no haya ningún culpable. Pero han identificado su gran enemigo y su razón se agarra a eso. Es más fácil así que reconocer que uno mismo ha cometido algún error, o que todo lo que has creído durante gran parte de tu vida es erróneo.
La mentira tiene las patas cortas, pero calza zancos al lado de las exclusivas conspiracionistas
