28-03-2008, 14:28:27
Iustitia, muchas gracias pr tu entendida pinión. Esta mañana yo, mientras leía el periódico, no salía de mi asombro ante las palabras del portavoz del CGPJ, que efectivamente pretendía abrir estos temas en caliente; precisamente cuando cualquier legislador que se precie sabe que no se debe hacer.
Y hay que recordar que además la opinión del CGPJ no pasa de ser la de un ciudadano con más conocimientos que otros, pero ciudadano al fin a y al cabo. La misión de los jueces es interpretar la ley, pero no la de legislar, que corresponde al Parlamento. Es decir, que sus palabras son, cuando mínimo, un forzado intento de meter presión al Parlamento (léase Gobierno).
Los ciudadanos de a pie tienden a creer que los jueces están legitimados para decidir sobre las reformas de las leyes, pero no es así. Podrán opinar, pero nunca legislar. Es una de las bases del Estado de Derecho: la separación de poderes.
Respecto al Manifiesto, mi impresión es que los tiros iban por donde dice Iustitia: se quejaba de los intentos de influir y politizar en Justicia, y de los peligros de legislar en caliente, pero de unos y otros partidos. El tema es que, como precisamente parte de la campaña que se lanzaba desde los medios de la derecha (más desde los medios de comunicación que desde Rajoy) se basaba en "mano dura al delincuente y al inmigrante", estos mismos medios lo consideraron un ataque directo a sus propuestas, y aprovecharon para denunciar a sus enemigos y hacerse las víctimas, que siempre araña votitos.
En el caso de Federico, la maniobra se notó un huevo. Para cualquiera que sólo escuche su programa, el Manifiesto sólo lo había firmado Bermúdez. Siendo firmado por cientos de magistrados y profesionales de la justicia, muchos más progresistas en teoría que Bermúdez, Federico pasaba de ellos y cargaba sólo contra Bermúdez, su archienemigo.
Y hay que recordar que además la opinión del CGPJ no pasa de ser la de un ciudadano con más conocimientos que otros, pero ciudadano al fin a y al cabo. La misión de los jueces es interpretar la ley, pero no la de legislar, que corresponde al Parlamento. Es decir, que sus palabras son, cuando mínimo, un forzado intento de meter presión al Parlamento (léase Gobierno).
Los ciudadanos de a pie tienden a creer que los jueces están legitimados para decidir sobre las reformas de las leyes, pero no es así. Podrán opinar, pero nunca legislar. Es una de las bases del Estado de Derecho: la separación de poderes.
Respecto al Manifiesto, mi impresión es que los tiros iban por donde dice Iustitia: se quejaba de los intentos de influir y politizar en Justicia, y de los peligros de legislar en caliente, pero de unos y otros partidos. El tema es que, como precisamente parte de la campaña que se lanzaba desde los medios de la derecha (más desde los medios de comunicación que desde Rajoy) se basaba en "mano dura al delincuente y al inmigrante", estos mismos medios lo consideraron un ataque directo a sus propuestas, y aprovecharon para denunciar a sus enemigos y hacerse las víctimas, que siempre araña votitos.
En el caso de Federico, la maniobra se notó un huevo. Para cualquiera que sólo escuche su programa, el Manifiesto sólo lo había firmado Bermúdez. Siendo firmado por cientos de magistrados y profesionales de la justicia, muchos más progresistas en teoría que Bermúdez, Federico pasaba de ellos y cargaba sólo contra Bermúdez, su archienemigo.
La mentira tiene las patas cortas, pero calza zancos al lado de las exclusivas conspiracionistas
