31-03-2008, 23:53:20
Para acabar de mostrar cómo la comparecencia de Prieto distó mucho de ser la del “traidor zapaterista” que nos presenta la propaganda conspiracionista, incluyamos aquí las palabras con que respondió a la pregunta de Jané Guasch sobre su opinión sobre si los medios que habían estado a su disposición eran adecuados:
Pero volvamos atrás. Jané Guasch insistía en mostrar la discrepancia con Carmen Baladía. Para dejarlo más claro aún, preguntó:
Quote:Pues sí, y en esto tengo que hacer justicia a la Consejería, valga la redundancia, de Justicia e Interior de la Comunidad de Madrid. Creo que es justo manifestar el empeño y el interés que ha mostrado, desde el propio consejero de Justicia, don Alfredo Prada, a todo su equipo de la Consejería y de la dirección general de Relaciones, por estar permanentemente pendientes de proporcionarnos el material que nosotros pensábamos que era el más idóneo y más adecuado, dentro de las limitaciones de trabajar en un lugar que no está específicamente preparado para esto.¿Quién es aquí el traidor?
Pero volvamos atrás. Jané Guasch insistía en mostrar la discrepancia con Carmen Baladía. Para dejarlo más claro aún, preguntó:
Quote:El señor JANÉ I GUASCH: Si se pide saber si había suicidas o no ...ustedes lo pueden acreditar con su labor profesional, realizando las autopsias, reconociendo los cadáveres?Interesante el punto que hace resaltar Prieto de haber suicidas, sería más probable (aunque no seguro) buscarlos entre los cadáveres no identificados; por lo tanto, mientras no estuvieran identificados todos los cadáveres, afirmar que no existían suicidas era precipitado. De hecho, un artículo científico israelí recomendó empezar la búsqueda de suicidas entre los cadáveres más destrozados. Más adelante veremos que Prieto trató de mostrar dicho artículo a la Comisión, pero Alicia Castro se lo impidió.
El señor PRIETO CARRERO: ...Es decir, en primer lugar, lo más inmediato es la investigación de los cadáveres, que es lo que hacemos los médicos forenses. A partir de ahí hay una información preliminar, que puede orientar hacia la existencia de personas que estuvieran más o menos próximas al foco de explosión. Si no hay ningún elemento característico en las ropas de esas personas o algún otro detalle que pueda llamar la atención, el primer estudio de los cadáveres y de sus lesiones, hasta ese punto, no nos permite hacer afirmaciones categóricas y rotundas. Todo eso se tendrá que ver complementado con la identificación plena de esos cadáveres. En algunos casos será francamente difícil, porque, si hay un suicida entre las víctimas, probablemente no estará reclamado como desaparecido en el atentado. Y por último la investigación de la policía, una vez que sepa ya la identidad de esas víctimas. Yo creo que es una cuestión puramente de lógica, la secuencia de los acontecimientos que se sigue ante un suceso de estas características.
La mentira tiene las patas cortas, pero calza zancos al lado de las exclusivas conspiracionistas
