03-04-2008, 16:16:58
(This post was last modified: 03-04-2008, 16:17:58 by morenohijazo.)
Una curiosidad: Fariz Fazliahmetov, partisano ruso experto en explosivos, explicaba en Kursk, The Vital 24 hours (W. Fowler, Londres, 2005) lo siguiente, en relación a la batalla de Kursk, frente del Este, 1943:
Los guardias disparaban contra todo aquel que se acercase a las vías. A menudo observábamos a zapadores alemanes con detectores de minas y perros caminando a lo largo de las vías, precedidos por guardias que también llevaban perros con ellos. Nosotros poníamos las minas cuando habían pasado los guardias. Engañar a los perros era más complicado. Habían sido entrenados para oler nuestro TNT, así que encontraban sin problema las minas. Para solucionar el problema, empezamos a dispersar TNT por todas partes, con lo cual los perros comenzaron a creer que había minas en esas zonas. Al ser castigados al señalar lo que no eran más que pedazos de TNT como si se tratase de minas, los perros dejaron de localizar las verdaderas. Los alemanes se quejaban amargamente: "Los partisanos han reclutado a nuestros perros".
Sólo es una curiosidad, claro; el TNT suelto era puesto por los partisanos en cantidad suficiente para desorientar a los perros, puesto que ésa era su intención. E iba suelto, no en bolsas. Por otro lado, el olfato de los perros de raza de las SS y de los perros de los zapadores alemanes con seguridad no era inferior al de los cánidos de raza de nuestros días, y sus expertos eran también muy buenos
Pero sirva para decir que los perros no son infalibles, y los entrenadores tampoco.
Y entre la frase "Los partisanos han reclutado a nuestros perros" y la frase "Los jueces han comprado la Versión Oficial sólo hay una diferencia: los alemanes lo decían en broma.
Los guardias disparaban contra todo aquel que se acercase a las vías. A menudo observábamos a zapadores alemanes con detectores de minas y perros caminando a lo largo de las vías, precedidos por guardias que también llevaban perros con ellos. Nosotros poníamos las minas cuando habían pasado los guardias. Engañar a los perros era más complicado. Habían sido entrenados para oler nuestro TNT, así que encontraban sin problema las minas. Para solucionar el problema, empezamos a dispersar TNT por todas partes, con lo cual los perros comenzaron a creer que había minas en esas zonas. Al ser castigados al señalar lo que no eran más que pedazos de TNT como si se tratase de minas, los perros dejaron de localizar las verdaderas. Los alemanes se quejaban amargamente: "Los partisanos han reclutado a nuestros perros".
Sólo es una curiosidad, claro; el TNT suelto era puesto por los partisanos en cantidad suficiente para desorientar a los perros, puesto que ésa era su intención. E iba suelto, no en bolsas. Por otro lado, el olfato de los perros de raza de las SS y de los perros de los zapadores alemanes con seguridad no era inferior al de los cánidos de raza de nuestros días, y sus expertos eran también muy buenos
Pero sirva para decir que los perros no son infalibles, y los entrenadores tampoco.
Y entre la frase "Los partisanos han reclutado a nuestros perros" y la frase "Los jueces han comprado la Versión Oficial sólo hay una diferencia: los alemanes lo decían en broma.
La mentira tiene las patas cortas, pero calza zancos al lado de las exclusivas conspiracionistas
