10-04-2008, 21:43:41
Desde ese punto de vista está justificado que el castigo al terrorista sea mayor que al asesino cutre del calcetín lleno de monedas, efectivamente.
Es como si se hubiera castigado por dos delitos: uno de asesinato, otro de sedición, por ejemplo.
Pero también estoy de acuerdo con Arautiam en que desde el punto de vista de la víctima tendrían que contemplarse exactamente igual un asesinato por motivos políticos, que un sesinato por dinero, o por celos(por ejemplo).
En primer lugar porque, en principio, tan inocente es una víctima como otra. En segundo lugar porque hemos visto el uso que se le ha dado a la proteccion especial que se les aplica a las víctimas del terrorismo. Y no me refiero a subvenciones, etc. Me refiero a que casi, casi hemos asistido al nacimiento de una nueva religión, si por religión entendemos culto a un ser o grupo de seres que hemos levantado por encima de nosotros y cuya crítica es imposible. En la polis griega, los ciudadanos tenían más libertad para criticar a los Olímpicos griegos que los españoles a las víctimas del terrorismo. En algunos círculos la actitud hacia Alcaraz, por ejemplo, es de verdadero arrobo (en el sentido de éxtasis o embeleso).
Como siempre ocurre, no se puede poner a un colectivo por encima del bien y del mal pensando que, como han sufrido tanto, o como han trabajado tanto, o como son muy buena gente, no van a abusar de sus privilegios. Hay que marcar límites. Siempre hay que marcar límites.
Es como si se hubiera castigado por dos delitos: uno de asesinato, otro de sedición, por ejemplo.
Pero también estoy de acuerdo con Arautiam en que desde el punto de vista de la víctima tendrían que contemplarse exactamente igual un asesinato por motivos políticos, que un sesinato por dinero, o por celos(por ejemplo).
En primer lugar porque, en principio, tan inocente es una víctima como otra. En segundo lugar porque hemos visto el uso que se le ha dado a la proteccion especial que se les aplica a las víctimas del terrorismo. Y no me refiero a subvenciones, etc. Me refiero a que casi, casi hemos asistido al nacimiento de una nueva religión, si por religión entendemos culto a un ser o grupo de seres que hemos levantado por encima de nosotros y cuya crítica es imposible. En la polis griega, los ciudadanos tenían más libertad para criticar a los Olímpicos griegos que los españoles a las víctimas del terrorismo. En algunos círculos la actitud hacia Alcaraz, por ejemplo, es de verdadero arrobo (en el sentido de éxtasis o embeleso).
Como siempre ocurre, no se puede poner a un colectivo por encima del bien y del mal pensando que, como han sufrido tanto, o como han trabajado tanto, o como son muy buena gente, no van a abusar de sus privilegios. Hay que marcar límites. Siempre hay que marcar límites.
La mentira tiene las patas cortas, pero calza zancos al lado de las exclusivas conspiracionistas
