11-04-2008, 13:15:28
Mi sobrina Kathrin tendría unos 4 años (vamos, en otra edad que la que aquí se trata). Una noche no se dormía de ninguna manera, lloraba y lloraba. Su madre aguantó un rato pero al final fue a ver qué le pasaba.
La pequeñaja dejó de llorar inmediatamente, se abrazó a su madre y le dijo: "Kathrin granna, Mammi chuunt". En cristiano: "Kathrin llora, mamá viene".
Sabía latín, la criatura.
Y el cabreo de su madre (después, por supuesto) fue apoteósico.
"La ausencia de método es también un método."
Y las reglas empíricas a veces funcionan, aunque no sepamos cómo lo hacen.
La pequeñaja dejó de llorar inmediatamente, se abrazó a su madre y le dijo: "Kathrin granna, Mammi chuunt". En cristiano: "Kathrin llora, mamá viene".
Sabía latín, la criatura.
Y el cabreo de su madre (después, por supuesto) fue apoteósico.
"La ausencia de método es también un método."
Y las reglas empíricas a veces funcionan, aunque no sepamos cómo lo hacen.
