13-04-2008, 20:41:28
A continuación....
El método para reeducar la escalada de la Dra. DeVil *
Numerosos estudios demuestran que los niños de 12 meses que no saben bajar escaleras presentan un trastorno infantil por malos hábitos adquiridos. Este trastorno afecta al 99.9999999% de la población en la edad que nos ocupa. La no correción precoz de estos malos hábitos puede acarrear consecuencias desastrosas para su salud física y emocional, tales como: marcha inestable a los dos años, ausencia de movimientos de brazos a los dos años y medio, no saber caminar a la pata coja a los tres, ser incapaz de terminar un circuito Glen-Donam en cucclillas a los tres y medio, sacar malas notas en ginmasia en toda la primaria y secundaria y no obtener la suficiente nota en selectividad, lo que los conducirá al fracaso escolar y vital y en muchos casos a la delincuencia.
Además, existe un riesgo real y tremendo de que usted se caiga por la escaleras portando al niño. Y los niños de 12 meses pesan un huevo y no tengo yo la espalda como para bromas.
Al nacer, por algún extraño motivo, los niños no andan y no suben ni bajan escaleras. Es por ello importante que ya desde el mismo nacimiento se estimule al niño en su autosuficiencia, evitando transportarle de cualquier forma, en brazos, en cochecito o en cualquier otro tipo de portabebés. Si la aplicación de estos simples consejos no es capaz de promocionar una escalada libre y segura, a los 9 meses se debe emplear un método de reeducación diseñado por mí y avalado por grandes expertos en desarrollo infantil, como son mi marido y mi suegra y la periodista que escribe este libro.
Reeducación.
Coloque al niño el rellano superior de la escalera y dele una chichonera a la que nombrará "pepita", un poster de nadia comanechi y un discurso de unos 30 segundos más o menos así "cariño, mamá te quiere mucho y quiere que bajes las escaleras tú solito". Es importante que no lo toque ni lo coja. Si lo coge, aunque sólo sea una vez, su hijo se convertirá en un asesino en serie y saldrá en Gente.
Baje usted las escaleras sin mirar atrás. Es importante que baje usted por lo menos dos tramos para que el niño no la vea. Probablemente el niño llore desconsolado, ni caso, está intentado manipularla de la manera más cruel. Si el llanto le molesta mucho baje usted unos cuantos rellanos más (si es usted sorda no baje mucho que si no, no le oye). Al cabo de un tiempo prudencial vuelva usted a subir y sin tocar ni mirar mucho al niño le suelta usted un discurso un poco más corto, siempre cariñoso y respetuoso, tal que así "niño, que bajes ya te he dicho". Algunos niños se arrojarán por la escalera tras usted cuando vuelva a bajar. No se preocupe, para eso le hemos puesto a "pepita". Cójalo y vuelvalo a colocar en el rellano superior. Hágalo tantas veces como sea necesario hasta que el niño llegue abajo por sus propios medios. Aumente cada vez un poco más el tiempo que tarda en subir (un buen método es bajar cada vez un piso más, y mejora mucho el tema cartucheras) y siga la tabla de tiempos que puede adquirir comprando mi libro o mejor, la edición para el coleccionista con DVD. Aunque puede seguir usted cualquier otra o no seguir ninguna en particular. Lo importante es que no ceda, bajo ningún concepto o su hijo acabará invadiendo Irak o tal vez algo peor, fumando como un cosaco.
Yastá
* La Dra Devil se licenció en neuropatología criminal mientras compaginaba sus estudios con un trabajo a tiempo parcial para las SS alemanas. Más tarde realizó prácticas por tres años en Dachau. En la acutalidad se encuentra en paradero desconocido en algún lugar de la Pampa argentina.
El método para reeducar la escalada de la Dra. DeVil *
Numerosos estudios demuestran que los niños de 12 meses que no saben bajar escaleras presentan un trastorno infantil por malos hábitos adquiridos. Este trastorno afecta al 99.9999999% de la población en la edad que nos ocupa. La no correción precoz de estos malos hábitos puede acarrear consecuencias desastrosas para su salud física y emocional, tales como: marcha inestable a los dos años, ausencia de movimientos de brazos a los dos años y medio, no saber caminar a la pata coja a los tres, ser incapaz de terminar un circuito Glen-Donam en cucclillas a los tres y medio, sacar malas notas en ginmasia en toda la primaria y secundaria y no obtener la suficiente nota en selectividad, lo que los conducirá al fracaso escolar y vital y en muchos casos a la delincuencia.
Además, existe un riesgo real y tremendo de que usted se caiga por la escaleras portando al niño. Y los niños de 12 meses pesan un huevo y no tengo yo la espalda como para bromas.
Al nacer, por algún extraño motivo, los niños no andan y no suben ni bajan escaleras. Es por ello importante que ya desde el mismo nacimiento se estimule al niño en su autosuficiencia, evitando transportarle de cualquier forma, en brazos, en cochecito o en cualquier otro tipo de portabebés. Si la aplicación de estos simples consejos no es capaz de promocionar una escalada libre y segura, a los 9 meses se debe emplear un método de reeducación diseñado por mí y avalado por grandes expertos en desarrollo infantil, como son mi marido y mi suegra y la periodista que escribe este libro.
Reeducación.
Coloque al niño el rellano superior de la escalera y dele una chichonera a la que nombrará "pepita", un poster de nadia comanechi y un discurso de unos 30 segundos más o menos así "cariño, mamá te quiere mucho y quiere que bajes las escaleras tú solito". Es importante que no lo toque ni lo coja. Si lo coge, aunque sólo sea una vez, su hijo se convertirá en un asesino en serie y saldrá en Gente.
Baje usted las escaleras sin mirar atrás. Es importante que baje usted por lo menos dos tramos para que el niño no la vea. Probablemente el niño llore desconsolado, ni caso, está intentado manipularla de la manera más cruel. Si el llanto le molesta mucho baje usted unos cuantos rellanos más (si es usted sorda no baje mucho que si no, no le oye). Al cabo de un tiempo prudencial vuelva usted a subir y sin tocar ni mirar mucho al niño le suelta usted un discurso un poco más corto, siempre cariñoso y respetuoso, tal que así "niño, que bajes ya te he dicho". Algunos niños se arrojarán por la escalera tras usted cuando vuelva a bajar. No se preocupe, para eso le hemos puesto a "pepita". Cójalo y vuelvalo a colocar en el rellano superior. Hágalo tantas veces como sea necesario hasta que el niño llegue abajo por sus propios medios. Aumente cada vez un poco más el tiempo que tarda en subir (un buen método es bajar cada vez un piso más, y mejora mucho el tema cartucheras) y siga la tabla de tiempos que puede adquirir comprando mi libro o mejor, la edición para el coleccionista con DVD. Aunque puede seguir usted cualquier otra o no seguir ninguna en particular. Lo importante es que no ceda, bajo ningún concepto o su hijo acabará invadiendo Irak o tal vez algo peor, fumando como un cosaco.
Yastá
* La Dra Devil se licenció en neuropatología criminal mientras compaginaba sus estudios con un trabajo a tiempo parcial para las SS alemanas. Más tarde realizó prácticas por tres años en Dachau. En la acutalidad se encuentra en paradero desconocido en algún lugar de la Pampa argentina.
