20-04-2008, 18:59:10
Continuando con Llamazares, él político de IU continuó con preguntas que sus compañeros ya habían hecho y obteniendo las mismas respuestas de Prieto
Tomando un ejemplo de la vida real, es como si ustedes se hacen una exploración completa de salud, y un día el médico les cita y les dice: “No se han encontrado indicios de que padezca usted ninguna enfermedad” sin advertirle de que aún no han llegado la mitad de las pruebas; sin decirle siquiera que se trata de un resultado provisional, sin añadir la mísera coletilla “por el momento”.
Otra pregunta de Llamazares tiene un evidente interés: se refiere al caso que el forense había comentado de un análisis químico efectuado a uno de los cadáveres:
Porque, efectivamente, cuatro años después tendría interés conocer la causa por la que se pidieron dichos análisis: si el día 11 por la tarde o noche se pidieron dichos análisis porque a los forenses que hicieron la autopsia les pareció que había explosivos adheridos... ¿habían llegado los resultados negativos a la hora (01:30 de la madrugada) en que el Gobierno sacó el comunicado que afirmaba “en ningún caso se han encontrado datos o signos indiciarios con base científica, que permitan suponer la existencia de un suicida entre las víctimas”?
Pasemos a otra parlamentaria.
La parlamentaria Barkos Berruezo había sido una de las que solicitó la comparecencia del Subdirector del IAF (pensando que Prieto lo era). Tras hacerse eco del malestar por el error cometido, no renunció a efectuar algunas preguntas a Prieto, como testigo y como experto:
En todo caso, Prieto también en esta ocasión renuncia a hacer demagogia, como hubiera hecho de ser el corruto funcionario de que se le acusa.
Un tema un poco más interesante:
Nuevamente Barkos Berruezo permite que Prieto deje clara su opinión en torno al tema de las conclusiones del informe del 17 de Marzo:
Y tengo que decir que hasta ahora no he querido comentar que, desde luego, todos los conocidos que tengo yo forenses están de acuerdo con que, en general, no se puede diferenciar una muerte suicida de una homicida sin recurrir a las investigaciones policiales. Y no he querido comentarlo porque son ustedes libres de creer o no que yo he hablado con ellos. No sería más que una falacia por mi parte, puesto que no pueden contradecirme.
Sin embargo, sí voy a llamar a testimonio a una autoridad; un libro: "Medicina Legal y Toxixológica" De Gisbert Calabuig, en tiempos la Biblia de la Medicina Legal (ahora ya no sé quién ocupa este lugar).
Después de la publicidad :lol:
Quote:El señor LLAMAZARES TRIGO: ... No se encontraron indicios con base científica de que ninguno de los fallecidos se hubiese suicidado ...¿Esta afirmación se puede hacer únicamente desde el punto de vista médico-forense o necesita otro tipo de informaciones complementarias?Observen que, para Prieto, la afirmación del informe Lesmes/Baladía de que “en ningún caso se han encontrado datos o signos indiciarios con base científica, que permitan suponer la existencia de un suicida entre las víctimas” no es correcta porque, aubnque no diga ninguna mentira, induce a error, es incompleta, no debió ser hecha; para poder afirmar eso con rotundidad se precisan otras informaciones, cosa que no se dice en el informe.
El señor PRIETO CARRERO (Especialista en antropología forense): ... Creo que para poder llegar a esa rotundidad se necesita tener otro tipo de información complementaria, porque el reconocimiento del cadáver exclusivamente creo que no nos permite llegar con tal grado de certidumbre a una conclusión de ese tipo.
El señor LLAMAZARES TRIGO: ¿Se puede hacer en el día en que faltan aún 25 identificaciones?
El señor PRIETO CARRERO (Especialista en antropología forense): Por el mismo motivo, pienso que no.
...
El señor LLAMAZARES TRIGO: ¿No dan ninguna explicación respecto al motivo para el traslado?
El señor PRIETO CARRERO (Especialista en antropología forense): Simplemente que se iba a proceder al traslado y nada más. De hecho, el día siguiente no se pudo comenzar a trabajar en La Almudena hasta las cuatro y media de la tarde aproximadamente.
Tomando un ejemplo de la vida real, es como si ustedes se hacen una exploración completa de salud, y un día el médico les cita y les dice: “No se han encontrado indicios de que padezca usted ninguna enfermedad” sin advertirle de que aún no han llegado la mitad de las pruebas; sin decirle siquiera que se trata de un resultado provisional, sin añadir la mísera coletilla “por el momento”.
Otra pregunta de Llamazares tiene un evidente interés: se refiere al caso que el forense había comentado de un análisis químico efectuado a uno de los cadáveres:
Quote:El señor LLAMAZARES TRIGO: En relación con el caso de un cadáver especialmente afectado por la explosión, usted respondió que había habido un caso en el que se había producido un análisis químico. Ese análisis clínico, ¿qué día se encarga? ¿Recuerda usted? Ya no era en Ifema.Lo que destaca de esta pregunta es que se pidió un análisis a un cadáver y que es posible que este análisis fuera de explosivos. No hemos sabido más del caso porque es de suponer que dicho análisis salió negativo y en todo caso no aportó nada a la investigación, y porque en aquellos momentos de la Comisión de Investigación nadie suponía que, cuatro años después, íbamos aún a estar discutiendo esto.
El señor PRIETO CARRERO (Especialista en antropología forense): Sí, era en Ifema. Sería el día 11, no recuerdo exactamente, por la tarde, tarde noche.
El señor LLAMAZARES TRIGO: ¿Sabe qué producto se intentaba identificar en el análisis químico?
El señor PRIETO CARRERO (Especialista en antropología forense): No lo sé porque yo no solicité directamente ese análisis. Ni siquiera hice yo el estudio de ese cadáver. Ese fue un comentario que me hicieron en el equipo que estaba trabajando, además de los dos equipos que había de odontología tampoco sé exactamente cuál de los dos fue, pero fue en uno de esos dos gabinetes donde se estaba trabajando haciendo los estudios antropológicos y odontológicos donde, al pasar por uno de ellos en que se estaba haciendo el cambio de un cadáver, se comentó. Pero tampoco me pareció algo fuera de lo normal. En una situación de estas me parece normal que se tomen muestras para hacer análisis de explosivos en cadáveres, igual que se hace en caso de disparos por arma de fuego, en otro tipo de etiologías.
El señor LLAMAZARES TRIGO: ¿La resolución del análisis no conoce cuál es?
El señor PRIETO CARRERO (Especialista en antropología forense): Lo desconozco. No sé ni siquiera tampoco donde se ha podido realizar ese análisis.
Porque, efectivamente, cuatro años después tendría interés conocer la causa por la que se pidieron dichos análisis: si el día 11 por la tarde o noche se pidieron dichos análisis porque a los forenses que hicieron la autopsia les pareció que había explosivos adheridos... ¿habían llegado los resultados negativos a la hora (01:30 de la madrugada) en que el Gobierno sacó el comunicado que afirmaba “en ningún caso se han encontrado datos o signos indiciarios con base científica, que permitan suponer la existencia de un suicida entre las víctimas”?
Pasemos a otra parlamentaria.
La parlamentaria Barkos Berruezo había sido una de las que solicitó la comparecencia del Subdirector del IAF (pensando que Prieto lo era). Tras hacerse eco del malestar por el error cometido, no renunció a efectuar algunas preguntas a Prieto, como testigo y como experto:
Quote:La señora BARKOS BERRUEZO: En cualquier caso, y dada su posición privilegiada como actor en lo ocurrido en Ifema en aquellas tremendas horas del 11 de marzo, sí queremos hacerle algunas preguntas, además, como experto en el tema.Barkos Berruezo orienta sus preguntas a que Prieto describa las condiciones de trabajo en Ifema para luego preguntar sobre si el ritmo de trabajo, acelerado y enfocado a la identificación de cadáveres, hubiera tenido como consecuencias la no identificación de cadáveres suicidas:
Quote:La señora BARKOS BERRUEZO: Un ritmo de trabajo intenso, con el proceso que usted nos ha reseñado, que tenía como objeto principal, lo ha dicho usted hoy aquí, la identificación de esos cadáveres, no otro.Respuesta ambigua. Para Prieto, parece que no tiene sentido preguntar eso. Es lógico, puesto que es imposible saber si, en caso de haber dedicado más tiempo a intentar encontrar terroristas suicidas, se hubieran hallado o no... Para eso tendríamos que estar seguros de que había uno, y no es así. Salvando las distancias, es parecido al debate sobre la infalibilidad de los perros olfateando explosivos, cuando nos presentan los alijos aprehendidos ¿Cómo saber cuántos se han escapado?
¿Hubiera sido posible con ese ritmo de trabajo tratar de conseguir otros objetivos, pautar otras búsquedas, como la de la posibilidad de que existieran suicidas?
El señor PRIETO CARRERO (Especialista en antropología forense): Como digo, no se nos planteó seguir otra línea de trabajo en ese momento porque...inicialmente la labor estaba fundamentalmente dirigida hacia la identificación de los cadáveres.
En todo caso, Prieto también en esta ocasión renuncia a hacer demagogia, como hubiera hecho de ser el corruto funcionario de que se le acusa.
Un tema un poco más interesante:
Quote:La señora BARKOS BERRUEZO: ... ¿En ningún momento escucharon hablar de la posibilidad de suicidas? ¿No surgió la palabra a lo largo de tantas horas de trabajo con agentes de Policía científica, en ningún momento la escucharon?Sinceramente, me parece más lógica la suposición de que se escuchó hablar de posibles suicidas que lo contrario. La afirmación de que se encontraban todos en una burbuja donde no se enteraban de lo que ocurría en el exterior, y nadie tuvo la más mínima imaginación para sospechar que pudiese haber suicidas, no resiste el más mínimo análisis
El señor PRIETO CARRERO (Especialista en antropología forense): La posibilidad, claro.
La señora BARKOS BERRUEZO: ¿Oyó hablar usted en IFEMA de la posibilidad de que existieran suicidas?
El señor PRIETO CARRERO (Especialista en antropología forense): Claro que se oyó.
La señora BARKOS BERRUEZO: Es que habíamos escuchado exactamente lo contrario.
El señor PRIETO CARRERO (Especialista en antropología forense): Lo que no significa que eso hiciera que nuestro trabajo cambiara o se orientara.
La señora BARKOS BERRUEZO: Me refería a oír hablar.
El señor PRIETO CARRERO (Especialista en antropología forense): Nuestro trabajo era fundamentalmente orientado en ese momento a la identificación de las víctimas.
La señora BARKOS BERRUEZO: Pero sí escucharon hablar, lógicamente.
El señor PRIETO CARRERO (Especialista en antropología forense): Ahora, se escuchaba por ahí aquello.
Nuevamente Barkos Berruezo permite que Prieto deje clara su opinión en torno al tema de las conclusiones del informe del 17 de Marzo:
Quote:La señora BARKOS BERRUEZO: ¿El que no se hayan encontrado datos científicos que apunten a la existencia de suicidas, que es una de las afirmaciones que hizo aquí la señora Baladía, permite certificar que no existen suicidas?Esta frase resume claramente todo lo dicho anteriormente por Prieto.
El señor PRIETO CARRERO (Especialista en antropología forense): Eso dependerá de lo que entendamos por datos científicos. Si los datos científicos son a los que yo me he referido antes, es decir, estrictamente el estudio del carácter de las lesiones, de su intensidad, su distribución, etcétera, no. Ahora, si en datos científicos incluimos también los derivados de la investigación de la policía, etcétera, llegará un momento en que esa posibilidad haya que afirmarla o excluirla.
La señora BARKOS BERRUEZO: Pero los datos científicos en manos de un experto del Instituto Anatómico Forense no son suficientes, según su opinión.
El señor PRIETO CARRERO (Especialista en antropología forense): Solamente los derivados del estudio del cadáver para mí no son suficientes para afirmar de manera rotunda si hay o para excluir la existencia de suicidas.
Y tengo que decir que hasta ahora no he querido comentar que, desde luego, todos los conocidos que tengo yo forenses están de acuerdo con que, en general, no se puede diferenciar una muerte suicida de una homicida sin recurrir a las investigaciones policiales. Y no he querido comentarlo porque son ustedes libres de creer o no que yo he hablado con ellos. No sería más que una falacia por mi parte, puesto que no pueden contradecirme.
Sin embargo, sí voy a llamar a testimonio a una autoridad; un libro: "Medicina Legal y Toxixológica" De Gisbert Calabuig, en tiempos la Biblia de la Medicina Legal (ahora ya no sé quién ocupa este lugar).
Después de la publicidad :lol:
La mentira tiene las patas cortas, pero calza zancos al lado de las exclusivas conspiracionistas
