El problema nituniyo, es que la percepción paterna sí que se puede manipular. Echa un vistazo a esos artículos y libros. Todos hablan de espantosas consecuencias derivadas del insomnio infantil. El insomnio infantil afecta al 30% de la población (¡es una plaga!). En la review de Isócrates incluso hablan de trastornos que afectan al 50%. Pues hombre, estadísticamente, estar en el percentil 50 o 30 de neurodesarrollo debe ser bastante probable para un niño. Se obvia que el neurodesarrollo no es lineal, que un día un niño se levanta diez veces y dos noches después se va a su cama tranquilamente y duerme toda la noche durante dos años sin incordiar hasta que un día ve una película de miedo y se convierte en sonámbulo. Es así. Pasa con un montón de temas en el asunto niños. Si el niño baja del percentil 50 en peso ya te dan biberones, si no controla esfínteres a los tres años ya te echan la bronca en el cole, si no duerme solo toda la noche a los seis meses se convertirá en un inadaptado social. Ja. Y jamás se hace un diagnóstico objetivo. Jamás.
Si los posibles efectos negativos son prácticamente imposibles de determinar a menos que se hagan seguimientos exhaustivos de por vida de esos niños, ¿cómo se puede demostrar un efecto negativo producido por estar en el percentil 50 en tema sueño? Vamos, hombre.
Si a los padres en lugar de decirles que sus hijos enfermarán y que ellos enfermarán, les dicen que su hijo es único, que cómo duerme, cómo come y cómo se comporta le hacen especial, ni mejor ni peor, que no se puede saber cuán inteligente será o qué carrera seguirá a la edad de seis meses, si les dicen eso y les dicen que ellos sean los que se den baños calientes, se enciendan velas y le encaromen algún día al niño a los suegros para echarse un polvo otro gallo les cantaría. Pero es que les dicen que ellos serán los responsables de la inadaptación social del niño, como poco. Y si su hijo, que era inquieto y curioso e iba para nóbel de física cuántica o para plusmarquista mundial, pues ahora es tranquilo y va para contable. O vete tú a saber. Y todos tan contentos. Es mucho más fácil y menos temerario modificar las costumbres de los padres porque los padres pueden razonar (en la gran mayoría de los casos
).
Los métodos de adiestramiento basados en la supresión del llanto inciden en la comunicación y en la vinculación y producen cantidades descontraladas de neurotransmisores implicados en la adaptación al estrés y por tanto sí que inciden en la vida futura. Los entrenadores de perros lo saben perfectamente.
Ah y además porque hay otros métodos. Y también son "conductistas". No hace falta aguantar el tirón.
La Tuppence, reivindicando el percentil 3.
Si los posibles efectos negativos son prácticamente imposibles de determinar a menos que se hagan seguimientos exhaustivos de por vida de esos niños, ¿cómo se puede demostrar un efecto negativo producido por estar en el percentil 50 en tema sueño? Vamos, hombre.
Si a los padres en lugar de decirles que sus hijos enfermarán y que ellos enfermarán, les dicen que su hijo es único, que cómo duerme, cómo come y cómo se comporta le hacen especial, ni mejor ni peor, que no se puede saber cuán inteligente será o qué carrera seguirá a la edad de seis meses, si les dicen eso y les dicen que ellos sean los que se den baños calientes, se enciendan velas y le encaromen algún día al niño a los suegros para echarse un polvo otro gallo les cantaría. Pero es que les dicen que ellos serán los responsables de la inadaptación social del niño, como poco. Y si su hijo, que era inquieto y curioso e iba para nóbel de física cuántica o para plusmarquista mundial, pues ahora es tranquilo y va para contable. O vete tú a saber. Y todos tan contentos. Es mucho más fácil y menos temerario modificar las costumbres de los padres porque los padres pueden razonar (en la gran mayoría de los casos
).Los métodos de adiestramiento basados en la supresión del llanto inciden en la comunicación y en la vinculación y producen cantidades descontraladas de neurotransmisores implicados en la adaptación al estrés y por tanto sí que inciden en la vida futura. Los entrenadores de perros lo saben perfectamente.
Ah y además porque hay otros métodos. Y también son "conductistas". No hace falta aguantar el tirón.
La Tuppence, reivindicando el percentil 3.
