22-04-2008, 18:44:36
Perdona el título del hilo... luego he visto que no quedaba muy bien... 
Me tienen harto la gentuza a quien Rouco da todo el poder de "comunicadores cristianos"... No sólo a mí, es que cada vez el cabreo de los católicos es mayor. El delirio de la Conferencia Episcopal bailando el Fedefriki, o la imbecilidad de los neocon y libegales, cuando muchos somos simplemente cristianos, ya ha superado la barrera de contenerse porque lo diga el cardenal...
No había pensado particularmente en el tema de Cristo, pero ya que lo sacas, una de las tradiciones más antiguas de la Iglesia es la de Verónica, la Vera Icon. No es sólo una historia oral, forma parte de la Tradición y Verónica es santa. Pues bien, cuando Verónica se acerca al Cristo lo hace con un vino narcótico que era permitido por las autoridades romanas en caso de ejecución (así lo cuenta la mística y Venerable Anna Catalina Emmerich), además, el paño de lino que grabó Su rostro, ese que pasó después hasta el Mandilion y es origen de la muy posterior Sábana de Turín, era también una ayuda para refrescar la cara de los condenados.
...Y también está el caso de Simón de Cirene, el que le ayudó con la cruz.
Este fragmento lo novelé yo mismo, pero refleja estrictamente el credo eclesial:
El hilo es para la eutanasia, que no es tema fácil. Para eso y para homenajear a los que se dedican a cuidados paliativos.

Me tienen harto la gentuza a quien Rouco da todo el poder de "comunicadores cristianos"... No sólo a mí, es que cada vez el cabreo de los católicos es mayor. El delirio de la Conferencia Episcopal bailando el Fedefriki, o la imbecilidad de los neocon y libegales, cuando muchos somos simplemente cristianos, ya ha superado la barrera de contenerse porque lo diga el cardenal...
No había pensado particularmente en el tema de Cristo, pero ya que lo sacas, una de las tradiciones más antiguas de la Iglesia es la de Verónica, la Vera Icon. No es sólo una historia oral, forma parte de la Tradición y Verónica es santa. Pues bien, cuando Verónica se acerca al Cristo lo hace con un vino narcótico que era permitido por las autoridades romanas en caso de ejecución (así lo cuenta la mística y Venerable Anna Catalina Emmerich), además, el paño de lino que grabó Su rostro, ese que pasó después hasta el Mandilion y es origen de la muy posterior Sábana de Turín, era también una ayuda para refrescar la cara de los condenados.
...Y también está el caso de Simón de Cirene, el que le ayudó con la cruz.
Este fragmento lo novelé yo mismo, pero refleja estrictamente el credo eclesial:
Quote:.-“No podemos llevarlo vivo si no buscáis a alguien que le ayude a portar el travesaño”.Ya no hablo más de religión. Prometido.
Vieron a poca distancia un pagano, un tal Simón Cirineo, acompañado de sus tres hijos, que llevaba bajo el brazo un haz de ramas menudas, pues era jardinero. Venía de trabajar en la muralla oriental de la ciudad, y no podía salir de en medio de la multitud.
“Después que se burlaron de Él, le quitaron el manto púrpura, le pusieron sus vestidos y cargando sobre Sí la cruz, salió hacia el sitio llamado Calvario, que en hebreo se dice Gólgota (calavera). Cuando salían encontraron a un hombre de Cirene, llamado Simón, al cual requirieron para que cargase su cruz.”
Aquel peñasco parecía en verdad un cráneo, y se decía que el de Adán, “el Hombre”, estaba enterrado allí debajo.
Como los soldados reconocieron sus vestimentas paganas y de clase inferior, le mandaron ayudar al Nazareno. (...) Con sus 40 años no tuvo dificultad alguna para cargar el brazo de la cruz. Detrás venían sus hijos, Rufo y Alejandro, que más tarde serían discípulos, sobre todo Rufo que se hizo muy famoso en Roma por su amistad con Pablo de Tarso. También había uno pequeño que vi después con Esteban, antes de que lo lapidaran.
La otra mujer, la que no hablaba, se acurrucaba en el portalón con un paño apretado en su pecho. Les pregunté qué le ocurría. Era Serafia, mujer de Sirac el del Consejo del Templo. Más adelante, el mundo la conocería como Verónica, de Vera Icon (Retrato Verdadero), a causa de lo que hizo ese día. Verónica había preparado un vino aromatizado, con intención de dárselo a beber al Mesías para fortalecerlo. Salió con su velo y un paño sobre los hombros. Tenía una hija adoptada de 9 años que se escondió con el vaso. Ella se adelantó a trompicones entre la multitud y se presentó paño en mano, pidiendo que la dejaran limpiarle la cara. Era costumbre aceptada limpiar la sangre y el sudor de los condenados. Yesúa tomó el paño con manos temblorosas, lo aplicó sobre su rostro ensangrentado y se lo devolvió dándole las gracias. (...) la niña se acercaba con el vaso rebosando vino y miel.
El hilo es para la eutanasia, que no es tema fácil. Para eso y para homenajear a los que se dedican a cuidados paliativos.
