22-04-2008, 23:55:45
Veamos ahora un punto que, habiendo pasado más desapercibido estos años, fundamentalmente porque todo el mundo guardó (guardamos) un respetuoso silencio respecto a las declaraciones de Carmen Baladía, adquiere ahora nueva relevancia. Es el asunto estrella de hoy.
A las doce horas de comenzar los trabajos de necropsia, Carmen Baladía afirma tener claro, haber conseguido la certeza moral (y, aunque no firma ningún informe oficial en esos momentos, así lo declara ante la Comisión de Investigación) de que no había ningún suicida entre los fallecidos. Es más, un informe oficial del Gobierno pone en boca (metafórica) del IAF que no se han encontrado indicios de suicidios.
La hora de ese informe oficial es aproximadamente la misma de la finalización de trabajos.
Si Prieto dice la verdad, si no se convocó ninguna reunión con los forenses, si los informes no preguntaban específicamente por la existencia de suicidas, si nadie (nadie con mando, se entiende) preguntó a todos los forenses por la inexistencia de suicidas ¿cómo se entiende que minutos después de finalizar los trabajos ya se pueda afirmarlo?
Recordemos que la formulación de la nota oficial del Gobierno en tiempo real, por prudente que parezca (no dice que no haya terroristas suicidas, dice que no se han encontrado indicios de ello) es, sin embargo, universal en su negativa. Para estar seguros de que ninguno de los forenses haya encontrado ninguna pista que permita sospechar suicidio, hay que hablar con ellos. Hay que convocar una reunión, o ir mesa por mesa preguntando a todos.
Prieto dice que esto no se hizo. Baladía no dice que se hiciera. Por el contrario, dice...
Supuestamente, Carmen Baladía defiende que, una vez acabados los trabajos, no haber recibido una comunicación específica e individualizada de algún forense informando del hallazgo de indicios de suicidio es suficiente para asegurar que no existieron.
Sin embargo...
1) La prioridad (como la propia Carmen Baladía confirmó) no fue otra sino la identificación de los cadáveres.
2) Para ello se rellenaban impresos en los que no se preguntaba específicamente por la presencia de suicidas
3) No existe ninguna prueba forense que asegure al 100 % que un determinado cadáver pertenece a un muerto por homicidio o muerte accidental
4) No se ha informado de ninguna reunión o puesta en común de la opinión de todos los forenses sobre el asunto
Y para no echar nada en saco roto, recordemos que Prieto escuchó que había al menos un cadáver en el que se había pedido un análisis, del que ignoramos todo, y que todo hace pensar que salió negativo, pero que dudo mucho que a las 01:30 h del día 12 de Marzo ya se conociera el resultado.
En resumidas cuentas, y pese a quien pese, afirmar con fecha del 12 de Marzo que no se habían encontrado datos de posibles suicidas es una información falaz, en cuanto que induce a engaño.
Pero, suponiendo que sea así ¿por qué no lo dijeron los demás forenses? ¿por qué no salieron a denunciar públicamente que Carmen Baladía no les preguntó nada ni convocó reuniones? Y, puestos... ¿por qué no han denunciado que Prieto mienta?
Los conspiracionistas, cuando surge una pregunta como ésta, suelen apelar al corporativismo de los médicos. Un médico –dicen- nunca denuncia a otro.
Pero no hace falta recurrir a conspiraciones cuando todo queda explicado de manera más sencilla y razonable.
1) En primer lugar, Carmen Baladía no afirmó que hubiera habido reuniones ni que hubiera preguntado a TODOS los forenses. Sólo afirmó que no habia encontrado pruebas de suicidas, sin ocuparse de advertir que a esas horas los trabajos policiales no estaban ni mucho menos terminados.
2) En segundo lugar, fíjense cuándo se hacen públicas estas declaraciones.
a. Por supuesto, la información en tiempo real se fue conociendo en el acto, pero, dado lo compartimentado de los trabajos forenses, en esos momentos ningún forense tenía información suficiente como para desmentir a la Directora (a no ser que hubiera aparecido algo tan claro como un cinturón de explosivos, que no hubiera pasado desaparecido en ningún caso).
b. Cuando Carmen Baladía informa a la Comisión, que es cuando un forense atento a la evolución del caso puede sospechar politización del tema, es el día 6 de Julio. Han pasado cuatro meses, y se sabe con seguridad que no han aparecido suicidas.
c. ¿Para qué salir a la luz pública? ¿Qué decir? Los colectivos de profesionales médicos, como los de físicos, o ingenieros, en general están poco politizados, y huyen de cualquier conflicto no laboral en el que tengan mucho que perder y nada, absolutamente nada, que ganar. En esto, en realidad, todos somos iguales ¿no les parece?
Por lo tanto, ¿qué iban a denunciar? ¿qué beneficio podían sacar?
Durante los últimos cuatro años esto se ha conocido y se ha callado. No por miedo ni por nada inconfesable, sino porque las investigaciones del caso habían tomado otro rumbo. Carmen Baladía, por equivocadas o precipitadas que nos parecieran sus conclusiones, parecía haber tenido razón al fin o al cabo, en cuanto a la no aparición de cadáveres de suicidas. Y, como todo el mundo, tenía derecho a la presunción de que su trabajo y su informe había sido guiado por la imparcialidad y la profesionalidad.
Como todo el mundo, excepto Prieto, claro está. José Luis Prieto no ha tenido este derecho. Pese a que sus razonamientos estuvieron más ajustados a la ars medica y científica que los de los expertos citados por el conglomerado mediático-político conspiracionista, ha sido insultado, vilipendiado, humillado, acusado de traición, complicidad con terrorismo, causante de 190 asesinatos, ocultación de pruebas ... en fin, todos ustedes lo saben.
El forense no se ha defendido, sin duda porque pensó que callando acabarían por olvidarle sus agresores. Y así parecía ser. Pero pasados cuatro años, las entrevistas de Carmen Baladía ante Luis del Pino volvieron a levantar la sospecha, injustificada pero tenaz, sobre las pruebas forenses y específicamente sobre su trabajo.
Y había que repasarlo. Y ponerlo por escrito. Por ejemplo, en este hilo. Para que nunca, nunca más quede una trola sin respuesta.
Quote:El señor RASCÓN ORTEGA: ¿Hicieron ustedes alguna sesión clínica después de haber identificado o tratado de identificar los cadáveres, de haber analizado, investigado pesquisas, huellas, en esos cadáveres?Interesante. Ambos forenses, Carmen Baladía y José Luis Prieto, afirman que la principal prioridad en los trabajos forenses sobre los cadáveres del 11-M fue la identificación de los cadáveres.
El señor PRIETO CARRERO (Especialista en antropología forense): Si la ha habido yo no he participado en esa reunión.
El señor RASCÓN ORTEGA: ¿A usted le han pedido información respecto de esos diez cadáveres o restos humanos que en su momento analizó?
El señor PRIETO CARRERO (Especialista en antropología forense): No me han pedido información, pero esa información consta en los protocolos que se cumplimentaron en su momento, que yo no los tengo.
El señor RASCÓN ORTEGA: ¿Pero que usted rellenó?
El señor PRIETO CARRERO (Especialista en antropología forense): Sí.
El señor RASCÓN ORTEGA: ¿Y había algún apartado dedicado específicamente a la existencia de suicidas?
El señor PRIETO CARRERO (Especialista en antropología forense): No había ningún apartado específico que nosotros tuviéramos que cumplimentar en relación con esa situación.
El señor RASCÓN ORTEGA: ¿Alguien que coordinara los trabajos médico-forenses en algún momento les preguntó de manera individualizada a cada uno de ustedes sobre la existencia de suicidas?
El señor PRIETO CARRERO (Especialista en antropología forense): No.
A las doce horas de comenzar los trabajos de necropsia, Carmen Baladía afirma tener claro, haber conseguido la certeza moral (y, aunque no firma ningún informe oficial en esos momentos, así lo declara ante la Comisión de Investigación) de que no había ningún suicida entre los fallecidos. Es más, un informe oficial del Gobierno pone en boca (metafórica) del IAF que no se han encontrado indicios de suicidios.
La hora de ese informe oficial es aproximadamente la misma de la finalización de trabajos.
Si Prieto dice la verdad, si no se convocó ninguna reunión con los forenses, si los informes no preguntaban específicamente por la existencia de suicidas, si nadie (nadie con mando, se entiende) preguntó a todos los forenses por la inexistencia de suicidas ¿cómo se entiende que minutos después de finalizar los trabajos ya se pueda afirmarlo?
Recordemos que la formulación de la nota oficial del Gobierno en tiempo real, por prudente que parezca (no dice que no haya terroristas suicidas, dice que no se han encontrado indicios de ello) es, sin embargo, universal en su negativa. Para estar seguros de que ninguno de los forenses haya encontrado ninguna pista que permita sospechar suicidio, hay que hablar con ellos. Hay que convocar una reunión, o ir mesa por mesa preguntando a todos.
Prieto dice que esto no se hizo. Baladía no dice que se hiciera. Por el contrario, dice...
Quote:¿por qué íbamos a pensar los médicos forenses madrileños que había un suicida?Si hubiera habido una reunión de forenses donde todos se mostraran de acuerdo en que no había suicidas ¿no lo hubiera dicho Carmen Baladía, para reafirmar sus tesis, en lugar de tratar de convencernos de que los forenses vivían en una burbuja, donde a nadie se le ocurrió que pudiera haber un suicida?
...
¿Por qué iba a pensar …? No entiendo. Ni yo ni mis compañeros tenemos ningún motivo para pensar …
Supuestamente, Carmen Baladía defiende que, una vez acabados los trabajos, no haber recibido una comunicación específica e individualizada de algún forense informando del hallazgo de indicios de suicidio es suficiente para asegurar que no existieron.
Sin embargo...
1) La prioridad (como la propia Carmen Baladía confirmó) no fue otra sino la identificación de los cadáveres.
2) Para ello se rellenaban impresos en los que no se preguntaba específicamente por la presencia de suicidas
3) No existe ninguna prueba forense que asegure al 100 % que un determinado cadáver pertenece a un muerto por homicidio o muerte accidental
4) No se ha informado de ninguna reunión o puesta en común de la opinión de todos los forenses sobre el asunto
Y para no echar nada en saco roto, recordemos que Prieto escuchó que había al menos un cadáver en el que se había pedido un análisis, del que ignoramos todo, y que todo hace pensar que salió negativo, pero que dudo mucho que a las 01:30 h del día 12 de Marzo ya se conociera el resultado.
En resumidas cuentas, y pese a quien pese, afirmar con fecha del 12 de Marzo que no se habían encontrado datos de posibles suicidas es una información falaz, en cuanto que induce a engaño.
Pero, suponiendo que sea así ¿por qué no lo dijeron los demás forenses? ¿por qué no salieron a denunciar públicamente que Carmen Baladía no les preguntó nada ni convocó reuniones? Y, puestos... ¿por qué no han denunciado que Prieto mienta?
Los conspiracionistas, cuando surge una pregunta como ésta, suelen apelar al corporativismo de los médicos. Un médico –dicen- nunca denuncia a otro.
Pero no hace falta recurrir a conspiraciones cuando todo queda explicado de manera más sencilla y razonable.
1) En primer lugar, Carmen Baladía no afirmó que hubiera habido reuniones ni que hubiera preguntado a TODOS los forenses. Sólo afirmó que no habia encontrado pruebas de suicidas, sin ocuparse de advertir que a esas horas los trabajos policiales no estaban ni mucho menos terminados.
2) En segundo lugar, fíjense cuándo se hacen públicas estas declaraciones.
a. Por supuesto, la información en tiempo real se fue conociendo en el acto, pero, dado lo compartimentado de los trabajos forenses, en esos momentos ningún forense tenía información suficiente como para desmentir a la Directora (a no ser que hubiera aparecido algo tan claro como un cinturón de explosivos, que no hubiera pasado desaparecido en ningún caso).
b. Cuando Carmen Baladía informa a la Comisión, que es cuando un forense atento a la evolución del caso puede sospechar politización del tema, es el día 6 de Julio. Han pasado cuatro meses, y se sabe con seguridad que no han aparecido suicidas.
c. ¿Para qué salir a la luz pública? ¿Qué decir? Los colectivos de profesionales médicos, como los de físicos, o ingenieros, en general están poco politizados, y huyen de cualquier conflicto no laboral en el que tengan mucho que perder y nada, absolutamente nada, que ganar. En esto, en realidad, todos somos iguales ¿no les parece?
Por lo tanto, ¿qué iban a denunciar? ¿qué beneficio podían sacar?
Durante los últimos cuatro años esto se ha conocido y se ha callado. No por miedo ni por nada inconfesable, sino porque las investigaciones del caso habían tomado otro rumbo. Carmen Baladía, por equivocadas o precipitadas que nos parecieran sus conclusiones, parecía haber tenido razón al fin o al cabo, en cuanto a la no aparición de cadáveres de suicidas. Y, como todo el mundo, tenía derecho a la presunción de que su trabajo y su informe había sido guiado por la imparcialidad y la profesionalidad.
Como todo el mundo, excepto Prieto, claro está. José Luis Prieto no ha tenido este derecho. Pese a que sus razonamientos estuvieron más ajustados a la ars medica y científica que los de los expertos citados por el conglomerado mediático-político conspiracionista, ha sido insultado, vilipendiado, humillado, acusado de traición, complicidad con terrorismo, causante de 190 asesinatos, ocultación de pruebas ... en fin, todos ustedes lo saben.
El forense no se ha defendido, sin duda porque pensó que callando acabarían por olvidarle sus agresores. Y así parecía ser. Pero pasados cuatro años, las entrevistas de Carmen Baladía ante Luis del Pino volvieron a levantar la sospecha, injustificada pero tenaz, sobre las pruebas forenses y específicamente sobre su trabajo.
Y había que repasarlo. Y ponerlo por escrito. Por ejemplo, en este hilo. Para que nunca, nunca más quede una trola sin respuesta.
La mentira tiene las patas cortas, pero calza zancos al lado de las exclusivas conspiracionistas
