23-04-2008, 23:35:53
Quote:La señora CASTRO MASAVEU: Le dije antes, no sé si me contestó, creo que no, ¿sabe usted si todos los cadáveres han sido identificados y reclamados por sus familiares?La pregunta, ciertamente, había sido hecha antes, pero interrumpiendo (como tantas veces durante esta comparecencia) la argumentación de Prieto, y en éste caso el forense pidió y consiguió que le dejaran avanzar su exposición, aunque no llegó a terminarla (cortada irrespetuosamente por Alicia Castro).
La pregunta es retórica. Alicia Castro sabe que es así, y de hecho la primera formulación de la pregunta era:
Quote:La señora CASTRO MASAVEU: ¿Sabe usted que todos los cadáveres han sido reclamados por sus familiares?Porque lo que quiere mostrar con eso es que no había terroristas suicidas. Los cadáveres pertenecían a familias identificadas, luego no eran terroristas. Es un argumento absolutamente falso, y no tenemos más que centrarnos en los terroristas que pusieron las bombas del 11-M para desmontarlo: ¿Sabía la mujer de Jamal Ahmidan que su esposo dirigía el comando? ¿Sabían las madres, los hermanos, de otros terroristas, que sus hijos iban a poner las bombas? La experiencia demuestra que en los países occidentales (contrariamente a lo que ocurre muchas veces en Israel) los fanáticos con frecuencia llevan una vida perfectamente normal, con familias que no sospechan las actividades de sus seres queridos. Por lo tanto, si hubiera habido terroristas suicidas, sus cadáveres hubieran sido reclamados por familiares absolutamente ignorantes de la doble vida de sus seres queridos
Quote:El señor PRIETO CARRERO (Especialista en antropología forense): No lo sé.Observen esta nueva cota de falta de respeto. No sólo declara frívola su comparecencia (a lo que, como ya vimos, los demás grupos parlamentarios responderán de manera unánime afirmando su interés) sino que ni siquiera lo dice dirigiéndose al testigo. Habla con el presidente Como dándole la espalda a Prieto, o pasando de él...
La señora CASTRO MASAVEU: Tiene usted tantas dudas que, sinceramente, me parece un poco frívola esta comparecencia, señor presidente.
Quote:El señor PRIETO CARRERO (Especialista en antropología forense): No tengo dudas, le digo rotundamente que no lo sé, no que lo dude. No es ninguna duda.En realidad posiblemente Prieto haya oído, o sepa, que se han entregado los cadáveres, pero técnicamente no es su misión saberlo ni declararlo ante la Comisión parlamentaria.
En un juicio, un juez preparado no habría permitido esto. Lo que pretende Alicia Castro es introducir la idea de que, por haber sido entregados los cadáveres a sus familiares, no es posible que se traten de terroristas suicidas. Un juez, sin duda, le hubiera obligado a ir al grano, y le hubiera recordado que, de tener dudas, debiera haber preguntado a Carmen Baladía, responsable de la entrega de los cadáveres a los familiares
[b]La señora CASTRO MASAVEU: No lo sabe. Tampoco conoce los informes de las autopsias, no conoce los de los ADN, no conoce nada.
El señor PRIETO CARRERO (Especialista en antropología forense): No conozco nada más que la parte que me corresponde.
La señora CASTRO MASAVEU: Usted sabe, sin embargo, que muchos compañeros tienen las mismas dudas que usted. Eso nos lo ha dicho también.[/b]
Castro Masaveu parece olvidar que Prieto no dijo ésto por su cuenta, sino que fue preguntado por esas opiniones de sus compañeros en varias ocasiones ¿Qué debía hacer? ¿Mentir?
Quote:La señora URÍA ETXEBARRÍA: Le preguntaba también si conoce opiniones críticas de compañeros que trabajasen con usted.Lo increíble del interrogatorio/acoso de Castro es que quiere convertir una declaración de un testigo (que, si tiene dudas, puede confirmar preguntando a otros forenses) en una especie de acto de deslealtad a Carmen Baladía
El señor PRIETO CARRERO (Especialista en antropología forense): En cuanto a los compañeros que trabajan conmigo —habitualmente tengo contacto con ellos —, el punto de vista que ellos tienen es prácticamente muy similar al mío, en relación con la posibilidad o no de realizar un diagnóstico tan firme o tan concreto.
Quote:El señor PRIETO CARRERO (Especialista en antropología forense): Sé positivamente que otros compañeros tienen las mismas dudas que yo, sí.En realidad el escrito de Carmen Baladía es un informe encargado por el Director de Relaciones con la Justicia, Carlos Lesmes, en el que se le pregunta específicamente por la existencia de suicidas. Carmen Baladía lo redacta, firma y lo remite a quien lo ha encargado, pero ni tiene ninguna obligación de compartirlo con sus subordinados, ni tiene ningún interés especial para los forenses.
La señora CASTRO MASAVEU: No conoce ni tan siquiera el informe de la directora del Instituto. Conoce solamente las conclusiones. ¿Por qué conoce sólo las conclusiones y no conoce el resto? ¿No le interesó el resto del estudio?
Para llamar al informe de Carmen Baladía un estudio hace falta que Alicia Castro haya tenido una formación científica muy pobre. Muy, muy pobre. Más que muy, muy pobre. Sin embargo, tengo entendido que es licenciada en Gemología. En pocos estudios científicos habrá participado. O se le habrán olvidado. O la parcialidad le ciega y ya no sabe lo que hacer
Quote:El señor PRIETO CARRERO (Especialista en antropología forense): No, porque es lo único que he tenido la opción de escuchar en la última comparecencia de la directora aquí en el Congreso de los Diputados.En realidad, como ya he dicho antes, si Alicia Castro no hubiera estado tan obcecada, o hubiera sido un poco más honesta consigo misma, se habría dado cuenta de que ese simple dato clamaba por la transparencia y honradez del forense, que si hubiera tenido algo que esconder hubiera sido aleccionado por quienes le hubieran reclutado
La señora CASTRO MASAVEU: Pero, ¿usted no se interesó por conocer ese informe para venir a comparecer en esta Comisión? Porque no me parece serio.
El señor PRIETO CARRERO (Especialista en antropología forense): Si me lo hubieran facilitado lo hubiera leído.
La señora CASTRO MASAVEU: ¿Usted no lo puede pedir?
Quote:El señor PRIETO CARRERO (Especialista en antropología forense): Tampoco sabía muy bien dónde pedirlo.En realidad Carmen Baladía dijo que lo había remitido a Carlos Lesmes, pero es probable que hubiera guardado una copia. Creo que nadie se lo preguntó, y no lo dijo.
La señora CASTRO MASAVEU: A la señora directora, que es la que lo emitió. Usted trabaja en el Instituto Anatómico Forense,¿no?
El señor PRIETO CARRERO (Especialista en antropología forense): Que yo sepa, la señora directora dijo el otro día aquí que ella misma no tenía ya ese informe. Eso entendí yo por lo menos.
Quote:La señora CASTRO MASAVEU: Usted sabe que ese informe lo puede obtener si le interesa y creo que para venir a comparecer a una Comisión de investigación, que es muy seria, porque aquí estamos tratando de averiguar qué es lo que sucedió y tratamos, sobre todo, de tener en cuenta a las víctimas, no se puede venir aquí frívolamente, sin haber conocido un informe y nada más que las conclusiones. Creo yo. Y no me cabe ni la menor duda de que si usted quiere ese informe y quiere prepararse para venir aquí, lo podría conocer en su totalidad.Nuevamente, surge la duda sobre si Alicia Castro actúa con mala fe hacia el testigo, o no tiene ni idea de la diferencia entre un estudio, trabajo, o informe científico, y un informe de encargo para un cargo político.
Al finalizar los hechos o conjuntos de hechos que constituyen una campaña de trabajo para un Instituto, Centro, Hospital, etc, es normal que se pongan en marcha estudios de investigación observacionales que describan los hechos ocurridos, las medidas tomadas, las respuestas obtenidas, desde variados y muy numerosos puntos de vista, para ser publicados en revistas o presentados en congresos. Algunos de ellos han aparecido en la prensa española, como los que hemos tenido ocasión de repasar sobre las heridas por metralla atendida en los Hospitales como el Gregorio Marañón.
Así mismo, es común que se redacte una Memoria, Estudio, o se encargue por las Autoridades un Libro Blanco, en el que se revidan todos los aspectos desde un punto de vista más general.
Pero el informe encargado por Lesmes ni es un estudio científico, ni una memoria, ni un trabajo de Investigación (que por otro lado es imposible que hubieran sido redactados para el día 17 de Marzo). Es, simplemente, una respuesta política para un político.
Independientemente de que Lesmes tenga o no derecho a pedirlo, su interés científico para un forense es nulo. ¿Por qué tenía que estar interesado en él? Y si además consideramos que Prieto opina (con razón, como hemos visto) que las conclusiones son equivocadas, el interés aún desciende más.
Y, por otro lado, si tenemos en cuenta:
1. que se trata de un informe que la Directora redacta para sus superiores (informes éstos que no suelen ser compartidos con los subordinados),
2. que la remisión al Director General de Relaciones con la Justicia, en lugar de al juez, es cuando menos inusual,
3. que Carmen Baladía pareció querer dejar claro que no se le comunicó el destino que se iba a dar al informe,
4. que sin duda Carmen Baladía no tiene ninguna obligación de facilitárselo, aunque se lo hubiera pedido y
5. que las relaciones entre Prieto y Baladía no han parecido nunca muy cordiales
¿de verdad piensa Alicia Castro que Carmen Baladía le hubiera facilitado así como así una copia del informe a Prieto? ¿de verdad cree que Prieto tenía algún interés en pedirle el informe como un favor personal, a no ser que le fuese la vida en ello? ¿no hubiera sido misión del Parlamento haberle facilitado una copia del informe, caso de pensar que se le iba a preguntar sobre algo relacionado con él?
El caso cierto es que ni ese informe tenía ningún interés científico, ni le fue facilitado a Prieto por ninguno de los intervinientes (Carmen Baladía, Carlos Lesmes, el Gobierno, el Parlamento) ni Prieto pensó, para nada, que le fueran a preguntar sobre él más allá sobre la opinión general sobre las conclusiones. La prueba está, precisamente, en que no se lo había preparado.
Los ataques de Castro hicieron que Prieto, indignado, se acogiera al amparo del Presidente de la Comisión (que debiera, en mi opinión, haber frenado el acoso al testigo mucho antes) y la parlamentaria, antes de ser reprendida, retirara sus palabras.
Quote:El señor PRIETO CARRERO (Especialista en antropología forense): Si usted cree que yo he venido aquí frívolamente, pido el amparo del señor presidente en este momento. Me parece que es una falta de respeto.Sus palabras, pero no sus obras, pues terminó su intervención acusando al parlamentario socialista Martínez Sanjuán de reírse de ella (era falso, pues las risas que se oyeron eran por la inopinada respuesta del testigo, que confesó haber leído en Internet las declaraciones de Carmen Baladía), lo que le sirvió para dos cosas: acusar al parlamentario rival de falta de respeto, para tratar e disimular el suyo, y para introducir una última insinuación, la de que probablemente había preparado la comparecencia con Prieto.
La señora CASTRO MASAVEU: Lo retiro, si el señor compareciente así lo entiende, porque nada más lejos de mi voluntad que faltarle a usted al respeto.
Acusación esta última, por cierto, que a fuerza de ser repetida por los conspiracionistas ha perdido ya gas. La hicieron contra Luis Garrudo, acusaron a uno o varios mandos policiales de lo mismo, insinuaron de Prieto cosa similar, y hemos visto el último episodio con el supuesto “adoctrinamiento” de Rosa, la esposa de “El Chino” por la Acusación.
Tan clara era la táctica que, ese mismo dia, Zaplana intervenía para denunciar precisamente eso, que el PSOE manipulaba a los testigos.
La estrategia era clara: se acosa a los testigos, se busca poder insinuar, sea como sea, que han sido dirigidos por la Versión Oficial (aunque entonces no se llamaba así) y luego se descalifica
Sin olvidar las objeciones contra los testigos que reconocieron a los terroristas porque supuestamente los testimonios estaban mediatizados por haber visto fotografías de los acusados. Objeciones que jamás se han puesto contra las fotografías que se divulgan de los etarras, por cierto...
La mentira tiene las patas cortas, pero calza zancos al lado de las exclusivas conspiracionistas
