28-04-2008, 13:33:22
Tanto me suena a japonés, que no sé si voy a recibir collejas por decir ésto:
Ahora bien, yo en mi teléfono estoy recibiendo continuamente mensajes de la operadora (telefónica, en mi caso) advirtiéndo me que tengo un mensaje, que me han llamado sin dejar mensaje... algunos con varios días de retraso
Por no hablar de la publicidad que inunda mi móvil sin pedirlo yo.
Imagino yo, que hasta que des de baja la tarjeta, o quizás tras un tiempo de moroso, aunque se destruya físicamente la tarjeta, los mensajes que tengan que mandarse desde el el centro servidor de mensajes seguirán emitiéndose y quedarán registrados como enviados.
Y ya, puestos a pensar cosas raras, un mensaje desde otro móvil a lo mejor quedaría registrado también.
A lo que voy es que un mensaje enviado desde el centro servidor de mensajes no presupone que el teléfono estuviese "vivo"
Quote:Porque resulta que esa tarjeta recibió otra llamada más, aparte de las que hemos comentado, pero esta vez con posterioridad al 11-M.Ésto es lo que dice Luispi en su bujero
Concretamente, el día 16/3/2004, cinco días después de los atentados, esa tarjeta recibió una llamada desde un centro servidor de mensajes de Amena
Ahora bien, yo en mi teléfono estoy recibiendo continuamente mensajes de la operadora (telefónica, en mi caso) advirtiéndo me que tengo un mensaje, que me han llamado sin dejar mensaje... algunos con varios días de retraso
Por no hablar de la publicidad que inunda mi móvil sin pedirlo yo.
Imagino yo, que hasta que des de baja la tarjeta, o quizás tras un tiempo de moroso, aunque se destruya físicamente la tarjeta, los mensajes que tengan que mandarse desde el el centro servidor de mensajes seguirán emitiéndose y quedarán registrados como enviados.
Y ya, puestos a pensar cosas raras, un mensaje desde otro móvil a lo mejor quedaría registrado también.
A lo que voy es que un mensaje enviado desde el centro servidor de mensajes no presupone que el teléfono estuviese "vivo"
La mentira tiene las patas cortas, pero calza zancos al lado de las exclusivas conspiracionistas
