28-04-2008, 13:50:10
(This post was last modified: 28-04-2008, 14:28:52 by morenohijazo.)
La estupenda explicación de Inquietud nos da la clave para rellenar un poquito más el bujero de Luispi.
Dice éste:
Acorrecto, si no encontramos lo de Elkoko, podríamos escribirle un e-mail. El seguro que podría respondernos
Dice éste:
Quote:Si esa tarjeta operó en Morata en la madrugada del 11-M, ¿cómo es posible que el teléfono Trium y la tarjeta no aparecieran al consultar las bases de datos de Amena? La tarjeta estaba activa a la 1:27:01 del 11-M, es decir, a la misma hora aproximadamente que las otras 7 tarjetas activadas en Morata, así que es imposible que su registro se borrara y los de las otras 7 no.¿Qué llamada es esa que se hizo a las 1:27:01? Según el bujerólogo:
Quote:Y el 11 de marzo a las 1:27:01, la tarjeta recibió un mensaje de texto desde uno de los servidores de mensajes de Amena. Ese mensaje de texto era un aviso del servicio 242, correspondiente al buzón de voz. En el momento de recibir ese mensaje del buzón de voz, la tarjeta se encontraba en Morata de Tajuña , dentro del teléfono Trium T-110 con número de IMEI 35082235-1079903.El mensaje quedaría registrado en el servidor de mensajes de Amena, que es donde lo mira Del Pino. Pero, si ese móvil no se encendió quizá porque ya había sido activado, como nos indica que ya había recibido llamadas, es posible que el mensaje no quede registrado en el teléfono receptor a la 01:27:01. Por lo tanto, no quedó registrada con las otras llamadas de activación, cuando, como dice DelPi
Quote:Según la versión oficial, en la madrugada del día 11 de marzo, horas antes de los atentados, se activaron siete teléfonos Trium T-110 bajo la cobertura del repetidor de Amena en la localidad de Morata de Tajuña.PD: Con estos terrenos yo siempre voy un poco espeso ¿podría alguien que entienda más ir leyendo todo lo que ponemos, darle el visto bueno o malo si procede, y redactar una pequeña contradicción a este bujero?
Acorrecto, si no encontramos lo de Elkoko, podríamos escribirle un e-mail. El seguro que podría respondernos
La mentira tiene las patas cortas, pero calza zancos al lado de las exclusivas conspiracionistas
