Yo no acabo de ver la relevancia que se le quiere adjudicar. O es que no me he enterado muy bien. ¿No es posible que esa tarjeta de ese teléfono en cuestión no haya sido usado en una mochila-bomba? Supongo que dispondrían de varios teléfonos y varias tarjetas, al margen de las usadas para las bombas, y que ésa, por ejemplo, pudiera habérseles extraviado con posterioridad al atentado. No sé si esto entra dentro de lo posible.
EDITO:
El bujero clavado en el peónnblog:
Ay, yayayy Don Pe Pino... que está perdiendo usted facultades conspiranoicas...
EDITO:
El bujero clavado en el peónnblog:
Quote:El octavo pasajero¿Jamal Ahmidan, Luispi? ¿¿¿El mismo presunto "morito pelanas" supuestamente llamado Jamal Ahmidan, presuntamente conocido como el Chino, supuestamente apodado Mowly, presuntamente muerto en Leganés por presunto suicidio, cuya presunta viuda es Rosa con la que supuestamente tiene un presunto hijo???
28 de Abril de 2008 - 14:00:42 - Luis del Pino
Publicamos hoy un nuevo capítulo de la serie de Los enigmas del 11-M en el que se desvela cómo (suponiendo que los datos de activación sean ciertos) en Morata no se habrían activado 7 teléfonos Trium T-110 con tarjetas Amena en la madrugada del 11-M, sino 8. Se trata de un detalle que nuestro contertulio Amarcord ya había detectado anteriormente, pero en el que no habíamos podido profundizar. Ese octavo teléfono fue omitido en los informes policiales que hablaban de las activaciones de Morata, omisión bastante providencial si tenemos en cuenta que la tarjeta Amena que portaba ese teléfono (con número 652285765) seguía activa cinco días después del atentado, lo que pone en cuestión que los teléfonos activados en Morata pudieran ser usados en ninguna bomba.
Se comenta en el enigma que hay tres datos que demuestran que esa tarjeta 652285765 tenía forzosamente que pertenecer a la misma trama/grupo de personas que nos dicen que organizaron el 11-M:
Esa tarjeta siguió la misma ruta de comercialización a través de la empresa Interdist que otras tarjetas de la trama, y fue activada en fechas similares.
Esa tarjeta estuvo operando dentro de uno de los teléfonos Trium T-110 supuestamente adquiridos a los hindúes.
Esa tarjeta se activó en Morata el día anterior a los atentados.
En realidad, hay una cuarta razón que demuestra la relación de esa tarjeta con las otras que, a través de Interdist/Uritel y Sindhu llegaron al locutorio de Zougham y fueron supuestamente usadas por la trama del 11-M. Se trata de un dato bastante interesante, y que (como tendremos oportunidad de ver próximamente) tiene su importancia. Esa razón es la siguiente:
El 5 de marzo de 2004, poco después de las once y media de la mañana, daba comienzo una secuencia de llamadas telefónicas bastante significativa:
Teléfono de origen
Teléfono de destino
Hora
652284025
111
11:33:43
656721703
111
11:35:25
652286979
111
11:38:48
652285765
111
11:40:59
653029577
111
11:46:10
Las cinco tarjetas telefónicas correspondientes a los números de origen fueron comercializadas a través de la empresa Interdist y están supuestamente relacionadas con la trama del 11-M. Las tres primeras se las atribuye la Policía a Jamal Ahmidan. La última, se la atribuye a Rachid Oulad Akcha. En cuanto a la cuarta, se trata, precisamente, de nuestra tarjeta misteriosa de Morata. Pero lo que más importancia tiene de la tabla anterior es el teléfono de destino. En todos los casos, esas llamadas se realizaron al número de Amena de consulta de saldo.
En otras palabras: a las 11:33 de la mañana del 5 de marzo, alguien (no sabemos quién) tomó cinco de las tarjetas comercializadas a través de la empresa Interdist y se molestó en ir comprobando el saldo que tenía cada una.
Son dos las cosas que podemos deducir de esa secuencia de llamadas. En primer lugar, que esas cinco tarjetas estaban en poder de una misma persona o grupo de personas que estaban físicamente reunidas en aquel momento. En segundo lugar, que las llamadas las realizó probablemente una sola persona (porque si hubieran sido dos, lo normal es que las llamadas se hubieran solapado).
¿Y cómo podemos saber quién efectuó esas llamadas y desde dónde se hicieron?
Si analizamos el tráfico telefónico de esas cinco tarjetas, nos encontramos con que la persona que efectuó las consultas de saldo se puso inmediatamente después a realizar una serie de llamadas con una de esas tarjetas, la 652286979, utilizando el teléfono con IMEI 351476800871850, que en ese momento se encontraba situado bajo el repetidor de la C/ Embajadores 35. La secuencia de llamadas realizadas fue la siguiente:
Origen
Destino
Duración
Hora
Destinatario
652286979
660271849
31
11:46:37
Daoud Ouhnane
652286979
646928111
114
12:36:47
Desconocido en Lérida
652286979
618016906
155
12:51:47
Mujer de El Chino
652286979
651477575
49
12:55:41
Mohamed Oulad Akcha
652286979
958294330
62
13:37:35
Inmobiliaria en Granada
652286979
958294330
68
14:22:18
Inmobiliaria en Granada
Parece, entonces, bastante claro que es Jamal Ahmidan quien efectúa esas llamadas y quien comprobó el saldo de esas tarjetas desde algún lugar próximo a la C/ Embajadores 35 de Madrid.
Además, podemos corroborar que era Jamal Ahmidan porque el IMEI 351476800871850 con el que se hacen esas llamadas es el que utilizó Jamal Ahmidan con la tarjeta 665040605 durante el supuesto viaje a Asturias.
Por tanto, la película de los hechos sería la siguiente: el 5 de marzo a las 11:33, Jamal Ahmidan se encontraba en algún lugar próximo a la C/ Embajadores 35, con cinco tarjetas en su poder que habían sido comercializadas a través de Interdist. Jamal se dedicó a comprobar el saldo de las cinco tarjetas y luego efectuó una serie de llamadas con una de ellas.
La primera llamada fue al teléfono de Daoud Ouhnane (aunque no está claro por qué la policía le atribuye ese teléfono a Ouhnane).
La segunda llamada fue al 646928111, un teléfono cuyo titular dice la Policía que es desconocido, pero los datos de posicionamiento demuestran que el usuario vivía en Lérida. Recordemos que a finales de 2005 se detuvo en Lérida a tres presuntos islamistas y que a primeros de 2007 se detuvo a otro, al que precisamente se acusaba de haber ingresado dinero a Daoud Ouhnane. ¿Pertenecía quizá ese teléfono a alguno de esos detenidos posteriores?
Pero, si es así, ¿por qué se habría renunciado a hacer uso de esa conexión telefónica, que demostraría la relación de Jamal Ahmidan con las redes islamistas?
Ay, yayayy Don Pe Pino... que está perdiendo usted facultades conspiranoicas...
