29-04-2008, 13:29:23
Errante Wrote:La peona aguafiestas:Sí, más o menos Sinira sugiere lo que decía yo. Que no es preciso asumir que la tarjeta estaba físicamente entera el día 16 de Marzo. De hecho, cuando yo enciendo un móvil y me entran mensajes almacenados de varios días, no me entran inmediatamente todos juntos, y a veces entran bastante tiempo después de haberlo encendido. Como si dependiera de algo más que de si yo abro o no el teléfono. De hecho, también hay maneras de acceder desde otro teléfono, mediante clave, a los mensajes de tu contestador automático ¿no?
Quote:Sobre el servicio Avísame de Amena:Pe Pino, ¡que se te ve el plumero!
"6-05-03 // 13:09h
Amena lanza "Avísame"
...
El usuario también puede activar estos servicios a través de la página web de "Avísame" en www.amena.com."
http://www.acceso.com/display_release.html?id=1146...
De acuerdo con esto, parece posible que X hubiera activado antes del atentado a través de internet un aviso para el número de teléfono 652285765 (el del enigma) sobre el estado de otro número, desconocido para nosotros.
Una vez producidas las explosiones, y aunque la tarjeta hubiera sido empleada en uno de los artefactos, el aviso seguiría vigente, de forma que cuando se enciende el móvil con la tarjeta sobre cuyo número estaba puesto el aviso, el operador de telefonía detecta actividad y envía al número 652285765 el mensaje correspondiente (día 16). En la medida en que es un mensaje entrante, producido automáticamente desde el proveedor de telefonía, creo que no cabe concluir actividad de la tarjeta -de esa en concreto, del objeto físico presuntamente destruido- sino sólo de la línea telefónica asociada.
(sigue)
Enviado por Sinira el día 28 de Abril de 2008 a las 13:27 (#177)
2/2 (sigue a #177)
De otra forma, supongamos lo siguiente:
- Yo tengo un móvil Amena con servicio Avísame y número X
- Hoy lunes, en este mismo momento, activo -desde mi móvil o a través de internet- un aviso sobre otro teléfono Y (es decir, solicito a Amena un mensaje cuando Y esté disponible)
- Mañana martes un incendio, accidente, bomba o pisotón acaba con mi tarjeta (con el objeto físico introducido en mi terminal)
- Pasado mañana, miércoles, es encendido un terminal con la tarjeta Y, como consecuencia de lo cual el servidor de Amena envía automáticamente un mensaje al teléfono X. Esta actividad queda registrada en la red, ello con independencia de que mi tarjeta hubiera sido destruida el día anterior.
No veo cómo podemos concluir que la tarjeta tuviera actividad después del atentado ¿?. Agradecería cualquier aclaración.
Saludos.
Enviado por Sinira el día 28 de Abril de 2008 a las 13:29 (#179)
Creo que una cosa es que no exista tarjeta que pueda recibir el mensaje y otra que el mensaje no haya sido enviado y quede registrado en la red.
Si yo envío un mensaje a una tarjeta rota, la red -imagino- detectará mi envío y éste quedará registrado en la red, independientemente de que el mensaje no pueda ser recibido.
De hecho, los mensajes distinguen hora de envío y hora de recepción (son sucesos distintos).
Lo siento, sigo sin verlo.
Enviado por Sinira el día 28 de Abril de 2008 a las 14:00 (#191)
Quote:El listado que aporta LdP consta en el folio nº 20.427 del sumario. Por mis cálculos, yo lo ubico en el Tomo 66, fechándolo aproximadamente a finales de julio de 2004.
Enviado por ArrowEco el día 28 de Abril de 2008 a las 13:50 (#186)
Tampoco los e-mails se acumulan en tu terminal a la espera de que lo enciendas, sino que están "almacenados" en un espacio virtual inmenso que es Internet. Por eso cuando quiero confirmar que se ha entregado mi mensaje debo marcar la casilla "a la entrega del mensaje"
Bueno, no sé, yo de esto sé como LuisPi de decencia.
En todo caso, con lo que sí estamos de acuerdo es que no hay ninguna prueba de que la tarjeta en cuestión fuera usada necesariamente en las bombas. De hecho, en el Auto de Procesamiento sospechan que no fue así, que se compró dicho terminal para usarlo en operaciones de montar infraestructura.
Para quien nos lea y no entienda para qué los terroristas necesitaban tantos teléfonos si no era para las bombas, advertir que en las instrucciones de Al Qaeda a sus pupilos (como en cualquier grupo terrorista, en realidad) se recomienda hablar lo menos posible por teléfonos, evitar sobre todo los fijos, claro, y cambiar los móviles al menos una vez al mes
La mentira tiene las patas cortas, pero calza zancos al lado de las exclusivas conspiracionistas
