29-04-2008, 19:34:21
Quote:si te das por aludida es cosa tuya¿yo? ¿por qué?
Si te contara yo mi vida...
Mejor no, que pierdo todo el glamour. Ahora, sí que te diré que he leído cosas de una psicoanalísta argentina (no muchas) muy recomendada por los defensores del attachment parenting y llega un momento en que, aunque el discurso parece coherente y en cierta manera se sustenta en hechos biológicos contrastables (antropológicos, etológicos, ecológicos y moleculares y tal) se pone a hablar de auras y me entra un nosequé quenoseyo.
Hace un par de meses estuve en un taller de modificación de conductas para niños, nada profundo, en plan truquillos supernanny con estrellitas y eso. La primera frase de la experta "bueno, es que esto de la modificación de conductas a mí no me va mucho"
. Mi objección en este caso (bueno, una de ellas) es eso que ya he dicho más de una vez, que tanto el diagnóstico como las supuestas mejoras se basan siempre en percepción de terceros, que, por cierto, están esperando esas mejoras. O sea, para alguien que está convencido de que el método ferber sirve para que los niños estén más tranquilos, pues estarán más tranquilos, mientras que para un detractor o para alguien que no sepa de qué va la cosa pueden resultarle más apáticos. El problema es que estas terapias sí que cambian todas las conductas del "paciente" no sólo las referidas al sueño, sino también las que se producen en estado de vigilia. Y que decir que eso es producto de un dormir mejor sin tener en cuenta ni cómo duermen los niños normales, ni cómo dormían los "pacientes", ni cómo duermen después los niños ferberizados me parece mucho morro, hablando en plata. Del sueño en términos objetivos, que hay formas de medirlo. Me preocupa una terapia capaz de hacer eso y me preocupa principalmente porque nadie se imagina que una cosa así funcione en adolescentes, por ejemplo y se utiliza en niños muy pequeños. Por eso le pregunto a Isócrates por terapias puramente conductistas en adultos.
En cuanto a aplicar terapias de este tipo prescindiendo de la voluntad del paciente y de su conciencia, pues, ejem, en un plan más ético no me parece bien. A menos que la patología sea muy muy gorda, cualquier terapia (no sólo las psicológicas) debería estar muy justificada. En este caso no lo está, puesto que hay otros "métodos" menos agresivos y la patología no es tal.
Y que en realidad todas estas técnias son "el remedio de la abuela". Por ejemplo, las rutinas positivas...no conozco a nadie que no haga algo rutinario antes de acostar al niño. La extinción gradual con presencia paterna, pues eso es lo que se hace habitualmente: estar alli, primero le hablas, luego le acaricias, luego le enchufas el chupete y si nada de eso funciona le coges y le consuelas. Al cabo del tiempo con estar allí es suficiente y un poco después ya no se necesita ni eso. Refuerzos positivos del tipo "mira que colcha más chula del spiderman tienes en tu cuarto". Y la extinción de ferber es el "déjale llorar a ver si se cansa" de toda la vida.
Otra de mis objecciones es que son muchos de esos métodos que implican rutinas nada flexibles los que acaban convirtiendo el sueño de un bebé de seis, doce meses en un problema.
Esta terapia, la del cry it out, tiene muchos detractores precisamente porque una terapia asociada al llanto es una terapia basada en estímulos aversivos, por mucho que se defina como terapia de extinción. Para poder definirla así hay que obviar que el llanto es en sí mismo un estímulo aversivo además de una reacción a otros estímulos aversivos diversos. Por eso, si echas un vistazo al libro de estivill verás cómo se despersonaliza a los niños.
Un profesor que tuve "curaba" la homosexualidad a base de hormonas, así que...Hay gente pa tó.
Isócrates, creo que leí por ahí que lo de "similar" se basaba en estudios de imagen o algo así, que ahora están tan de moda. Si le echo el ojo al libro ya te contaré.
