04-05-2008, 21:59:42
(This post was last modified: 05-05-2008, 08:39:50 by no me aclaro con....)
pero lo mejor es que como buen conspiranoico te olvidas de lo que dices antes, te falto tiempo para sacar los cuadernos de medicina forense para intentar atacar el trabajo del doctor prieto (y te cargaste el trabajo de Baladia :lol: :lol: :lol: ) y que dice que el levantamiento del cadaver y todos los datos que lo rodea es primordial para la autopsia.
http://scielo.isciii.es/scielo.php?pid=S...xt&tlng=es
y lo que viene es:
http://scielo.isciii.es/scielo.php?pid=S...xt&tlng=es
y lo que viene es:
Quote:METODOLOGÍA:
La sistemática que se propone para el estudio médico forense de una muerte por explosión no se aleja demasiado de la metodología clásica y válida para todo tipo de muerte violenta, bien entendido que cada caso concreto exigirá un modo distinto de actuar. En general en la investigación médico forense que nos ocupa se pueden respetar las fases siguientes:
1.- Levantamiento del cadáver y estudio del lugar de los hechos.
Hay que acudir una vez que se ha asegurado por parte de las fuerzas policiales que no existe peligro alguno de nuevas explosiones. Practicar la diligencia de levantamiento del cadáver es imprescindible para una correcta interpretación de lo acontecido. Normalmente cuando el médico forense llega acompañando al juez de guardia la situación está controlada por las unidades policiales correspondientes, pero aún es notoria la impresión de caos y nerviosismo: el primer efecto que ocasiona una explosión terrorista con o sin víctimas es el psicológico. A ella debe sobreponerse el perito judicial y llevar a cabo su trabajo con tranquilidad.
Cuando el equipo policial ha terminado con su trabajo fotográfico y mediciones correspondientes se puede y debe comenzar a estudiar el cadáver movilizándolo y realizando una primera inspección que nos oriente hacia las lesiones que presenta. Hay que observar si existen o no mutilaciones y si así es intentar, de forma ordenada y sin echar a perder indicios, encontrar los fragmentos anatómicos que, una vez en la morgue, nos ayudarán a recomponer el cadáver. No se deben olvidar los fenómenos cadavéricos de cara a establecer la data de la muerte.
En esta fase se pueden tomar muestras para el análisis en el laboratorio de criminalística: deben ser recogidas de la zona más cercana al foco de explosión, remitiéndose pequeños fragmentos o, si esto no fuera posible, frotar la zona circundante con un algodón impregnado en acetona [12]. No hay que olvidar remitir otro algodón con acetona para utilizarlo como control y hay que recordar que no se debe frotar con acetona superficies de material plástico, ya que aquella puede modificarlo. Si el explosivo se ha agotado en la explosión no será posible encontrar restos del mismo en los estudios complementarios.
Todo lo anterior puede verse imposibilitado o dificultado por la presencia de curiosos, prensa, personalidades relevantes o la tensión del momento, según sea la etiología médico-legal del suceso.
2.- Examen externo.
Una vez en la morgue el primer paso es conseguir que dejen trabajar al médico forense sin tensión y con tranquilidad: en la sala de autopsias únicamente debe encontrarse el personal imprescindible. El examen externo incluirá el estudio de las ropas y elementos extraños que se encuentren: hay que anotarlos, fotografiarlos y recoger todos aquellos que se consideren oportunos para su posterior remisión al laboratorio. Prestar especial atención a las sustancias extrañas que puedan impregnar la superficie corporal o las ropas.
Describir con exactitud la localización de las lesiones (heridas, contusiones, quemaduras) nos ayudará en el momento de indicar la posición relativa de la víctima respecto al foco de explosión.
El examen externo debe incluir un examen radiológico completo del cadáver, que nos ayudará en la localización de posibles lesiones y objetos extraños (fotografías nº 1 y 6).
