Voy a seguir comentando el texto de Luis del Pino empezando desde el principio:
Quote:Según la versión oficial, en la madrugada del día 11 de marzo, horas antes de los atentados, se activaron siete teléfonos Trium T-110 bajo la cobertura del repetidor de Amena en la localidad de Morata de Tajuña. Uno de esos teléfonos era el que apareció en la mochila de Vallecas. De ahí se deduce, según la versión oficial, que en las bombas del 11-M se utilizaron teléfonos móviles, siete de los cuales serían esos que se activaron en Morata.Voy a suponer que por "versión oficial" y "relato oficial" se entiende la investigación policial y judicial y sus conclusiones plasmadas en los diversos Autos judiciales así como en la sentencia excluyendo informaciones de los medios de comunicación.
El relato oficial de los hechos sería el siguiente:
Quote:- unos hindúes compraron una partida de 200 teléfonos Trium T-110 de Movistar;Aclaro que los hindúes son los propietarios de Bazar Top y que los 20 terminales liberados se refiere a los que constan en tres notas de entrega de la empresa de Kalaji (12 terminales en nota de entrega de fecha 4/3/2004, 4 terminales en nota de entrega de fecha 8/3/2004 y otros 4 terminales en nota de entrega de fecha 10/3/2004) ya que hay más liberaciones de terminales Trium T-110 en fechas anteriores. De todos los terminales que constan en la documentación aportada por Kalaji, se ha establecido relación con los atentados en 7 de los IMEIS que constan en la nota de entrega de fecha 4/3/2004 (uno de ellos recibe un mensaje en la madrugada del 11 de marzo, 2 de ellos aparecen en el terminal de la bolsa-bomba y los 4 restantes se registraron en la BTS de Morata suponiendose que fueron utilizados en otras tantas bombas).
- esos hindúes liberaron 20 de esos teléfonos en la tienda del policía Kalaji antes del 11-M;
Quote:- los terroristas del 11-M compraron 12 teléfonos Trium T-110 a los hindúes, estando algunos de esos teléfonos liberados y otros sin liberarSegún la declaración del hindú que vendio los terminales fueron 10 (supongo que la cifra de 12 la da Luis del Pino para restar credibilidad a la bomba número 13) los terminales vendidos a los terroristas del 11-M. Como apoyo de su declaración existe una lista de 12 IMEIS anotados a mano y que según su declaración corresponde con los terminales llevados a liberar a la empresa de Kalaji el día 4/3/2004 pero que al cotejarla con los datos de esta empresa lo que indica es que los 9 primeros terminales corresponden a la nota de entrega del día 4 de marzo, el siguiente terminal no se ha localizado entre los liberados en la empresa de Kalaji y los 2 últimos terminales corresponden a la nota de entrega del día 8 de marzo. No se logró determinar con exactitud el número de terminales vendidos en Bazar Top a los terroristas pero son 8 los terminales que constan en su documentación y se han asociado a los terroristas (el que recibe el mensaje la madrugada del 11 de marzo, los 2 que aparecen en el terminal de la bolsa-bomba y los 5 restantes se registraron en la BTS de Morata suponiendose que fueron utilizados en otras tantas bombas).
Quote:- esos mismos terroristas compraron un número indeterminado de tarjetas de Amena en el locutorio del marroquí Jamal ZoughamAclarando que no se ha encontrado certeza de que la totalidad de 13 bombas se montaran en Morata. Los indicios precisos son que 7 móviles utilizados para activarlas se programaron en Morata el día anterior a los atentados.
- utilizando los teléfonos y las tarjetas que habían adquirido, los terroristas montaron en una casa de Morata de Tajuña las bombas que unas horas después harían explosión en los trenes
Quote:- una de esas bombas fue la que se encontró sin detonar en la comisaría de Puente de Vallecas en la madrugada del 11 al 12-MAclarando que aunque la expresión "base de datos" parece indicar una busqueda fácil de la información, la realidad es que para localizar el rastro del teléfono de la bolsa-bomba se tuvo que recurrir a una información temporal de funcionamiento que es bastante más dificil de encontrar que una consulta a una base de datos. Este rastro que se conserva durante unas horas (72 horas en la red de Amena) consiste en un registro que se genera cuando un teléfono contacta con la red de telefonía tras encenderlo y teclear correctamente el PIN.
- al analizar sus bases de datos, Amena descubrió que en Morata se habían activado 7 tarjetas, con sus correspondientes teléfonos, la noche anterior a los atentados.
Quote:El relato de los hechos parece claro, pero las cosas no cuadran por ninguna parte:Como he explicado antes no se sabe con seguridad cuantos teléfonos compraron en Bazar Top aunque la cifra que se ha barajado es de 10 y no de 12. Una posibilidad que se ha contemplado es que los terroristas compraron los terminales necesarios en más de un establecimiento.
- si los terroristas sólo habían comprado 12 teléfonos, ¿cómo pudieron montar 13 bombas?
Quote:- si algunos de los teléfonos (que eran de Movistar) no estaba liberado, ¿cómo pudieron utilizarlos con una tarjeta de Amena?No cuesta nada imaginar que si alguno de los terminales no estaba liberado lo liberasen en uno cualquiera de los establecimientos donde liberan móviles. Esto podría aplicarse al terminal que compran el día 8 (IMEI 350822350842921), que se registra en Morata con la tarjeta de Amena 652282947 pese a no figurar como liberado en la empresa de Kalaji.
Quote:- si se montaron 13 bombas en Morata, ¿por qué sólo aparecen 7 teléfonos en las bases de datos de Amena?En primer lugar no se sabe cuantas bombas se montaron en Morata por lo que podría haber otra ubicación donde se montaran bombas. Cabe también la posibilidad de que se programaran los teléfonos con anterioridad y ya no estuvieran los datos en la red de Amena. Por otra parte los terroristas podrían haber adquirido otra partida de terminales y/o tarjetas de las que no se han encontrado pistas. Estas posibilidades ya se referian en la página 570 del Auto de Procesamiento: "De las otras 6 tarjetas, tres han sido recuperadas en los registros de JAWAL MUNDO TELECOM y de las tres restantes no se sabe nada, bien porque no se puede conocer el IMEI en el que se introdujeron para poder encenderlo (por haber caducado el plazo de 72 horas en que este registro se almacena, o por cualquier otra razón, incluida la de haber podido ser utilizadas como sistemas de activación de otros tantos artefactos explosivos, pero que por haber sido programadas con anterioridad al término de las 72 horas de almacenamiento de los registros, o haber sido encendidas en otro lugar, no se hayan conseguido los registros correspondientes)."
Quote:- si las tarjetas eran necesarias para programar la alarma de los teléfonos, pero no para que la alarma funcionara una vez programada, ¿para qué dejaron en los teléfonos esas tarjetas que tan fácilmente permitieron luego descubrir a toda la trama?Los terroristas no son infalibles y tal vez no previeron la posibilidad de que alguno de los artefactos fallara. Y aun previendolo tal vez no pensaron que los investigadores podrían identificar con facilidad la ruta de comercialización de terminales y tarjetas. No hay nada que nos lleve a pensar a priori que la investigación de tarjetas que nunca se han utilizado sea más fácil o más díficil que la de los terminales (y eso sin contar con que el registro en la red de Amena con la asociación terminal-tarjeta no desaparece por el hecho de retirar la tarjeta). Es cierto que la tarjeta condujó rapidamente a Zougham y eso la convierte en una pista estrella en la investigación pero si no hubiera estado allí sin duda se hubieran doblado los esfuerzos en el resto de elementos del artefacto explosivo y posiblemente hoy la pista estrella sería otra (los detonadores serían un buen candidato a este puesto).
Quote:- y, sobre todo, si los temporizadores convencionales son mucho más fiables y dejan menos rastro, ¿para qué usaron los terroristas unos teléfonos móviles que tan fácilmente permitieron identificarlos?Con ser importante, no parece que la prioridad absoluta de los terroristas sea no dejar rastros en los artefactos. Todos sus elementos son susceptibles de investigación en caso de que el artefacto falle o pueda ser desactivado. El hecho de que los teléfonos móviles parecen ofrezcer más posibilidades de investigación no parece frenar a los grupos terroristas en su utilización bien por sus varias posibilidades de activación o bien por dar una patina de tecnología en los atentados. Además en este caso se ha visto que de hecho permiten simplificar el artefacto puesto que el propio móvil dispone de una fuente de energía eléctrica.
