11-05-2008, 14:53:50
Quote:17) ¿Cuándo llegó a Leganés?Rafael Gómez Menor, que descubrió el piso, nos dijo en su declaración a qué hora lo encontró:
La Acusación Ángeles Pedraza le dice : “¿Me puede decir a qué hora, aproximadamente, escucho UD los disparos.....?”
“ Ehh…según, si mas o menos llegamos a las tres y media o algo así, pues los disparos, después de que este chico bajo la basura, llego hasta allí y demás, puede que fueran cuatro y media, cinco de la tarde.” . Sin embargo , el auto del Olmo dice que “ sobre las 16 horas saldrían de dependencias policiales ..” , es decir que a las 3:30 estaba en Canillas y en Leganés simultáneamente
Quote:A las 15 horas, 11 minutos y 1 se, 1 segundo, tengo conocimiento del, de ese piso, y un minuto después lo transmito a mi jefe de unidad.Se lo comunica al Comisario-Jefe de la U.C.I.E. El Comisario de Policía, nº 11401, que estaba comiendo con él, nos confirma a qué hora se recibió la llamada (pg 194 del Auto de Procesamiento y declaraciones en el juicio por el 11-M, a preguntas del defensor de Zougham):
Quote:Sobre las 15.15 horas del día 3 de Abril de 2004Teniendo en cuenta que el Comisario es informado a las 15,15 horas, que tiene que impartir órdenes a sus subordinados, y así sucesivamente, siguiendo la escala de mando, hasta llegar al jefe de sección de nuestro amigo 74693, está claro que es imposible que se iniciara el operativo antes de las 16,00. De hecho, es lo que el agente 74693 declaró ante el juez del Olmo y figura en el Auto de Procesamiento:
Quote:sobre las 16 horas saldrían de dependencias policiales y se trasladaron al lugar indicado, y una vez allí todos los compañeros que fueron se distribuyeron en las inmediaciones de la finca¿Por qué, pues, declaró en el juicio que llegaron a las 15,30?
Bueno, en realidad no dijo éso. A preguntas del fiscal, dijo que sobre las tres de la tarde estaban comiendo, y mientras comían el jefe de sección les encargó la misión. Luego, a preguntas de los abogados de Ángeles Pedraza, dijo, titubeante: "...según, si mas o menos llegamos a las tres y media o algo así..." Vemos que, a la pregunta de a qué hora escucho los disparos, hace un cálculo aproximado basándose en una hora determinada.
Está claro que en este momento, varios años tras los hechos sucedidos, y bajo la presión de responder en un juicio, el testigo puede ponerse nervioso y cometer imprecisiones.
De hecho, hay pruebas de que el testigo estaba muy nervioso; incluso, unos minutos antes, llegó a quejarse de que alguien de entre los acusados le miraba a la cara y le incordiaba:
Quote:74693: por favor, si…si me deja de mirar, yo se lo agradecería....Además del tiempo transcurrido, de los nervios del acusado, de su mala capacidad oratoria (pruebas de la cual vamos viendo durante todas sus declaraciones), es posible que influyese también lo que se ha ido oyendo durante todosestos años en prensa, televisión, etc. Parte de lo escuchado, y aunque uno personamente no se lo crea, puede haber calado hondo en los testigos y aflorar, como detalles contradictorios, en un momento de ansiedad.
GB: Ud. declare ¿Quién le esta mirando? Es que tiene derecho a mirarle. Ud. siga declarando, salvo que le haga un gesto inconveniente.
74693:Bueno, pues seguiré declarando en ese sentido, pero que no…me están incordiando un poco a la hora de poder declarar, porque me están poniendo nervioso en ese sentido y…si hay alguna otra opción…
Como ejemplo, podríamos poner varios detalles, pero destaca uno que parece extraño que CRISSIS no haya recogido.
En el Auto de Procesamiento se recoge:
Quote:empezaron a escuchar gritos en idioma árabe, no eran cánticos, eran gritos, algarabías que realizaban un grupo de personasy sin embargo en el juicio, tras años escuchando, aunque no se quiera, a Federico Jiménez, Pedro J. Ramírez, y Luis Del Pino, con su racaracaraca constante, no es del todo extraño que dijera:
Quote:se empezaron a oír voces, cánticos y…y demás, en el piso¿Tiene importancia? No, y de hecho nadie se la dio durante el juicio. Pero sirva como ejemplo de que no se puede pretender que las declaraciones sean exactas palabra por palabra, con tres años de diferencia y la polémica desatada. De hecho, como ya hemos dicho varias veces, un testimonio excesivamente literal sugiere que quien testifica se ha aprendido su declaración de memoria.
En el caso de la hora de llegada, sin duda el testigo se equivoca y dice haber salido a una hora, cuando en realidad lo hizo una hora más tarde. Preguntémonos ¿hay motivo para sospechar que el agente mienta conscientemente? ¿O más bien es un error irrelevante, a que tampoco los abogados defensores prestaron atención?
Si tenemos en cuenta que en el Atestado Policial del 3 de Abril de 2004, y ante el juez del Olmo, dijo la hora buena (a partir de las 16,00 h) la respuesta creo que está clara.
La mentira tiene las patas cortas, pero calza zancos al lado de las exclusivas conspiracionistas
