18-05-2008, 11:27:04
PRIETO DA UN GOLPE DE ESTADO (II): El Instituto
El juzgado pide, pues, colaboración al IAF. La doctora Baladía, que es la directora, no está. No existe el cargo de Subdirector del Instituto Anatómico Forense. Según Carmen Baladía, las funciones de Dirección las debía ejercer el forense Francisco Javier Pera, como Director de la Clínica Forense. Tampoco es que pudieran hacer mucho para negarle colaboración al juez, si hubieran querido (que imagino que no). O para hacer que los trabajos los realizaran otros especialistas (que me imagino que tampoco)
Es curioso como, a raíz de un error, intencionado o no, al citar en la Comisión de Investigación a Prieto como Subdirector, y pese a que éste comunicó la equivocación tan pronto como recibió la citación, (cosa que reconoció incluso Alicia Castro), los conspiracionistas han crucificado hasta la extenuación a Prieto, repitiendo hasta la saciedad que no existía el puesto de subdirector. Contradictoriamente, insisten en el status de Francisco Javier Pera como “Director en Funciones”, afectado por un inventado “Golpe de Estado”, que no existió más que en las cabezas de los Peones, fomentados desde luego por las sospechosamente tardías declaraciones de Carmen Baladía a Libertad Digital.
Pueden consultarse en el BOCM http://www.madrid.org/wleg/servlet/Servi...destado=P) las funciones del Director del Instituto de Medicina legal de Madrid (heredero del IAF, aunque han habido cambios: vemos que ya se crea la figura del Subdirector, y se amplían secciones) y vemos que sus funciones son más representativas y organizativas que otra cosa, como ocurre con los directores de los hospitales. Ciertamente, deben “Coordinar y asignar de forma equitativa y ponderada los trabajos que tienen que realizarse”, pero también debe velar porque el trabajo sea realizado de la manera más correcta y diligente posible.
Por cierto que se trata de un puesto de Libre Designación, lo que desde luego no parecen entender quienes creen (empezando por ella misma) que Carmen Baladía, por el hecho de ser Directora, era más experta, más sabia y mejor forense en todas las disciplinas que los demás forenses.
En ese mismo reglamento se detallan las funciones de los servicios del Instituto. Fijémonos en las funciones del departamento de Odontología y Antropología Forense. Su función es: “identificación de sujetos vivos y cadáveres y el estudio de los restos cadavéricos y organismos biológicos asociados”
Los peones no entienden, o no quieren entender, lo que tantas veces he repetido en este hilo. El poder de un juez en la investigación criminal es casi ilimitado, y sus órdenes se obedecen sin chistar. Si los restos de Leganés fueron remitidos al IAF por el juzgado, no lo fueron simplemente para determinar la causa u hora de la muerte, sino sobre todo para ser identificados y estudiados. Repito que el comando terrorista estaba libre, y no se sabía quién había muerto en Leganés. Era crucial, y urgentísimo, conocer la identidad de los cadáveres, para saber si correspondían, o no, a los asesinos. ¿Creen ustedes que Pera o Baladía, se hubieran atrevido a desobedecer las órdenes del juez, encargando el trabajo a otro servicio?
De ninguna manera. Los cadáveres fueron estudiados por quienes tenían que ser estudiados. A saber: los doctores José L. Prieto (Antropólogo Forense y Odontólogo) Concepción Magaña (Entomólogo forense; no es menos miembro del IAF que los demás; de hecho trabajó también en las autopsias del 11-M), Bedate Gutiérrez (Radiólogo Forense) y Conejero Estévez, de la que no conozco su especialidad, pero que en el juicio respondió a preguntas de radiología.
De hecho, los propios peones negros se extrañaron de que Carmen Baladía no hubiese protestado de este supuesto “golpe de Estado” de Prieto ante la autoridad competente, y más aún de que Pera, a quien Baladía describe llamándola a su lugar de descanso para quejarse amargamente, no haya protestado. De hecho, más se asombraron cuando en el juicio Prieto y Pera comparecieron juntos como peritos forenses para responder ante el Tribunal, y no se escuchó a Pera quejarse cuando Prieto dijo: “Este estudio fue efectuado por tres médicos forenses, nosotros dos y otro compañero, el doctor Verate, por orden del Juzgado Central de Instrucción número 3 de Madrid.”
El juzgado pide, pues, colaboración al IAF. La doctora Baladía, que es la directora, no está. No existe el cargo de Subdirector del Instituto Anatómico Forense. Según Carmen Baladía, las funciones de Dirección las debía ejercer el forense Francisco Javier Pera, como Director de la Clínica Forense. Tampoco es que pudieran hacer mucho para negarle colaboración al juez, si hubieran querido (que imagino que no). O para hacer que los trabajos los realizaran otros especialistas (que me imagino que tampoco)
Es curioso como, a raíz de un error, intencionado o no, al citar en la Comisión de Investigación a Prieto como Subdirector, y pese a que éste comunicó la equivocación tan pronto como recibió la citación, (cosa que reconoció incluso Alicia Castro), los conspiracionistas han crucificado hasta la extenuación a Prieto, repitiendo hasta la saciedad que no existía el puesto de subdirector. Contradictoriamente, insisten en el status de Francisco Javier Pera como “Director en Funciones”, afectado por un inventado “Golpe de Estado”, que no existió más que en las cabezas de los Peones, fomentados desde luego por las sospechosamente tardías declaraciones de Carmen Baladía a Libertad Digital.
Pueden consultarse en el BOCM http://www.madrid.org/wleg/servlet/Servi...destado=P) las funciones del Director del Instituto de Medicina legal de Madrid (heredero del IAF, aunque han habido cambios: vemos que ya se crea la figura del Subdirector, y se amplían secciones) y vemos que sus funciones son más representativas y organizativas que otra cosa, como ocurre con los directores de los hospitales. Ciertamente, deben “Coordinar y asignar de forma equitativa y ponderada los trabajos que tienen que realizarse”, pero también debe velar porque el trabajo sea realizado de la manera más correcta y diligente posible.
Por cierto que se trata de un puesto de Libre Designación, lo que desde luego no parecen entender quienes creen (empezando por ella misma) que Carmen Baladía, por el hecho de ser Directora, era más experta, más sabia y mejor forense en todas las disciplinas que los demás forenses.
En ese mismo reglamento se detallan las funciones de los servicios del Instituto. Fijémonos en las funciones del departamento de Odontología y Antropología Forense. Su función es: “identificación de sujetos vivos y cadáveres y el estudio de los restos cadavéricos y organismos biológicos asociados”
Los peones no entienden, o no quieren entender, lo que tantas veces he repetido en este hilo. El poder de un juez en la investigación criminal es casi ilimitado, y sus órdenes se obedecen sin chistar. Si los restos de Leganés fueron remitidos al IAF por el juzgado, no lo fueron simplemente para determinar la causa u hora de la muerte, sino sobre todo para ser identificados y estudiados. Repito que el comando terrorista estaba libre, y no se sabía quién había muerto en Leganés. Era crucial, y urgentísimo, conocer la identidad de los cadáveres, para saber si correspondían, o no, a los asesinos. ¿Creen ustedes que Pera o Baladía, se hubieran atrevido a desobedecer las órdenes del juez, encargando el trabajo a otro servicio?
De ninguna manera. Los cadáveres fueron estudiados por quienes tenían que ser estudiados. A saber: los doctores José L. Prieto (Antropólogo Forense y Odontólogo) Concepción Magaña (Entomólogo forense; no es menos miembro del IAF que los demás; de hecho trabajó también en las autopsias del 11-M), Bedate Gutiérrez (Radiólogo Forense) y Conejero Estévez, de la que no conozco su especialidad, pero que en el juicio respondió a preguntas de radiología.
De hecho, los propios peones negros se extrañaron de que Carmen Baladía no hubiese protestado de este supuesto “golpe de Estado” de Prieto ante la autoridad competente, y más aún de que Pera, a quien Baladía describe llamándola a su lugar de descanso para quejarse amargamente, no haya protestado. De hecho, más se asombraron cuando en el juicio Prieto y Pera comparecieron juntos como peritos forenses para responder ante el Tribunal, y no se escuchó a Pera quejarse cuando Prieto dijo: “Este estudio fue efectuado por tres médicos forenses, nosotros dos y otro compañero, el doctor Verate, por orden del Juzgado Central de Instrucción número 3 de Madrid.”
La mentira tiene las patas cortas, pero calza zancos al lado de las exclusivas conspiracionistas
