15-06-2008, 09:06:21
viana Wrote:Sólo un pequeño matiz ante tu avalancha de argumentos, moreno. Baladía no es que autorizase la incineración de los cadáveres, que no tenía autoridad para hacerlo. Lo que hizo fue aconsejar a los familiares su incineración.Sí. En post anteriores lo dije más claro, pero quien lea sólo ésto puede llamarse a engaño. Como en el caso de los trenes, el juez es el único que puede autorizarlo. En el sumario, el documento que hace referencia a esto es la comparecencia de Baladía ante Del Olmo pidiendo la incineración de los cadáveres, seguida de la autorización del juez, que, evidentemente, y, lógicamente, se fía del buen criterio de la forense.
No alcanzo a entender el por qué de esta recomendación. Si fuera conspiracionista lo tendría claro: para borrar no sé que pruebas; pero como no lo soy y reitero mi ignorancia, supongo que lo haría por alguna razón lógica para un forense pero desconocida para el común de los mortales.
No me parece extraño que se haya solicitado la incineración. Tampoco vale el argumento de que son los familiares los que lo piden, pues, primero, es Baladía quien se dirige al juez, y segundo, sabemos perfectamente lo maleables que son las familias en estas situaciones y el deseo que tienen de inhumar o incinerar en cuanto se pueda a su familiar sería fácilmente utilizado por algún desaprensivo, si existiese.
Lo que me parece muy extraño es que, cuando del Olmo autoriza la entrega de los vagones a su propietario, RENFE, fiándose de las fuerzas de seguridad, que ya han cumplido su trabajo extrayendo la información que consideran suficiente, los peones insulten, difamen y calumnien gravemente al juez. Es el mismo que unos pocos días antes ha autorizado la entrega de los cadáveres a los familiares, fiándose en este caso de la honradez de Carmen Baladía.
Es esa asimetría lo que me sorprende y al mismo tiempo me indigna. La carta de Redebre que Acorrecto ha puesto en otro hilo es muy significativa y, aunque no hace más que confirmar lo que siempre dijimos, debería suponer un toque de atención a los peones que aún siguen la manipulación que inició Pedro Jota, que casi la ha abandonado, y que ya sólo es sostenida, mediáticamente, por Federico (cuando le interesa) y por Luis del Pino (porque Luis del Pino es 11-m, y, sin él, vuelve al anonimato)
Es esa asimetría caracterizada por aceptar los hechos, los dichos, las conclusiones, no por los argumentos que se dan, ni por los atntecedentes, o por la honradez demostrada de las personas, sino por lo que dicen. Todos calumnian a Del Olmo cuando devuelve los trenes a petición de RENFE pero nadie sospecha de Baladía cuando, dos días antes, incinera unos cuerpos. A Prieto se le exige que aparezcan en el Sumario todos los datos que utiizó, mientras que todo lo que dice Baladía es oro de ley. Prieto tiene que hacer estudios radiológicos a todos sus cadáveres (en realidad no sabemos si se le hizo, o no; no tenemos todo el sumario) mientras que la palabra de Baladía, para certificar un hecho negativo, que siempre es más difícil, es suficiente sin que consten los estudios realizados en las 200 autopsias. Aún leo por ahí, en comentarios de peones, la tontería, impropia de un forense, de pedir tóxicos hipolipemiantes para los suicidas de Leganés, estupidez que los peones han prohijado confundiendo el humo de un incendio con los gases lacrimógenos.
La mentira tiene las patas cortas, pero calza zancos al lado de las exclusivas conspiracionistas
