04-07-2008, 15:47:11
(This post was last modified: 04-07-2008, 15:49:13 by morenohijazo.)
Y después del Supremo... ¿qué? (I)
Si ustedes entran estos días por el blog de Luis del Pino, advertirán que reina entre los miembros y miembras un cierto pesimismo, apenas disimulado, entre toques de rebato a la resistencia y comentarios sobre Jamal Ahmidan “El Chino”, a quien el prócer Del Pino, cabeza visible del blog y Sumo Sacerdote de los Peones Negros, está dedicando una de sus delirantes series por entregas, que pienso comentar uno de estos días.
Pero eso será cuando acaben los capítulos, que aún va por el quinto o sexto. De momento comentaremos las ideas que circulan en relación con la próxima Sentencia del Tribunal Supremo sobre los recursos presentados por la Fiscalía, Acusaciones Particulares, defensas y defensoacusaciones.
Como decía antes, hay un cierto pesimismo. Los Peones Negros piensan que, en general, el Supremo va a confirmar las condenas impuestas por el Tribunal presidido por Bermúdez. Ciertamente, análisis como el publicado hace un par de díaspor El Periódico, que concedía cierta probabilidad a Zougham de ser absuelto de los cargos por autoría material, suponen un cierto soplo vivificante para ellos. Sin embargo, el mismo artículo considera probable también la condena a “El Egipcio”, terrorista indubitado, que sólo puede esperar ser liberado por una carambola legal, y mejor exponente de la degradación moral del blog de Del Pino, donde no se escatiman esfuerzos para clamar por la libertad de los terroristas islámicos.
No se espera, entre otras cosas porque en un recurso de casación no se puede dar, ninguna anulación de las pruebas que consideró probadas el Tribunal del 11-M, ninguna escena al estilo hollywoodense declarando inocentes a los condenados y demostrando la culpabilidad de Zapatero y del CNI, ni ninguna rocambolesca escenificación que muestre que los hechos probados nunca ocurrieron.
Existe un cierto pesimismo, pero eso es porque los Peones Negros no lo han pensado bien. Si lo hubieran hecho, el horizonte gris perla que intuyen, sería sustituido en su cabeza por nubarrones más negros que los angelitos de Machín.
Aún en el mejor de sus escenarios, la Sentencia absolvería a “El Egipcio” por haber sido condenado en Italia, rebajaría sustancialmente la pena de Zougham, y no aumentaría las de Zouhier y los hermanos Toro. En el mejor de los casos para sus tesis, la autoría seguiría siendo islámica, los autores materiales los siete de Leganés, cuyo suicidio permanecería inmutable para el Tribunal, las pruebas impugnadas por los conspiracionistas continuarían siendo válidas, los policías, GEOs, TEDAX, etc no habrán cometido ningún delito de ocultación de pruebas, la dinamita seguiría siendo, en su casi totalidad, GOMA 2 ECO y de Mina Conchita, el relato de los hechos seguiría siendo el del Auto de Procesamiento, y un buen número de terroristas islámicos pasarían una temporada en presidio por colaboración con los autores del 11-M.
Los conspiracionistas, desde luego, cantarán victoria ante la menor alteración de la sentencia a favor de los condenados, como llamarán a traición y se despacharán con gruesos insultos contra el Tribunal ante una sentencia más dura contra los terroristas, pero eso hay que darlo por descontado, y no debemos permitir que sus vocingleros titulares desenfoquen a nuestros ojos la realidad: y la realidad es que ninguna de las acusaciones que durante cuatro años han hecho los conspiracionistas va a ser aceptada.
Las pruebas principales van a ser ratificadas; los terroristas pertenecían a una organización de terroristas islámicos, cuyos integrantes se suicidaron es Leganés; la dinamita fue robada de Mina Conchita, y en la preparación y culminación del plan no ha aparecido ni rastro de ETA, CNI, policías corruptos, servicios secretos de Francia, Marruecos u otros países más o menos exóticos.
Si ustedes entran estos días por el blog de Luis del Pino, advertirán que reina entre los miembros y miembras un cierto pesimismo, apenas disimulado, entre toques de rebato a la resistencia y comentarios sobre Jamal Ahmidan “El Chino”, a quien el prócer Del Pino, cabeza visible del blog y Sumo Sacerdote de los Peones Negros, está dedicando una de sus delirantes series por entregas, que pienso comentar uno de estos días.
Pero eso será cuando acaben los capítulos, que aún va por el quinto o sexto. De momento comentaremos las ideas que circulan en relación con la próxima Sentencia del Tribunal Supremo sobre los recursos presentados por la Fiscalía, Acusaciones Particulares, defensas y defensoacusaciones.
Como decía antes, hay un cierto pesimismo. Los Peones Negros piensan que, en general, el Supremo va a confirmar las condenas impuestas por el Tribunal presidido por Bermúdez. Ciertamente, análisis como el publicado hace un par de díaspor El Periódico, que concedía cierta probabilidad a Zougham de ser absuelto de los cargos por autoría material, suponen un cierto soplo vivificante para ellos. Sin embargo, el mismo artículo considera probable también la condena a “El Egipcio”, terrorista indubitado, que sólo puede esperar ser liberado por una carambola legal, y mejor exponente de la degradación moral del blog de Del Pino, donde no se escatiman esfuerzos para clamar por la libertad de los terroristas islámicos.
No se espera, entre otras cosas porque en un recurso de casación no se puede dar, ninguna anulación de las pruebas que consideró probadas el Tribunal del 11-M, ninguna escena al estilo hollywoodense declarando inocentes a los condenados y demostrando la culpabilidad de Zapatero y del CNI, ni ninguna rocambolesca escenificación que muestre que los hechos probados nunca ocurrieron.
Existe un cierto pesimismo, pero eso es porque los Peones Negros no lo han pensado bien. Si lo hubieran hecho, el horizonte gris perla que intuyen, sería sustituido en su cabeza por nubarrones más negros que los angelitos de Machín.
Aún en el mejor de sus escenarios, la Sentencia absolvería a “El Egipcio” por haber sido condenado en Italia, rebajaría sustancialmente la pena de Zougham, y no aumentaría las de Zouhier y los hermanos Toro. En el mejor de los casos para sus tesis, la autoría seguiría siendo islámica, los autores materiales los siete de Leganés, cuyo suicidio permanecería inmutable para el Tribunal, las pruebas impugnadas por los conspiracionistas continuarían siendo válidas, los policías, GEOs, TEDAX, etc no habrán cometido ningún delito de ocultación de pruebas, la dinamita seguiría siendo, en su casi totalidad, GOMA 2 ECO y de Mina Conchita, el relato de los hechos seguiría siendo el del Auto de Procesamiento, y un buen número de terroristas islámicos pasarían una temporada en presidio por colaboración con los autores del 11-M.
Los conspiracionistas, desde luego, cantarán victoria ante la menor alteración de la sentencia a favor de los condenados, como llamarán a traición y se despacharán con gruesos insultos contra el Tribunal ante una sentencia más dura contra los terroristas, pero eso hay que darlo por descontado, y no debemos permitir que sus vocingleros titulares desenfoquen a nuestros ojos la realidad: y la realidad es que ninguna de las acusaciones que durante cuatro años han hecho los conspiracionistas va a ser aceptada.
Las pruebas principales van a ser ratificadas; los terroristas pertenecían a una organización de terroristas islámicos, cuyos integrantes se suicidaron es Leganés; la dinamita fue robada de Mina Conchita, y en la preparación y culminación del plan no ha aparecido ni rastro de ETA, CNI, policías corruptos, servicios secretos de Francia, Marruecos u otros países más o menos exóticos.
La mentira tiene las patas cortas, pero calza zancos al lado de las exclusivas conspiracionistas
