07-07-2008, 08:54:00
(This post was last modified: 07-07-2008, 13:54:11 by Mangeclous.)
El Mundo trae hoy dos noticias relacionadas con el caso. Una, que la fiscalía ha pedido al juez Pablo Ruz -que lleva el caso tras la retirada de Del Olmo- que desestime la petición de diligencias de la AVT relacionada con los dichosos explosivos. Otra, que el juez ha pedido las grabaciones de la pericial al Supremo -lo que no entiendo muy bien es qué hacen esas grabaciones en el Supremo si no forman parte del sumario-.
El Mundo Wrote:11-M: la AVT no renuncia a seguir investigandoEn resumen: a mi juicio, una pérdida de tiempo para todos.
La Fiscalía de la Audiencia Nacional ha pedido al juez que instruye el sumario que continúa las investigaciones sobre el 11-M que rechace todas las diligencias que ha solicitado la AVT para determinar el explosivo que estalló en los trenes. La propia sentencia del juicio se inclinaba por la Goma 2 ECO, robada en Mina Conchita, pero reconocía que no se podía saber con certeza cuál había sido el explosivo utilizado en los trenes. En base a ello, la AVT solicita que se realicen nuevos informes periciales, que se investigue si las muestras de los análisis pudieron contaminarse y que se lleven a cabo explosiones en vagones similares con distintos tipos de dinamitas. Lo que pide la AVT es absolutamente razonable porque sigue sin despejarse la gran incógnita respecto a los explosivos. Primero, porque los primeros análisis se efectuaron de forma prácticamente artesanal y sin garantías. Segundo, porque no se recogieron muestras suficientes del explosivo para efectuar unas pruebas fiables antes de ser destruidos los trenes. Y tercero porque los análisis realizados por los expertos poco antes del juicio no fueron concluyentes. La aparición de DNT y nitroglicerina contradice la tesis oficial de la Goma 2 ECO. Por ello, lo lógico es que el juez accediera a las peticiones de la AVT, que también ha solicitado una copia de los vídeos de los trabajos periciales sobre los explosivos. Ningún esfuerzo será suficiente para esclarecer lo mucho que todavía no se sabe del 11-M.
La Fiscalía rechaza todas las diligencias que pide la AVT sobre los explosivos del 11-M
Responde al juez de la Audiencia Nacional Pablo Ruz que la determinación del contenido de las mochilas bomba se zanjó en el juicio
MANUEL MARRACO
La Fiscalía de la Audiencia Nacional ha pedido al juez que rechace todas las peticiones de diligencias relativas al 11-M presentadas por la Asociación de Víctimas del Terrorismo (AVT). El escrito que ésta ha dirigido al magistrado Pablo Ruz, que se hizo cargo del juzgado tras la salida de Juan del Olmo, solicita media docena de medidas relacionadas con los explosivos de la masacre que, a juicio de la asociación, podrían arrojar alguna luz sobre posibles autores o cómplices de la masacre.
La respuesta remitida al juzgado por el fiscal del caso, Miguel Angel Carballo, ha sido que la propia referencia a la sentencia del 11-M que la AVT incorpora en su escrito debería llevar al rechazo de la petición, ya que prueba que la materia fue tratada en el juicio por la masacre, y hay que remitirse al resultado que allí se obtuvo. El fiscal también subraya que las diligencias aún abiertas en la Audiencia con relación a las vinculadas a los atentados se centran en la localización de presuntos autores o colaboradores que huyeron o que siguen sin identificar, así como a quienes pudieran haberles ayudado.
Las peticiones incluían que se reprodujese una explosión en un vagón de las mismas características que los del 11-M, «realizando diferentes pruebas de explosivos Goma 2 ECO, Goma 2 EC y Titadyn». El objetivo es determinar «qué tipo de explosivo pudo ser utilizado en los trenes», así como su cantidad y el tipo de iniciador que pudo utilizarse.
Para justificar ésta y otras peticiones, la AVT argumentaba que la sentencia de la Audiencia Nacional reforzaba la necesidad de practicar las diligencias, ya que no despejaba completamente las dudas sobre el explosivo empleado. Principalmente, que «no se sabe con absoluta certeza la marca de la dinamita que explotó en los trenes, pero toda o gran parte de ella procedía de Mina Conchita».
Según la asociación, «si no se sabe con absoluta, ni regular, certeza la marca del explosivo que explotó en los trenes -hay dinamitas plásticas tipo goma de diferentes composiciones y marcas, que tienen distintos orígenes-, no se podrán realizar las investigaciones necesarias para conocer si hubo uno o varios suministradores, quiénes fueron y a quiénes se lo facilitaron, y, por lo tanto, a los autores intelectuales, materiales, cómplices y resto de personas que, de una forma u otra, hayan participado en el atentado».
La AVT también reclamaba una pericial sobre los explosivos fabricados en España, Francia y Austria desde 1999, que contengan elementos detectados en la investigación que no forman parte de la Goma 2 ECO empleada mayoritariamente en la masacre. Principalmente, DNT y nitroglicerina.
Igualmente, pedía «los libros de registro de los explosivos que se encuentren en cualquier dependencia, almacén, cuarto, etcétera, del centro policial de Canillas, especialmente de los Tedax y de la Policía Científica, así como el inventario y la cantidad de explosivos almacenados en cada uno de ellos».
También solicitaba que se analice pericialmente el ambiente en el que estaban almacenados los restos -no se hizo durante la pericial principal- para comprobar si es posible que se produjera la contaminación esgrimida por la Policía Científica.
Todas las medidas fueron planteadas por primera vez en mayo de 2007. Entonces, tanto la Fiscalía como Del Olmo consideraron necesario esperar a que se dictase la sentencia del 11-M. En febrero, con la sentencia en la mano, la AVT reiteró sus peticiones.
