09-07-2008, 11:53:42
VLazslo:
Estas noticias «espectaculares» que a veces publica la prensa generalista hay que ponerlas en cuarentena. La fuente sabe lo que quiere decir y lo dice como puede; el periodista, no especializado por lo general, entiende lo que puede y luego lo explica también como puede. En el camino hasta el lector se pierde gran parte de la información y la que llega puede contener alteraciones.
Tal como está redactada la información contiene algo que no parece posible. No se puede aplicar la prueba del carbono 14 a materiales no orgánicos. La prueba solo sirve para determinar aproximadamente el momento en que murió un ser vivo. Solo si el interior de la escultura contuviera algún material como madera, cuero o similar se podría establecer una datación de esos materiales. Desde luego el bronce no puede ser datado así. La información, cuando menos, es incompleta. Otra cosa son las técnicas de fundición. Pero tampoco la información dice gran cosa sobre el asunto. Los aspectos estilísticos, desde luego, no apuntan a un origen medieval, aunque la horquilla cronológica (siglos VIII a XIV) sea tan amplia.
Lo curioso es que estos «hallazgos» a veces no llegan a las revistas científicas ni, en consecuencia, al juicio de la comunidad científica. En fin, ya veremos qué ocurre en adelante.
Estas noticias «espectaculares» que a veces publica la prensa generalista hay que ponerlas en cuarentena. La fuente sabe lo que quiere decir y lo dice como puede; el periodista, no especializado por lo general, entiende lo que puede y luego lo explica también como puede. En el camino hasta el lector se pierde gran parte de la información y la que llega puede contener alteraciones.
Tal como está redactada la información contiene algo que no parece posible. No se puede aplicar la prueba del carbono 14 a materiales no orgánicos. La prueba solo sirve para determinar aproximadamente el momento en que murió un ser vivo. Solo si el interior de la escultura contuviera algún material como madera, cuero o similar se podría establecer una datación de esos materiales. Desde luego el bronce no puede ser datado así. La información, cuando menos, es incompleta. Otra cosa son las técnicas de fundición. Pero tampoco la información dice gran cosa sobre el asunto. Los aspectos estilísticos, desde luego, no apuntan a un origen medieval, aunque la horquilla cronológica (siglos VIII a XIV) sea tan amplia.
Lo curioso es que estos «hallazgos» a veces no llegan a las revistas científicas ni, en consecuencia, al juicio de la comunidad científica. En fin, ya veremos qué ocurre en adelante.
